Atención y cuidados para una perrita embarazada

Francisco María García · 8 agosto, 2017

La llegada de nuevos cachorros a la familia suele ser un acontecimiento sumamente importante. También, como es natural, es un momento delicado. No se debe descuidar, en ningún momento, la atención y la supervisión hacia la nueva madre. ¿Cuáles son los cuidados para una perrita embarazada?

Teniendo en cuenta que la gestación dura entre 60 y 65 días, de acuerdo a cada raza, hay una serie de medidas básicas para cada etapa del proceso.

Supervisión médica de los cuidados para una perrita embarazada

Las mascotas deben estar siempre bajo estricta vigilancia por parte de un médico veterinario. Cuando se preparan para traer al mundo una nueva camada de perritos, esto se hace imprescindible.

Con la sospecha de un posible embarazo, se debe acudir al especialista para obtener la certeza y establecer la fecha en la que posiblemente ocurrirá el alumbramiento.

El especialista no solo certificará que todo marcha en orden. También determinará el número de crías en gestación. Además, podrá recomendar alguna medida extraordinaria, en caso que sea necesario.

La alimentación: factor prioritario

El régimen alimentico y una dieta balanceada nunca deben descuidarse con una perrita en estado.

Sin embargo, no se pueden aumentar las dosis de manera abrupta. Tampoco incluir suplementos alimenticios o vitamínicos durante las primeras seis semanas de gestación. Esto puede provocar un desarrollo precoz y descontrolado de las crías en formación, generando dificultades al momento del parto.

Durante las dos primeras semanas, la perrita en estado se alimentará de la misma forma en que venía haciéndolo.

También debe mantenerse la rutina de actividades físicas, paseos y juegos, a menos que el veterinario indique lo contrario.

A partir de la tercera semana, es posible que al igual que ocurre con las mujeres embarazadas, la madre presente episodios de náuseas, con eventuales vómitos. Esto puede ocasionar pérdida del apetito, situación que puede mantenerse hasta la cuarta semana del embarazo.

Últimos días del embarazo

A partir del mes y medio, los cuidados para una perrita embarazada incluyen un aumento de las comidas. Además, hay que dividírselas en un mayor número de porciones a lo largo del día. Las crías dentro del vientre materno ya ocupan el espacio suficiente.

El punto anterior también implica que, durante los últimos días del embarazo, la hembra perderá completamente el apetito.

A partir de la sexta semana de gestación, y hasta el destete, se recomienda alimentar a las madres con comida para cachorros. Estas fórmulas contienen muchos más nutrientes que las presentaciones para canes adultos.

Los dueños que acostumbran a dar una dieta casera, deben incluir en el menú mucho pollo. Este alimento es rico en proteínas como ningún otro que se le pueda preparar en el hogar. Es importante que la preparación sea exclusivamente hervida, sin incluir ningún complemento o aliños durante su cocción.

El uso de suplementos alimenticios debe hacerse con el beneplácito del “médico de cabecera”, el veterinario correspondiente.

Cuidados para una perrita embarazada. Consideraciones previas

Los dueños de perritas, sobre todo si ésta es de raza, suelen planificar con antelación el embarazo de su mascota. Eso incluye la elección del padre.

En este sentido, es recomendable someter al elegido a una visita al veterinario. Se deben descartar enfermedades congénitas o hereditarias, así como atender cualquier afección particular.

Las hembras también deben ser evaluadas por el especialista, en base a su estado de salud. Será él quien determinará el mejor momento para la concepción.

Después de una monta sin resultados exitosos, es posible que algunas perritas, principalmente si nunca han concebido, presenten lo que se conoce como Falso Embarazo o Embarazo Psicológico.

Mostrarán algunos de los síntomas de la gestación, como el crecimiento de las glándulas mamarias. Hay casos extremos con episodios de falsos partos, que deben ser tratados con fármacos.

El trabajo de parto

Las hembras son perfectamente capaces de valerse por sí solas durante las labores de alumbramiento. Tienen que permanecer bajo vigilancia, principalmente por alguien que sea de la absoluta confianza del animal.

Conociendo el número exacto de cachorros que están dentro del vientre, seis horas después de la salida del primero, todas las crías deberán haber nacido. De no ser así, hay que acudir al veterinario con urgencia.

En los casos de cruce de razas, cuando el padre es de mayor tamaño, se recomienda practicar cesárea. De esta forma, se evitan posibles complicaciones.