10 curiosidades de los saltamontes

Más allá de su capacidad para saltar, los saltamontes destacan en muchísimos frentes biológicos. Descubre algunos de sus rasgos fascinantes.
10 curiosidades de los saltamontes
Samuel Sanchez

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez.

Última actualización: 06 agosto, 2021

Las curiosidades de los saltamontes son múltiples, pues estos bellos insectos llevan siglos saltando y volando por las praderas y selvas de las regiones tropicales y templadas del mundo. De todas formas, más allá de sus saltos característicos y su tono verdoso general, hay muchos datos que seguro no conoces acerca de estos insectos.

Como ocurre siempre en la naturaleza, existen excepciones a las reglas generales impuestas por la selección natural. ¿Sabías que hay parientes de los saltamontes carnívoros? ¿conocías que algunos de estos insectos presentan mutaciones que los hacen ser rosas? Si quieres saber más sobre este fascinante grupo de invertebrados, sigue leyendo.

1. ¡Los saltamontes son muchas especies!

Aunque al pensar en la palabra “saltamontes” nos venga a la mente una especie de grillo verdoso alado, la realidad es que este grupo presenta una diversidad impresionante en lo que a morfología se refiere. Específicamente, este conglomerado de insectos se sitúan en el suborden Caelifera, a su vez compuesto por más de 2400 géneros y 12 000 especies.

Todos los saltamontes pertenecen a la categoría u orden superior Orthoptera, que también engloba a las langostas y los grillos. Se estima que existen más de 20 000 especies de ortópteros en todo el mundo, eso sin contar las que quedan sin describir en las misteriosas selvas tropicales.

A nivel taxonómico, más de 12 000 especies de ortópteros se consideran saltamontes.

2. Tienen un plano corporal común

Como cualquier insecto, el cuerpo de los saltamontes se divide en 3 secciones: cabeza, tórax y abdomen. La cabeza se encuentra verticalizada y aloja al aparato bucal en su parte inferior, además de presentar múltiples órganos sensoriales (ojos compuestos, ojos simples y antenas). Las mandíbulas presentan unos palpos sensoriales que ayudan al animal a reconocer su alimento.

El tórax y el abdomen se encuentran protegidos por una serie de segmentos recubiertos por cutícula, lo cual compone el exoesqueleto del invertebrado. 3 pares de patas emergen de la región torácica, siendo las traseras muchísimo más poderosas que el resto. El fémur y la tibia de estas últimas extremidades se han perfeccionado a nivel evolutivo para la locomoción por saltación.

Existen múltiples curiosidades de los saltamontes.

3. Son animales de ambientes cálidos

Los saltamontes son herbívoros, y como tal, deben explotar nichos ecosistémicos repletos de materia vegetal en continuo crecimiento. Por ello, se distribuyen especialmente por las zonas tropicales del planeta, siendo bastante más escasos en los ecosistemas templados. Curiosamente, según estudios muchas especies prefieren las tierras de cultivo antes que los bosques naturales.

La presencia de saltamontes en un ecosistema está directamente ligada a la cantidad de especies vegetales de las que se puedan alimentar.

4. ¡Unos cuerpos preparados para saltar!

Una de las curiosidades más llamativas de los saltamontes es que son capaces de saltar distancias muy largas con respecto a su tamaño, gracias a las modificaciones morfológicas que hemos visto con anterioridad. Algunas especies son capaces de recorrer más de 70 centímetros con un solo salto: si aplicásemos eso a nuestra especie, un humano recorrería un campo entero de fútbol con un solo movimiento.

Los saltamontes recurren a este método de locomoción por diversos motivos: huir de sus depredadores, iniciar el vuelo de forma sencilla o recorrer distancias largas entre planta y planta para nutrirse. Estos insectos realizan el acto en 3 fases diferentes y muy complejas, en la que juegan papeles esenciales su exoesqueleto, su anatomía externa y su musculatura poderosa.

5. ¡Langostas y saltamontes son parientes muy cercanos!

Otra curiosidad de los saltamontes es que las langostas pertenecen al mismo grupo que ellos, pues ambos son integrantes de la familia Caelifera. De todas formas, las langostas destacan por ser más grandes y por presentar conductas migratorias. Suelen ser ortópteros solitarios, pero en ciertos momentos del año generan bandadas (swarmings) que arrasan con todo a su paso.

Este cambio al frenesí se realiza, en parte, por variaciones en la concentración de serotonina de estos animales.

6. Son insectos hemimetábolos

Los saltamontes son insectos hemimetábolos, es decir, poseen una metamorfosis incompleta. Este modo de desarrollo contempla 3 fases vitales muy diferenciadas: huevo, ninfa y estadio adulto o imago. El cambio se realiza de forma gradual y no existe una fase de pupa, como sí ocurre con los escarabajos o las mariposas, por ejemplo.

A pesar de no tener un estadio pupal, sí que deben realizar una serie de cambios de exoesqueleto para crecer hasta su fase adulta. Este proceso se conoce como muda o ecdisis y es muy delicado para los saltamontes, sobre todo las primeras horas después.

7. Algunas especies son plaga

Los saltamontes son animales herbívoros y se alimentan exclusivamente de materia vegetal. Son necesarios para el mantenimiento de los ecosistemas, ya que transforman las hojas de las plantas en tejido vivo (su propio cuerpo) que luego puede ser consumido por pájaros, anfibios, reptiles, mamíferos, aves y otros insectos depredadores.

Por desgracia, esta capacidad de consumir plantas a un ritmo vertiginoso ha hecho que varias especies se conviertan en un quebradero de cabeza para los agricultores del mundo. Tal y como indican estudios, los ortópteros son importantes plagas de los cultivos de maíz y generan pérdidas anuales cuantificables.

8. Algunos parientes de los saltamontes no son tan amables

Más que una curiosidad de los saltamontes, dedicamos este espacio a sus familiares cercanos, los tetigónidos (familia Tettigonidae). No todos los integrantes de este grupo son sanguinarios, pero algunos de ellos (como Acanthoplus discoidalis) poseen mandíbulas afiladas capaces de desgarrar las cubiertas de los huevos de aves y acabar con sus crías.

Otras especies aún más grandes y agresivas pueden llegar a depredar incluso a pequeños vertebrados, como lagartos y culebras. Huelga decir que la mordida de los tetigónidos depredadores es, cuanto menos, dolorosa.

Vista lateral de un Cosmoderus femoralis.

9. ¡Existen saltamontes rosas!

Los saltamontes rosas son considerados ejemplos de eritrismo en el reino animal. Estos increíbles insectos presentan mutaciones en sus genes, lo cual hace que tengan un color muy diferente al de los miembros normales de su especie. Ser rosa en un mundo de vegetales verdes es complejo, y por ello, la tasa de supervivencia de estos invertebrados es mucho más baja.

Las curiosidades de los saltamontes son múltiples.

10. Estos animales merecen respeto

Mucha gente percibe a los saltamontes como insectos molestos y desagradables, pues se comen los cultivos y pueden llegar a ser una plaga. De todas formas, estos animales son una parte básica de cualquier ecosistema: utilizan la materia vegetal y sirven de alimento para muchísimas especies. Deshacerse de ellos por interés económico nunca es una opción.

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