5 animales que viven en la playa

Yamila · 23 abril, 2018
Mamíferos, aves, reptiles o moluscos rondan este ambiente bañado por el agua y la sal, y a su vez 'azotado' por el viento y las mareas que chocan contra las rocas

El ecosistema costero no es demasiado abundante en cuanto a fauna se refiere. Sin embargo, existen algunas especies que se han adaptado a vivir entre el agua salina y la arena o rocas. ¿Te gustaría saber cuáles son los animales que viven en la playa? Entonces sigue leyendo este artículo.

Ejemplos de animales que viven en la playa

Una playa es un accidente geográfico que se desarrolla entre un cuerpo de agua –salada– y una duna de arena o acantilado de roca. Generalmente, está protegida por una bahía y recibe ‘hidratación’ a través del oleaje. Los animales que viven en la playa se han adaptado al cambio de las mareas, a los vientos, a la turbulencia y a la salinidad del agua. Algunos de ellos son:

1. Foca

Los fócidos son una familia de mamíferos pinnípedos marinos que, si bien pasan mucho tiempo en el agua, descansan entre rocas o arenas en las playas. Entre sus principales características podemos destacar que no poseen pabellón auditivo, que sus patas están dirigidas hacia atrás (por eso se desplazan con el vientre en tierra) y su pelaje es corto, ya que la protección térmica la realiza una gran capa de grasa subcutánea.

La foca –foto que abre este artículo– vive en colonias pequeñas y puede formar parejas monógamas, o bien establecer un sistema de macho dominante y harén de hembras. Se alimenta de peces, pingüinos y crustáceos, y en las zonas árticas es depredada por el oso polar.

Algunas de las especies que viven en las playas son las focas monje del Mediterráneo, de Hawaii y del Mar Caribe.

2. Iguana

La iguana marina es endémica de las islas Galápagos y un claro ejemplo de animales que viven en la playa, concretamente entre las rocas, donde toman sol, ya que son de sangre fría. En ocasiones se aleja un poco del mar, hacia los manglares.

Cuidados básicos de la iguana

Se alimenta de algas y, si bien puede nadar, esta actividad solo es realizada por los machos adultos de gran tamaño. Los demás esperan a que baje la marea y las plantas queden al descubierto. Para liberarse del exceso de sal ingerida lanzan unos ‘cristales’ a través de las fosas nasales.

3. Cochinilla de mar

Esta clase de moluscos dividida en cerca de 600 especies es llamada popularmente como ‘cochinilla de mar’ y habita en la línea costera, entre sustratos rocosos; también en las latitudes más frías se pueden encontrar a grandes profundidades. Permanece mucho tiempo inmóvil, es de hábitos nocturnos, y tiene la habilidad de ‘enroscarse’ y formar una bola cuando presiente el peligro.

Cochinilla de mar

No posee ojos ni tentáculos, pero sí una boca cubierta de dientes para poder alimentarse de algas. Para reproducirse se deben unir un macho y una hembra, y esta última suelta los huevos al agua para ser fecundados por la pareja. En algunos casos puede producirse la fecundación interna.

4. Gaviota

Su nombre ‘oficial’ es lárido, aunque todo el mundo le conoce como gaviota, y es otro de los animales que viven en la playa más representativos. Se trata de un ave de gran tamaño, con plumaje gris, negro y blanco, y pico robusto naranja (al igual que las patas y los ojos).

Gaviotas: hábitos de vuelo

Se alimenta de todo lo que encuentra en la línea costera: huevos, ratas, vegetales, insectos o carroña; algunas presas son cazadas en pleno vuelo. Es muy inteligente, y posee un método de comunicación y una estructura social muy desarrolladas; anida en colonias muy pobladas y cada puesta se compone de hasta tres huevos moteados.

5. Tortuga de mar

Las tortugas marinas pueden vivir en todos los océanos –excepto las regiones polares– y se las conoce por sus largas migraciones. Las especies que más se trasladan de un lugar a otro durante su vida son Carey, verde, boba y laúd. Si bien pasan la mayor parte del tiempo en el agua, las hembras se acercan a las playas para desovar (los machos nunca salen a tierra).

Tortuga boba: curiosidades

Una vez que se reproducen en el mar, los huevos tardan unas tres semanas en formarse dentro del cuerpo de la hembra. Pasado ese tiempo, la madre se dirige a la playa para encontrar un lugar adecuado donde depositarlos. Allí realiza un gran hoyo y desova hasta 100 huevos, luego los tapa con arena y regresa al mar.