¿Cuál es la temperatura normal en perros y gatos?

22 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
La temperatura normal de perros y gatos se encuentra entre los 38 y 39 grados Celsius. Fuera de este rango, se puede sospechar de una patología en el animal.

Los animales mantenemos la temperatura corporal gracias una termorregulación interna o a una fuente de calor externa. Entre especies, el rango de temperatura normal puede cambiar. Por ejemplo, los perros y gatos tienen una temperatura corporal unos grados superior a la de los humanos.

La fiebre es una consecuencia de la activación del sistema inmune ante un agente extraño como un virus, una bacteria o un parásito. Se detecta por un aumento de la temperatura normal y puede venir acompañada de otros síntomas, como fatiga y malestar generalizado.

¿Cuál es la temperatura normal en perros y gatos?

La temperatura normal en perros y gatos se encuentra en el rango comprendido entre los 38 y 39 grados Celsius, aunque puede ser normal hasta 39,5 grados sin que exista fiebre. Una infección, el estrés o un golpe de calor pueden producir subidas de temperatura en el animal en un momento dado.

Se denomina hipertermia al proceso por el que la temperatura corporal de un perro o un gato se eleva por encima de lo normal. Con la hipertermia se desencadenan una serie de respuestas fisiológicas para lograr la eliminación del calor, entre las que se encuentran las siguientes:

  • Jadeo.
  • Vasodilatación cutánea: los vasos sanguíneos superficiales aumentan de calibre con el calor.
  • Transpiración: los perros y gatos transpiran a través de su boca y las almohadillas, ya que no sudan como los humanos.
  • Cambios posturales.

La hipertermia no siempre indica fiebre. En perros y gatos febriles, la temperatura oscila entre los 39,3 ºC y 41,6 ºC, aunque este límite puede superarse con los golpes de calor.

Po otro lado, la hipotermia es el caso contrario, donde la temperatura baja por debajo del rango normal y en consecuencia se ponen en marcha mecanismos de producción de calor. Entre estas estrategias, podemos enumerar las siguientes:

  • Temblores: resultado de un incremento de la actividad muscular
  • Vasoconstricción cutánea.
  • Piloerección: la piloerección también puede ser un signo de miedo o agresividad.
  • Cambios posturales.

En perros y gatos, puede considerarse hipotermia cuando la temperatura corporal se encuentra por debajo de los 37 ºC.

Un gato triste mira a una cámara.

¿Cómo mantienen los animales la temperatura?

La termorregulación es la capacidad que tiene un organismo para mantener su temperatura corporal dentro de unos límites cuando la temperatura del entorno es bastante diferente a la ideal. Es un equilibrio entre la ganancia y pérdida de calor.

Este calor puede provenir del exterior y de la actividad metabólica. De esta forma, podemos clasificar a los animales en ectotermos o endotermos. Te contamos sus particularidades a continuación.

Animales ectotermos

Los animales ectotermos dependen del ambiente para alcanzar una determinada temperatura corporal. Los reptiles, los peces y los invertebrados no son capaces de generar por procesos fisiológicos su propio calor interno, por lo que son animales ectotermos.

Cuando la temperatura ambiental no es la adecuada, estos seres vivos restringen su actividad. Por ello, podemos ver a los reptiles hacer movimientos lentos cuando la temperatura es baja y es la razón por la que pasan bastante tiempo al sol por las mañanas.

Todos los seres ectotermos tienen mecanismos comportamentales para evitar la pérdida de calor. Por ejemplo, buscar orientaciones verticales para captar los primeros rayos de sol, pegarse a las rocas o tierra o moverse de las áreas más frías/calientes del hábitat según sus necesidades fisiológicas.

Animales endotermos

Los animales endotermos alcanzan su temperatura corporal gracias al calor interno que genera su actividad metabólica. Estos animales también cuentan con estrategias para mantener y disipar el calor según los hábitats donde se encuentren. Por ejemplo, una mayor actividad muscular, el jadeo o la producción de sudor.

¿Qué es la fiebre y cómo podemos detectarla en perros y gatos?

La fiebre es un aumento temporal de la temperatura corporal producida como respuesta inmune a un agente extraño. Este evento contribuye a la eliminación de los agentes patógenos por lo que, junto la acción de las células y sustancias biológicas del sistema inmunológico,  supone la defensa principal en animales.

Los virus, bacterias, parásitos o las inflamaciones no infecciosas —como los traumatismos— pueden provocar la fiebre, aunque también puede aparecer como una reacción tras la vacunación, la ingesta de un fármaco o sustancia tóxica, así como en ciertas enfermedades. Algunos síntomas que acompañan a la fiebre en perros y gatos son los siguientes:

  • Letargo.
  • Apatía.
  • Bajo estado de ánimo.
  • Somnolencia.
  • Pérdida de apetito.
  • Secreción nasal.
  • Deshidratación.
  • Temblores.
  • Aumento de la frecuencia cardiaca o respiratoria.
La temperatura corporal en perros y gatos se mide con termómetros.

Si detectas uno o varios de estos síntomas, acude al veterinario para comprobar el estado de salud de tu mascota. Los signos clínicos pueden tener múltiples orígenes que debe valorar un profesional de la salud.

Una vez en la clínica, el veterinario evaluará el estado general del animal mediante una exploración física y la toma de temperatura, que se realiza por vía rectal con un termómetro digital. La valoración de las mucosas y el pellizco cutáneo también son medidas muy útiles en el diagnóstico general de los animales.

  • Vet formación. La fiebre en perros y gatos, ¿Qué sabes sobre ella?
  • Clínica veterinaria La Asunción. Temperatura corporal en perros y gatos.