Un día en la vida de un erizo

Antonia Tapia · 14 febrero, 2015

Existen unas 16 especies de erizos. Se dividen en cinco géneros y algunas especies pueden llegar a ser venenosas. Originarios de España, África del Norte y Sur de Francia estos pequeños animales han sido domesticados. Ejemplo de ello es la especie de erizo pigmeo africano, la cual ha cobrado bastante relevancia en los últimos años y suele encontrarse frecuentemente en algunas tiendas de mascotas.

Los erizos de la especie pigmeo africano son catalogados como animales domésticos. Suelen medir como mucho, unos 16 centímetros de largo y pesan no más de 400 gramos. Aunque suelen ser algo solitarios buscan la interacción. Son muy tranquilos y tiernos y los niños no se resisten a tocarlos.

Algunos datos

erizos 2

Los erizos tienen un grado de inteligencia similar a un hámster. Suelen venir cuando se los llama y buscan activamente la interacción humana. A nivel básico, estos pequeños animalitos pueden aprender ciertos comportamientos a través de un refuerzo positivo o acondicionado. Su personalidad está conformada y moldeada a través de la interacción con su propietario.

Tener en cuenta a estos pequeños peludos y estar al tanto de sus necesidades es fundamental para lograr una socialización exitosa. Deben tener su área habitable muy limpia y no deben estar expuestos a los ruidos ya que para ellos suelen ser una tortura.

Una vez que el erizo ha llegado a tu hogar, seguramente estará algo estresado. Cambiar de entorno no suele algo sencillo, por lo que es recomendable ser paciente hasta que pueda adaptarse.

Los erizos no son roedores y no tienen una propensión a morder, roer, o destruir su entorno. Tampoco son agresivos. Sus espinas se utilizan como defensa sólo cuando están asustados, nerviosos, o sienten que no tienen razón para protegerse a sí mismos.

Las hembras tienen un período de gestación de entre 35 y 43 días. El promedio de crías es de cuatro y puede llegar hasta las siete. Los cachorritos y su mamá no se deben tocar hasta que han cumplido una semana. Una vez que han cumplido el mes y medio de vida ya pueden ser dados en adopción.

¿Cómo cuidar un erizo?

erizos 3

Los erizos tienen espinas, seguramente las primeras veces que entres en contacto lo manejarás como si fuera un cactus. Pero es hasta que se acostumbre, debes acariciarlo suavemente.

Los erizos no ladran, ni emiten ruidos molestos. Quizás lo veas jugar en su rueda pero suelen ser animales muy tranquilos, un poco tímidos. Son de hábitos nocturnos y  durante el día suelen acomodarse en forma de bola.

La limpieza de la jaula debe hacerse semanalmente pero quizás algunos erizos son más desordenados y pueden requerir la limpieza con mayor frecuencia. Su jaula debe ser algo amplia, un espacio de unos 26 centímetros de largo es lo apropiado para este tipo de mascotas.

Este tipo de animales, a diferencia de los gatos o perros, son una buena opción de mascota para aquellas personas que sufren de alergias. Tampoco requieren vacunas de rutina o pruebas veterinarias sólo controles veterinarios anuales.

Los erizos comen insectos. Pero si es dificultoso que los puedas conseguir puedes reemplazarlo por una lata de comida para perro o por unas croquetas de gato. Lo mejor es que vayas variando su alimento de manera que se cubran todas sus necesidades nutricionales. A este tipo de animales no le puede faltar el agua fresca. Utiliza un bebedero colgante para que no vuelque su plato.

No requieren demasiado ejercicio. Les gusta mucho jugar en su rueda y no deben bañarse frecuentemente. Algunos erizos requieren bañarse si se acumulan las heces en los pies. Pero la mayoría de los erizos se limpian lamiéndose.

Tips para convivir con un erizo

Cuanto más sabes acerca de los erizos mejor podrás entenderlos y ser capaz de satisfacer sus necesidades y la mejor manera de hacerlo es observarlos. Así puedes reconocer sus necesidades y sus formas sutiles de comunicación.

Como mencionamos, los erizos son animales bastante tímidos pero una vez que entran confianza suelen interactuar sin inconvenientes. Pero para ello debes ser muy suave y paciente.
Tienes que estar dispuesto a aceptar lo que tu erizo tiene para ofrecerte. Es muy probable que a veces no siga tus órdenes pero el afecto puede compartir contigo puede hacer que sea encantador.

Evita que tu erizo sea el juguete de otros animales domésticos que puedes tener en casa, como perros o gatos. Supervisa cómo interactúan y procura que la jaula de tu pequeño se encuentre siempre cerrada.