Señales de que tu gato es en realidad un perro

Mariela Ibarra Piedrahita · 30 diciembre, 2014

Es cierto que los gatos y los perros tienen conductas orientadas tanto por el proceso de domesticación disparejo, como por las características específicas de cada especie. Sin embargo, también debido a la manipulación humana de cierta clase de comportamientos, vemos como algunos gatos adquieren conductas que nos recuerdan a sus compañeros caninos. Ya sea porque se han criado con perros desde que son cachorros o porque correspondan a conductas enseñadas por sus dueños, les dejamos algunas señales para que identifiques cuando tu gato es en realidad un perro.

Se deja pasear con correa

Todos los que han tenido de mascota un gato sabrán la laboriosa tarea que puede resultar tratar de ponerles cualquier tipo de cosa encima (capanillas, ropa, gorritos…). A menos que se haya realizado esta práctica desde que son cachorros incluso peinarlos resulta una verdadera batalla que, normalmente, el gato termina ganando. Por lo tanto puede parecer sorprendente que algunos dueños de gato de hecho logren ponerles una correa y sacarlos a pasear. Es más algunos logran que sus gatos regulen sus horarios de ir al baño con estos paseos, lo que es admirable sabiendo lo independientes y apáticos que pueden llegar a ser.

El truco en esto parece radicar en volver la actividad en algo que el gato en realidad desee hacer y recompensarlo por esto, de otro modo no va a existir poder humano capaz de hacerlo mover con la correa puesta.

Recogen objetos que sus dueños les tiran

gato con pelota

Posiblemente el juego más entretenido y a través del cual se estrechan lazos entre dueños y perros sea en de arrojar la pelota. Los perros se ejercitan al tiempo que se divierte persiguiendo, recogiendo y entregando de vuelta a su dueño una pelota  o cualquier otro objeto que su amo le haya lanzado. Sin embargo jugar con un gato es un poco diferente, por lo general hay que buscar juguetes llamativos y con alguna clase de movimiento o sonido que despierten sus instintos cazadores, por lo tanto la cosa no es que jueguen contigo, sino que tu les proporcionas algo que pueden cazar.

Sin embargo, y contrario a lo que muchos piensen, los gatos aman las pelotas, estos escurridizos juguetes les encantan porque son presas perfectas. Así que no será difícil que tu gato quiera perseguir una, lo realmente complicado será que el gato quiera devolvértela una vez la haya capturado. Esto se debe a que para él corresponde a entregar la presa que con tanto esfuerzo ha capturado, por eso lo primero que hará será correr a buscar un lugar donde pueda destrozarla tranquilo.

Curiosamente existen personas y gatos (esto dependerá en parte de la raza), que logran vencer este instinto y que el gato devuelva el objeto para que se lo lancen nuevamente.

Vigila la puerta

gato abre la puerta

Algo muy curioso que he observado en algunos gatos es que vigilan la puerta de entrada a la casa. Este comportamiento es aún más extraño cuando el gato de hecho avisa a sus dueños que hay alguien afuera. Algunos custodian desde las ventanas o se paran junto la entrada a vigilar que todo esté bien. Si bien no es anormal ver un gato en un balcón o ventana, lo que hace particular este comportamiento es la actitud de vigilancia que toman mientras la realizan.

Siempre está a tu lado

Es muy sabido que tener un gato como animal de compañía puede ser bastante solitario, sin embargo esto no es del todo cierto. Algunas razas de gatos son de hecho muy apegadas a sus dueños, sin embargo existe el mito de que estos no disfrutan tanto la compañía humana debido a que son muy independientes. Si bien es anormal que los gatos desarrollen dependencia sobre sus dueños como lo hacen los perros existen casos de gatos que son literalmente inseparables de sus compañeros humanos. Esto es más común en gatos que no tienen contacto con el mundo exterior más allá de personas u animales que visiten su hogar. Estos llegan a crear vínculos con sus amos tan fuertes que incluso les genera ansiedad por separación cuando este se encuentra ausente.

Así que ya lo sabes, si bien no es muy común, algunos gatos pueden llegar a adoptar características más propias de los perros, así que obsérvalos bien, puedes tener un gatiperro contigo sin haberte dado cuenta.