Todo sobre la menstruación de la perra

Antonia Tapia 21 marzo, 2015
Si tienes una hembra canina en casa, seguro que habrás notado ciertos cambios en su organismo en determinados momentos. Se trata del período menstrual, un ciclo totalmente natural, del que te hablaremos a continuación.

La menstruación de la perra, comúnmente llamada ciclo de calor, comienza entre los 9 y 12 meses de edad. Las hembras maduras sexualmente pasan por esta etapa dos veces al año; te contamos todo lo que debes saber sobre ella.

La menstruación de la perra consta de cuatro etapas: proestro, estro, diestro y anestro. Durante esta fase, tres hormonas son esenciales: el estrógeno, encargado de iniciar el ciclo, la hormona luteinizante (LH), responsable de causar la ovulación, y la progesterona, que posibilita el embarazo.

Etapas de la menstruación de la perra

Perro tumbado en la hierba.

1. Proestro

La primera fase del ciclo de menstruación de la perra se denomina proestro. Dura alrededor de 9 días, pero puede variar entre 3 y 17 días. Durante esta fase, la vulva del animal se hincha un poco y excreta una secreción de color marrón rojizo.

2. Estro

Es la segunda fase del ciclo de calor, que no debe confundirse con el celo. El estro dura alrededor de 9 días, pero puede abarcar desde 3 a 21 días. En este período, la hembra tiene una suave inflamación de la vulva y presenta flujo vaginal rosado o de color pajizo.

Cuando los niveles de estrógeno disminuyen en el proestro tardío, los niveles de progesterona y de hormona luteinizante comienzan a elevarse. La LH estimula la ovulación dentro de 2 a 3 días y la hembra se vuelve receptiva a los machos.

3. Diestro

Es la tercera fase del ciclo de calor. Puede durar entre 50 y 80 días, con un promedio de alrededor de 60 días de duración. En esta fase, el cuerpo de la perra actúa como si estuviera embarazada; en este momento, puede entrar en un falso embarazo.

4. Anestro

Es la cuarta y última fase del ciclo de calor; puede durar entre 130 y 250 días. Algunas razas de perro, como puede ser el Dingo o el Basenji, tienen periodos de anestro muy largos y solo pasan por un ciclo de calor al año. Durante esta etapa, las hembras no son sexualmente activas; se trata de una fase de reposo, en la que el cuerpo comienza a prepararse para otro ciclo de calor.

Los signos que indican la menstruación en las perras

  • Cambio del estado de ánimo: el animal puede mostrarse extrañamente excitado, lo que genera también la atracción de los machos.
  • Pezones hinchados: a veces, pero no siempre, los pezones se hinchan ligeramente. Esto también puede ser un signo de un embarazo fantasma.
  • Repentino interés de los machos: los perros pueden oler el cambio en las hormonas de las perras antes de que atraviesen la etapa del celo.
  • Inflamación de la vulva: la vulva puede mostrar algo de inflamación, pero es bastante variable. En algunas perras apenas se hincha, mientras que en otras puede verse como una pelota de golf.
  • Cola parada: cuando una hembra está lista para aparearse, mantendrá su cola erguida y la moverá de un lado a otro para asegurarse que el macho pueda olerla.
  • Presencia de sangre: este suele ser el indicador más seguro de que el ciclo de calor ha comenzado. Algunas hembras se mantienen extremadamente limpias y puede ser difícil saber si están atravesando esa etapa.

El cuidado de una perra durante la menstruaciónPerros con su dueña.

Mantén una estrecha vigilancia sobre tu mascota, sobre todo para protegerla de una reproducción no deseada. Los machos pueden detectar el olor de la perra en celo y harán todo lo posible para encontrarla. Además, recuerda: un perro es maduro para el apareamiento a partir de los 4 meses en adelante.

Ten paciencia extra y sé gentil con tu mascota: hazle cariños y protégela.

Evita bañar a tu perra hasta que se detenga por completo el sangrado: así reduces la probabilidad de que pueda desarrollar una infección vaginal.

Controla a tu mascota de contraer brucelosis: esta enfermedad es una infección bacteriana que se transmite por vía sexual. Puede causar el aborto de las crías y la infertilidad en ambos sexos. Se combate con antibióticos; los perros, para evitar el contagio, deben ser castrados.

Por otro lado, en caso de que desees cruzar a tu perra, debes acudir a su veterinario. Él le realizará una citología vaginal o un examen de progesterona en suero para determinar si tu mascota, en ese momento, se encuentra ovulando.

Finalmente, si deseas eliminar toda posibilidad de que alguna vez tu mascota tenga una camada, pregúntale a tu veterinario cuál es el mejor método para esterilizarla. De esa manera, no tendrás que lidiar con su celo y evitarás la sobrepoblación de animales.

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