5 aves que no vuelan

Yamila · 14 marzo, 2018
Estas especies se han adaptado al medio en el que viven y, si bien no pueden elevarse del suelo, la naturaleza les ha dotado de la capacidad de nadar o de correr a gran velocidad

Aunque tienen alas, estas no tienen la capacidad de levantar vuelo, o si lo hacen solo se elevan unos centímetros del suelo. ¿Sabías que existen aves que no vuelan? Te contamos cuáles son a continuación.

¿Cuáles son las aves que no vuelan?

Las aves no voladoras, como su nombre indica, son aquellas que no tienen la capacidad de volar. La buena noticia es que se han adaptado al medio en el que viven, y para desplazarse, alimentarse o escapar de los peligros nadan o corren muy rápido.

La principal diferencia anatómica entre un ave que sí vuela y otra que no es el tamaño de los huesos de sus alas (más pequeños en los que no pueden volar). Además, las no voladoras no presentan la quilla en el pecho –que permite mover los músculos pectorales en el aire– y sí cuentan con más plumas en su cuerpo, debido a que no necesitan reducir el peso para elevarse.

Algunos ejemplos son:

1. Kiwi

El kiwi –foto que encabeza este artículo– animal endémico de Nueva Zelanda, de pequeño tamaño y forma ‘redonda’. Sus pequeñas alas están ocultas bajo el espeso plumaje marrón y casi no las mueve.

Se trata de un ave muy tímida, con hábitos nocturnos, que se alimenta de insectos, invertebrados, lombrices –que caza con su largo pico– y algunas plantas. Una de las curiosidades sobre este animal es que la hembra puede poner un huevo de gran tamaño en relación a su cuerpo.

2. Gallina

Es una de las aves no voladoras más famosas y también la más numerosa del planeta. La gallina es una especie omnívora que puede vivir hasta 10 años y que se ha domesticado por su carne y huevos.

Animales que se comen los huevos

Existe un claro dimorfismo sexual entre el macho –gallo– y la hembra, ya que el primero presenta una gran cresta roja en la cabeza y es de mayor tamaño. El plumaje puede ser de diferentes colores según la raza, y han perdido la capacidad de volar debido a la selección artificial que los seres humanos han hecho con la especie.

3. Pingüino

Si bien no puede volar, el pingüino es uno de los mejores nadadores que existe: sus alas y la forma de su cuerpo le permiten bucear a grandes profundidades en busca de alimento.

Pingüinos: dónde se encuentran

Habita en el hemisferio Sur –a excepción de la especie endémica de Islas Galápagos– y prefiere climas fríos. Es conocido por su plumaje negro y blanco grueso, que el mismo animal ‘unta’ de aceite para hacerlo impermeable al agua.

No hay diferencias visibles entre ejemplares machos y hembras, son monógamos y solo tienen una cría por temporada; en la mayoría de los casos, los padres incuban los huevos y los resguardan del clima adverso. Los pingüinos se alimentan de peces y plancton.

4. Pato doméstico

Es otra de las aves que no vuelan muy populares en todo el mundo. Su temperamento es afable y, por eso, es de los preferidos entre los animales de corral.

Especies de patos domésticos

El pato doméstico pesa unos cuatro kilos, tiene plumas blancas y solo destacan los ojos negros, y el pico y las patas naranjas. Se puede distinguir si es macho o hembra por la terminación de la cola: para arriba o para abajo, respectivamente.

Vive en ríos, lagos, lagunas, y hasta en depósitos y charcas de agua dulce. Para anidar elige sitios secos, entre pastizales o arbustos. La hembra pone entre 4 y 12 huevos y los incuba casi un mes. Al nacer, los polluelos están cubiertos de un plumón amarillo o negro.

5. Avestruz

El ave más grande del mundo no tiene la capacidad de volar debido a su tamaño. Sin embargo, la naturaleza la ha dotado con otra ‘ventaja’: correr a muy buena velocidad (unos 70 km/h) gracias a sus largas patas con solo dos dedos. Sus pequeñas alas le ayudan a impulsarse, equilibrarse y defenderse de los depredadores.

Avestruz: características

El avestruz mide hasta tres metros y pesa unos 180 kilos, habita en África y su plumaje es de color negro o gris según si es macho o hembra. Se alimenta de vegetales, flores y frutos, no posee dientes y, en algunos casos, puede ‘completar’ su dieta con minerales, rocas o piedras.

El huevo de avestruz pesa unos dos kilos –equivale a una docena de huevos de gallina– y es de color blanco o amarillo. Una vez que las hembras realizan la puesta, el macho se encarga de encubarlos. Merece la pena destacar que en esta especie ellos tienen ‘harenes’ de hasta cinco parejas.