¿Qué hago si me encuentro un animal salvaje herido?

Eugenio Fernández · 26 marzo, 2018
Hay que asegurarse de que, efectivamente, esté lesionado; es muy corriente llevar a centros de recuperación de animales a ejemplares que no necesitan atención veterinaria

En nuestras excursiones o paseos podemos encontrar un animal salvaje herido que parece estar en serios problemas. Aunque sea complicado, conviene mantener la calma y seguir estos consejos para poder ayudarle:

¿Seguro que es un animal salvaje herido?

Cada año, miles de animales llegan a los centros de recuperación de fauna sin estar heridos, en ocasiones condenados a vivir en cautividad por puro desconocimiento.

Hay animales que aunque no vuelen y estén solos, no quiere decir que estén heridos o necesiten ayuda. Algunas aves son nidífugas, y abandonan el nido antes de aprender a volar, pero eso no quiere decir que sus padres no estén pendientes de ellos.

Lo mejor es conocer a algún amigo o centro de recuperación que pueda identificar la especie del pollo para evidenciar que no es un huérfano; se suele aconsejar la búsqueda del nido, pero en general es complicado tener el ojo entrenado para buscar estas construcciones.

La mayoría de centros de recuperación están colapsados, así que no es raro que deban rechazar algunas especies no amenazadas como palomas o golondrinas, para poder alojar al águila imperial o al quebrantahuesos. Es por ello que conviene garantizar que este pollo no está solo antes de cogerlo, ya que lo estaremos condenando doblemente.

Águila imperial

Existen otras especies que pueden parecer heridas durante su infancia, como es el caso de algunos cérvidos como el corzo o el ciervo común. Los corzos y otros ungulados silvestres dejan a sus crías ocultas en la maleza, tras lamerlas para eliminar su olor; en muchas ocasiones son encontradas por personas y piensan que han sido abandonadas, pero sus padres están cerca.

Lo primero, llamar a un centro de recuperación

Antes de intervenir de cualquier manera sobre el animal salvaje herido, y salvo que este corra serio peligro que podamos evitarle sin ponernos nosotros mismos bajo amenaza, conviene llamar a un centro de recuperación o a la Guardia Civil para que nos indiquen como actuar.

En esta época de las altas tecnologías, deberemos buscar que centros de rescate existen en nuestra comunidad autónoma y lo ideal será tener este teléfono guardado. Ellos nos pueden indicar con la descripción del caso si tenemos que realizar un mayor o menos grado de intervención sobre el animal salvaje herido.

En algunas comunidades autónomas, con Madrid o Extremadura, existen centros de recuperación privados financiados por donaciones y en los que participan decenas de voluntarios, como son AMUS o GREFA. Sin embargo, en muchas comunidades hay solo centros públicos, o incluso el animal salvaje herido deberá ser trasladado a otra comunidad.

Subespecies de ciervo: bactriana

¿Qué hago después?

Normalmente, serán los centros de recuperación o la Guardia Civil, tras haberlos llamado, quienes te indiquen como debes actuar. Normalmente te pedirán que te quedes cerca del animal para no molestar, pero desde donde te puedan localizar para que les indiques donde está el animal salvaje herido.

En otras ocasiones, puede que tu puedas acercar al animal al centro de recuperación, para lo cual lo ideal es que lo cojas con sumo cuidado con una toalla acorde al tamaño del animal, tapándole la cabeza y metiéndole en una caja de cartón o un transportín.

Si las horas son intempestivas y debe pasar la noche en tu casa, en el caso de aves de pequeño tamaño no debería haber problema. Puedes darle la opción de beber agua, pero será mejor que el alimento se lo den en centros especializados; recetas caseras como el pan con leche son peligrosas y perjudiciales para estos animales.

En caso de que no exista un centro de recuperación cerca, puedes optar por llevar al animal salvaje herido a una clínica veterinaria de exóticos, pero debes tener claro que la caridad la debe ejercer cada uno libremente y que lo normal es que te cobren por sus servicios, aunque te puedan ayudar en mayor o menor medida a que los puedas costear.