5 animales con anteojos

Yamila · 4 mayo, 2018
Por las formas o por los colores de su pelaje, plumaje o escamas, estas especies parece que llevaran puestas gafas todo el tiempo, lo que les otorga cuanto menos una curiosa apariencia

No nos referimos a especies que tengan problemas visuales, sino a aquellos que, por su pelaje, plumaje o colores, pareciera que llevasen gafas. ¿Te gustaría conocer a los animales con anteojos? Te los presentamos en este artículo.

¿Cuáles son los animales con anteojos?

No hay duda de que la naturaleza es más que extraordinaria y en muchos casos curiosa. Por eso, incluso podemos encontrar animales con anteojos, que parece que tuviesen puestas unas gafas todo el día (y noche). Estos son:

1. Lechuzón de anteojos

Se trata de uno de los animales con anteojos que vive en América del Sur y Centroamérica. Este ave de rapiña –en la imagen que encabeza este artículo– es de gran tamaño y cuerpo corpulento (mide unos 50 centímetros y pesa 1 250 gramos) no presenta dimorfismo sexual, así que ambos sexos son iguales.

Su cabeza es redondeada y presenta un dibujo inconfundible: ojos amarillos grandes rodeados de plumas de un color diferente a las del resto del cráneo y vientre. Por ello es que lleva el mote de ‘lechuzón de anteojos’.

Tiene hábitos nocturnos –es más activo cuando hay luna llena– y solitarios, aunque en ocasiones forma pareja, con quien anida entre los árboles o grietas naturales. Se alimenta de insectos, ranas, aves pequeñas y mamíferos de poco tamaño, a quienes captura volando sobre ellos.

1. Oso de anteojos

También conocido como ‘oso andino’ habita en la Cordillera de los Andes en Sudamérica y su cuerpo es completamente negro a excepción de su cuello y rostro, que tiene manchas marrones o blancas: si lo ves bien, parece que llevase gafas.

Oso de anteojos

El oso de anteojos lleva una dieta casi exclusivamente vegetariana, es plantígrado (camina apoyando toda la planta del pie) y sus largas garras le permiten trepar a los árboles, donde consigue el alimento y duerme.

Además, es uno de los pocos osos que no hiberna, ya que puede hallar comida a su disposición todo el año. Los machos son más grandes que las hembras y alcanzan 1,5 metros de alto y los 140 kilos de peso.

2. Caimán de anteojos

Su nombre científico es caiman crocodilus y en las zonas donde habita –pantanos y ciénagas desde el sur de México hasta Sudamérica incluyendo el Amazonas– recibe muchos motes: cachirre, guagipal, babilla y, por supuesto, caimán de anteojos.

Caimán de anteojos: distribución

Los machos miden casi 2,5 metros y las hembras no alcanzan 1,5 metros de longitud. Se aparean en la estación lluviosa y, tras ello, las madres ponen los huevos (entre 15 y 40) en nidos construidos por ellas mismas con vegetación seca para incubarlos durante 13 semanas. Cuando nacen, las crías no superan los 20 centímetros.

En cuanto a su alimentación, son carnívoros cuya dieta está formada por peces, reptiles, crustáceos, aves, pequeños mamíferos y anfibios.

 

4. Cobra de anteojos

Muy temida y al mismo tiempo venerada por los hindúes, la cobra de anteojos o Naja Naja es una serpiente venenosa famosa por su ‘capuchón’ alrededor de la cabeza, el cual se expande cuando se siente amenazada y que da la impresión de que lleva gafas.

Cobra india o de anteojos

La cobra india mide alrededor de dos metros y sus colores son diversos. Su veneno actúa sobre los nervios y paraliza los músculos, y en ocasiones provoca un paro cardiorespiratorio. Habita tanto en la llanura como en el desierto, el campo abierto y la selva de India, Sri Lanka, Nepal, Pakistán y Bangladesh, y se alimenta de ranas, aves y roedores.

5. Tiburón zorro de anteojos

El último de los animales con anteojos de esta lista habita las profundidades (entre 30 y 45 metros de la superficie para ser más precisos) de los océanos tropicales de todo el mundo. Puede medir unos cinco metros y pesar 200 kilos, y lleva su nombre debido a sus enormes ojos, adaptados para ver en la oscuridad.

Tiburón zorro de anteojos

El tiburón zorro de anteojos cuenta a su vez con una cola en forma de látigo para golpear a sus presas antes de comerlas. El color de su cuerpo es pardo oscuro en el dorso y más claro en el vientre, y tiene una boca bastante pequeña en relación a otros de su género.