Tu perro vomita o regurgita: ¿qué puedes hacer?

Virginia Duque 27 diciembre, 2015
Lo primero se produce por la ingesta de algo que no es comestible ni digerible y lo segundo si al can se le queda un trozo de comida 'atrancado' en el esófago

La primera vez que vimos a nuestro cachorro regurgitar pudimos pensar que se estaba atragantando o enfermando, y que debíamos salir corriendo al veterinario. Este gesto, regurgitar junto con el de vomitar, es algo común en perros cuando no sucede de forma demasiado continuada. Si tu perro vomita o regurgita, sigue leyendo.

Si ya es algo que parece crónico, llévalo a tu veterinario. No obstante, también hay cosas que puedes hacer en casa, pero primero veamos por qué hacen esto los animales.

¿Por qué vomita o regurgita mi perro?

Los perros tienen una capacidad de vomitar muy superior a otros animales, y es que pueden hacerlo con una increíble facilidad. Uno de los motivos por los que tu perro vomita o regurgita es porque hay muchos alimentos desconocidos para él.

Muchas veces los canes no saben si determinado alimento –o cualquier cosa– es comestible o no, por lo que él se los mete en la boca y los traga y, si su organismo no tiene la capacidad de digerirlos, los expulsa.

Provocar vómito a perro por envenenamiento

Hay dos formas en que el organismo expulsa esa comida: cuando tu perro vomita o regurgita. Dependiendo de la situación, tu perro hará una u otra cosa.

Si tu perro regurgita

Esto sucede cuando tu perro ha ingerido un trozo demasiado grande de comida o de una textura no suave que no ha sido capaz de tragar. Esta se queda ‘atrancada’ en el esófago y no puede ni bajar ni subir. Ahí empieza el proceso de regurgitación que, aunque es muy parecido al vómito, se diferencia de este porque la comida es expulsada sin digerir.

Si tu perro vomita

Tu perro hará esto cuando el alimento ingerido o no es comestible o su cuerpo no puede digerirlo. Como puede producirle daños internos graves, su sistema inmunitario lo obliga a expulsarlo al exterior a través del vómito.

¿Qué hacer cuando tu perro vomita o regurgita?

Al igual que las personas, cuando tu perro vomita o regurgita, se siente mal físicamente y, posiblemente, con ganas de dormir y sin ganas de comer. Por eso, te damos unos consejos de qué hacer cuando esto sucede. Esto se aplica para cuando los vómitos o regurgitaciones han sido constantes y no eventuales.

Perros con vómitos

Día 1: Ayuno

Sí, no le va a pasar nada porque ese día en que se ha sentido así haga ayuno. Eso sí, debes estar pendiente de darle agua a cada rato para que no se deshidrate. Lo más probable es que el animal se sienta débil y ni siquiera tenga ganas de ir a beber. Dale tú mismo el agua con una cuchara.

Día 2: dieta blanda

Con esta dieta se trata de no darle alimentos con sabores demasiado potentes. Puedes optar por comprar potitos de bebé de pollo y verduras, o hacerlos tú mismo en casa: hierve un pedazo de pechuga y mézclalo con unos vegetales; tritúralo o dáselo en trocitos muy pequeños. No olvides no utilizar ningún tipo de condimento.

Día 3: dieta semiblanda

Añade arroz a la compota de pollo y vegetales. Este arroz debe estar muy bien cocido, o pasado para que sea tierno y fácil de digerir. Cocina el arroz con medio diente de ajo troceado en pedacitos muy pequeños. Este hará de curativo para el estómago de tu mascota. Debes darle pocas cantidades de forma continua, cada dos horas una cucharada de cada cosa.

Día 4: mezcla con el pienso

Empieza a añadir su alimento a la mezcla poco a poco. Puedes empezar por tres o cuatro granos de pienso e ir agregando más en cada toma hasta asegurarte de que ya lo digiere sin problemas.

¿Cuándo se convierte en un problema serio?

Aunque, como hemos dicho al principio, es normal que tu perro vomite o regurgite, esto se puede convertir en un problema serio en estos casos:

  • Vomita más de una vez al día o por más de un día.
  • Vomita con sangre o expulsando algo parecido a granos de café, que no son más que coágulos de sangre.
  • Si además de vomitar tiene diarrea.
  • Si vomita aunque no ha comido nada.
  • Si duerme más de lo normal cuando vomita.
  • Si tiene dolor abdominal.

Si tu perro presenta alguno de estos síntomas, olvida los consejos que te hemos dado antes y acude con tu perro al veterinario.

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