Estado del plumaje y muda en loros

Eugenio Fernández · 16 diciembre, 2017

La muda en loros y el estado de su plumaje son los grandes indicadores de la salud de las psitácidas y otras muchas especies. Se podría decir que las plumas detectan enfermedades y, por ello, es conveniente estar atento a si la muda es correcta o al color y estado de las plumas, pues podemos prevenir enfermedades o corregir errores en la alimentación de los loros.

Una muda en loros normal

Normalmente, las aves realizan un recambio cíclico de sus plumas conocido como muda. Este proceso es fisiológico, y en él se produce la caída de forma progresiva de las plumas antiguas, que son renovadas por las de nuevo crecimiento. Habitualmente, la muda en loros se realiza de forma completa cada uno o dos años y es especialmente acentuada en primavera y otoño.

Loros en una rama en la selva

La muda en loros ideal nunca deja lesiones en la piel ni zonas sin cubrir; sin embargo, cuando las plumas se caen se vislumbran mejor los cañones y las plumas en crecimiento, que deben ser abundantes. Las nuevas plumas tendrán el color del resto del plumaje del ave; y únicamente veremos cambios de color en la primera muda de algunas especies como los periquitos o ninfas, que adquieren su color definitivo tras la primera muda.

La muda en loros ideal nunca deja lesiones en la piel ni zonas sin cubrir; sin embargo cuando las plumas se van caen se vislumbran mejor los cañones y las plumas en crecimiento, que deben ser abundantes.

Bandas de estrés y despigmentaciones

Una de las principales anomalías de la muda en aves son las bandas de estrés, unas marcas que aparecen como una banda oscura, prácticamente negra, con cierto carácter translúcido. Al igual que los anillos de un árbol, su distancia nos coloca en el tiempo procesos de estrés crónico o problemas carenciales.

Aunque pueden ser confundidas con bandas de estrés, las plumas pueden sufrir despigmentaciones, que también parecerán de aspecto oscuro, pero se extenderán por gran parte de la pluma y no tendrán forma de banda. En este caso no se asocia a estrés, pero sí a mala alimentación o luz solar insuficiente. Ante estos problemas crónicos, debemos contactar con un veterinario de animales exóticos para que revise la dieta de nuestra ave.

Una de las principales anomalías de la muda en aves son las bandas de estrés, unas marcas que aparecen como una banda oscura, prácticamente negra, con cierto carácter translúcido.

Otros problemas en el plumaje

Existen patologías de carácter infeccioso que afectan al plumaje, como es el caso de la enfermedad del pico y de las plumas. Esta enfermedad está causada por un virus y, además de síntomas generales como diarrea, letargo y vómitos, puede afectar al plumaje. La caída de plumas, su decoloración o incluso la aparición de colores anormales (plumas amarillas en plumaje verdoso, por ejemplo) son algunos de sus síntomas.

Loros en una rama

Por su parte, las plumas rotas suelen deberse a un mal manejo, a peleas entre loros alojados en el mismo recinto o el uso de jaulas pequeñas que no permiten a los animales moverse con plena libertad.

La aparición de calvas también es frecuente en loros y, de hecho, el picaje es uno de los procesos más peligrosos en aves. La depresión en los loros es una de las principales causas de que se arranquen las plumas, si bien puede ser consecuencia de que intenten llamar la atención, por la presencia de ácaros o por otros procesos.

En ese sentido, la variedad de causas del picaje es enorme; así, la razón tras este comportamiento de automutilación se suele deber a varios factores, y en muchas ocasiones requiere de la intervención de un veterinario especializado en la etología de estos animales, o un entrenador de loros.

En general, los animales que se encuentran en una buena instalación, acompañados de otros loros y con buena alimentación no suelen desarrollar problemas en el plumaje. Garantizarles esto nos permitirá tener unos loros sanos y felices.

Fuente de la imagen principal: José María Mateos