5 razones para cepillar regularmente a tu perro

6 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Cepillar a tu mascota tiene muchos más beneficios que el simple hecho de eliminar el pelo muerto. ¿Los conoces todos?

La piel es un órgano muy dinámico que se renueva constantemente y, además, es de los más extensos del cuerpo. Una de las estructuras de la piel es el pelo, el cual tiene una función protectora y termorreguladora. Por esta razón, es muy importante cepillar regularmente a tu perro.

La piel se encuentra dividida en tres capas y, de más a menos profunda, encontramos: la epidermis, la dermis y la hipodermis. Cada una tiene un grosor y unos anexos o estructuras distintos. Conjuntamente, estas tres capas y sus complementos tienen varias funciones:

  • Protegen de agresiones lumínicas –como los rayos ultravioletas–, mecánicas, químicas, microbiológicas y de temperatura.
  • Es el órgano más sensible del cuerpo, para lo que está dotada con miles de receptores nerviosos distintos.
  • Tiene un papel termorregulador. De esta forma, mantiene una temperatura interna constante.
  • Posee funciones metabólicas, como la síntesis de vitamina D o la reserva de grasas en forma de triglicéridos.

Para que la piel de nuestra mascota se mantenga sana, es primordial cuidar del pelaje. Sin este, la piel estaría expuesta en exceso y podría inducir a la aparición de enfermedades.

Cepillar más, lavar menos

Los animales que tienen su cuerpo cubierto de pelo no necesitan ser lavados con agua y jabón tan asiduamente como aquellos que no poseen esta estructura. Si exponemos a nuestro perro a duchas demasiado consecutivas, eliminamos la protección natural que posee la piel. Esto aumentaría la probabilidad de desarrollar patologías como infecciones o dermatitis.

Mujer peina a su perro

Cepillar regularmente a tu perro elimina la mayor parte de la suciedad que adquiere diariamente. El polvo, los ácaros u otras partículas son fácilmente removibles con un simple cepillado diario.

Mejora el vínculo

El cepillado debe ser una actividad tranquila y placentera para el can. Si a tu perro no le gusta ser cepillado, simplemente debes positivar la situación.

Puedes comenzar mostrándole el cepillo mientras le ofreces algo rico de comer. Cuando hayan pasado varios días, puedes cepillar alguna zona de su cuerpo donde le guste ser acariciado, a la vez que le das premios.

Poco a poco, puedes aumentar el tiempo de las sesiones, reducir el número de premios y probar con otras zonas del cuerpo. Siempre debemos respetar el derecho del animal a no ser tocado, para que no sea una agresión hacia él y no creemos una situación traumática.

Cuando el cepillado se vuelve placentero para ambos, se convierte en un ejercicio ideal para construir y desarrollar el vínculo entre el tutor y el perro. Vuestro can disminuirá su estrés y os querrá aún más.

Perro con cepillo en el hocico

Aprovecha para observar la piel

Cuando estemos cepillando a nuestro perro, es un buen momento para observar la piel detenidamente. Al pasar el peine, los pelos se separan los unos de los otros, lo deja visible este órgano.

Cualquier cambio en el color de la piel, su grosor o posibles heridas podrían pasar desapercibidas hasta que la enfermedad estuviera más desarrollada. De esta forma, podemos prever ciertas patologías y visitar antes al veterinario.

Cepillar regularmente a tu perro disminuye la probabilidad de sufrir dermatitis

Para cualquier perro, tanto si es de pelo largo o corto, el cepillado es importante. Si cepillamos frecuentemente al can, disminuiremos la cantidad de pelo muerto que pueda acumular. Además, ayudaremos al aireamiento de la piel. Esto impide la proliferación de bacterias anaerobias, que requieren un ambiente poco oxigenado para vivir.

Asimismo, como dijimos anteriormente, si aparece el más mínimo atisbo de dermatitis, debemos acudir al veterinario antes de que empeore.

Cepillar regularmente a tu perro te permitirá controlar sus parásitos

Cepillar a tu mascota no es el mejor repelente de parásitos externos. Sin embargo, si cepillamos al perro con frecuencia, podemos llevar un control de sus parásitos externos.

Después de un paseo por el campo durante la primavera es interesante un buen cepillado. Así, eliminamos la suciedad y verificamos que no haya cogido ningún bichito.

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