Síndrome de Horner en perros: síntomas, diagnóstico y prevención

29 Abril, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
El síndrome de Horner no suele tener causas conocidas y es necesaria la intervención de un neurólogo para su correcto diagnóstico y tratamiento.

El síndrome de Horner en perros es una patología que afecta a los nervios que conectan el ojo con el cerebro, así como los músculos faciales. De manera general, solo se manifiesta en un lado de la cara, pero en casos raros puede ser bilateral.

Aunque es una enfermedad que se da en cualquier raza de perro, el golden retriever y el cocker spaniel tienen una mayor incidencia de aparición. En las siguientes líneas te contamos qué causa esta dolencia, cuáles son sus signos clínicos más comunes y qué posibilidades de prevención existen.

Causas del síndrome de Horner en perros

El síndrome de Horner en perros aparece cuando alguno de los nervios que van del ojo al cerebro se dañan. Aunque los factores son múltiples, existen 3 lesiones más habituales que pueden provocar el síndrome. Te las indicamos a continuación.

Lesión central

En una lesión central, el nervio aparece dañado en algún lugar antes de salir de la médula espinal. Las causas más comunes que provocan esto son tumores en la médula, tumores cerebrales o traumatismos en esta región. Además del síndrome de Horner, pueden surgir otros signos neurológicos, como descoordinación motora o inclinación de la cabeza.

El cerebro dibujado de un gato y un perro.

Lesión preganglionar

El daño se ha provocado en los nervios que van de la médula a la sinapsis —unión entre una neurona y otra—. Esta lesión surge de traumatismos en el cuello o tumores en esta región.

Lesión posganglionar

La lesión ocurre entre la sinapsis y el ojo. Las causas más comunes de este tipo de lesión son limpiar el oído del perro con demasiada fuerza o lesiones en el oído medio del animal. No obstante, la mayoría de lesiones posganglionares tienen una causa desconocida.

Signos clínicos del síndrome de Horner en perros

Los signos clínicos de este síndrome son muy similares a otras patologías oculares. Para hacer un buen diagnóstico, es totalmente necesaria la intervención de un veterinario especializado en neurología.

Los signos apreciables en los perros que padecen la patología se concentran en el ojo afectado y también en la región adyacente en algunos casos. Algunos de los más comunes son los siguientes:

  • Párpado caído.
  • Pupila contraída o miosis.
  • Hundimiento del ojo o enoftalmos.
  • Tercer párpado expuesto o prolapsado, también conocido como hiperemia conjuntival.

Muchas lesiones neurológicas o el efecto de ciertos fármacos pueden dar lugar a estos mismos signos clínicos. Por esta razón, es crucial que un neurólogo, además del veterinario habitual, examine a la mascota.

Diagnóstico especializado

Cualquier veterinario puede diagnosticar el síndrome basándose en los signos clínicos. No obstante, al poder aparecer estos en múltiples patologías, es crucial averiguar qué está ocurriendo a nivel neurológico y dónde se ha producido la lesión.

El fármaco utilizado para realizar el diagnóstico es la fenilefrina. Se administran unas gotas en el ojo y, si todos los signos desaparecen, el daño se ha producido a nivel posganglionar. Si el ojo no responde, son necesarias otras pruebas diagnósticas.

Las radiografía torácica, analíticas sanguíneas, otras pruebas farmacológicas e incluso una resonancia magnética pueden ser necesarias para encontrar la lesión que provoca el síndrome. Una vez encontrado el desajuste, es hora de definir cuál será la forma de actuación y los posibles tratamientos.

Tratamiento y prevención del síndrome de Horner en perros

El tratamiento para el síndrome dependerá de dónde haya ocurrido la lesión a nivel neurológico. Lo más habitual es que el tratamiento no sea de vital importancia, ya que el cuerpo tiene la capacidad de resolver este daño por sí mismo. No obstante, en el caso de tumores, puede ser necesaria una intervención quirúrgica o la administración de quimioterapéuticos.

La mayoría de los casos de perros que sufren el síndrome de Horner tienen causas idiopáticas. Esto quiere decir que no se conoce qué ha provocado el síndrome y simplemente aparece de un día para otro. Como imaginarás, esto complica mucho el tratamiento.

Síndrome de Horner en perros.

En ocasiones, el perro ha podido ser mordido en la región del cuello o sufrido un fuerte tirón de la oreja durante la trifulca. Esto puede causar el síndrome. Con el tiempo y una vez curada la lesión, el síndrome desaparecerá. En cualquier caso, las visitas veterinarias periódicas y una buena salud ocular y auditiva son la mejor prevención.

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