¿Cuáles son los síntomas de la deshidratación en gatos?

La deshidratación en gatos se puede medir desde casa con un ligero pellizco en la piel u observando las encías del animal. Ante cualquier sospecha, la visita al veterinario se hace obligada.
¿Cuáles son los síntomas de la deshidratación en gatos?
Samuel Sanchez

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez el 19 diciembre, 2020.

Última actualización: 19 diciembre, 2020

La deshidratación se define como una alteración o falta de agua y sales minerales en el cuerpo del paciente o, en su defecto, como la pérdida de agua equivalente al 3 % o más de su peso. Por su lugar de procedencia y naturaleza, la deshidratación en gatos es un evento relativamente común.

Vigilar que tu felino beba las cantidades adecuadas de agua es esencial, sobre todo si está pasando por un cuadro diarréico o alguna otra enfermedad. Si quieres saberlo todo sobre el mundo de la hidratación en los gatos domésticos, sigue leyendo.

¿Qué es la deshidratación?

Un gato deshidratado es aquel que no presenta suficientes concentraciones de agua y/o electrolitos en su cuerpo. Para que te hagas una idea inicial en lo referente al tema, el agua corresponde al 60 % del peso corporal de un felino doméstico adulto, mientras que el porcentaje aumenta hasta casi un 75 % en cachorros.

Los gatos son más susceptibles a la deshidratación que otros animales domésticos, pues no sienten esa inclinación a beber agua que, por ejemplo, está presente en los perros. Se cree que esto podría deberse a dos causas principales:

  1. Cuestiones evolutivas: se estipula que los gatos, a nivel evolutivo, estaban más acostumbrados a beber agua de ríos y fuentes en movimiento, pues esto aseguraba una mejor calidad del agua. El agua en un recipiente estanco puede no llamarles la atención tanto.
  2. Vulnerabilidad: a muchos gatos no les gusta inclinarse para beber de un bol, pues los deja en una posición vulnerable y con menos tiempo de respuesta ante peligros.

En general, un felino doméstico puede perder interés por el recipiente de agua cuando este no está totalmente limpio. Además, una vez comienzan los síntomas de la deshidratación, los gatos suelen tender a beber cada vez menos.

Un gato bajo una manta.

Síntomas de deshidratación en gatos

En primer lugar, debemos acotar que la deshidratación se presenta en distintos grados. En lo que a este parámetro se refiere, encontramos las siguientes categorías:

  1. Deshidratación nula: se produce una pérdida de agua menor al 3 % de la masa corporal.
  2. Leve: el animal presenta una pérdida del 3-5 % de su masa corporal total. Puede haber cierta desecación en la zona oral del gato, como sus encías o capas mucosas.
  3. Moderada: pérdida del 5-9 % de su masa corporal total. Esta etapa se puede medir con la prueba del pliegue cutáneo. Si la piel del gato —al ser pellizcada— se recupera más lentamente de lo normal, posiblemente esté moderadamente deshidratado.
  4. Severa: pérdida de agua mayor al 9 % de la masa total del animal. Aquí se corre el riesgo de un shock hipovolémico, caracterizado por una bajada en el ritmo de los latidos, hipotermia y una bajada de la tensión arterial. En los casos más graves, el felino puede llegar a morir.

Dependiendo de la gravedad de la deshidratación en los gatos, estos presentarán unos síntomas más o menos claros. Es a partir de la categoría moderada cuando se empiezan a observar signos como sequedad de la mucosa oral evidente, ojos hundidos, ojeras y una piel poco elástica.

En general, te recomendamos que revises los siguientes parámetros en el gato de la casa si sospechas que está deshidratado:

  1. Revisa sus encías y el área nasal. Si estas presentan un aspecto seco y áspero, la falta de agua puede ser una causa.
  2. Realiza la prueba del pliegue cutáneo antes descrita en la piel del lomo del animal.
  3. Vigila su temperatura corporal, mejor si es con un termómetro.
  4. Monitoriza su actividad y documenta cualquier comportamiento atípico/letargia prolongada.

Si las patas del animal están demasiado frías, es posible que presente hipotermia. Esto es un signo claro de un shock hipovolémico por deshidratación.

Causas de la deshidratación

Una de las causas más comunes de la deshidratación en gatos son las diarreas. Estas se definen como deposiciones acuosas —más del 70 % de su volumen es agua— que se dan 3 o más veces al día. Estos cuadros clínicos son causados por infecciones víricas y bacterianas, intolerancias alimentarias o problemas fisiológicos en los intestinos del animal.

Por otro lado, también existen otras patologías, como la diabetes o los fallos renales, que pueden promover una deshidratación en el felino. Al final estamos hablando de un juego de líquidos: si se excreta más líquido del que se consume —ya sea por heces, pis o vómitos—, el animal corre riesgos de deshidratarse.

La deshidratación en gatos puede ser grave.

Un problema que requiere de acciones rápidas

Si ves que tu gato está letárgico y presenta sequedad en las encías después de un cuadro diarréico u otro evento, lo más probable es que esté sufriendo un episodio de deshidratación moderada-severa. En estos casos la única opción es acudir al veterinario, pues la vida del animal está en juego.

Por otro lado, si notas que tu felino no bebe suficiente agua, siempre puedes colocar múltiples recipientes en la casa y optar por brindarle una mayor cantidad de alimentos húmedos o fríos. Todo esto equilibrará, hasta cierto punto, una falta de ingesta de agua.

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