Perfumes para perros: ventajas y desventajas

Yamila · 21 octubre, 2018
Si bien el olor a fragancias puede resultar agradable para los humanos, un exceso de perfumes para perros puede provocar problemas de socialización o comportamiento dado lo sensible que es el olfato de los canes

Para los animales, los olores son muy importantes, porque les permiten conocer a los demás o identificar un peligro. Por ello, muchos veterinarios desaconsejan el uso de perfumes para perros. Sin embargo, otros afirman que, en poca cantidad, estas fragancias pueden mejorar la convivencia con las personas.

Perfumes para perros: sí o no

Como dueños de mascotas queremos que estén impecables, siempre limpios y que huelan bien. Sin embargo, eso no es posible aunque los llevemos al salón de belleza todas las semanas. Además, una higiene excesiva es contraproducente para su salud.

Claro, porque el efecto de jabones o champús –incluso los que son aptos para perros– ‘arrastran’ los microorganismos de la piel y el pelo, así como también tapan las feromonas con las cuales los animales se comunican entre sí.

A diferencia de lo que sucede con las personas, que nos perfumamos y colocamos desodorantes tras bañarnos con jabones de flore, a los animales les gusta su propio aroma personal. ¡Y también se perfuman! Pero claro, no con una colonia francesa ni una fragancia importada… Lo hacen con lo que tienen a disposición, como puede ser el césped, una manta o hasta deshechos de otros animales.

El problema radica en que la convivencia con una mascota que tenga ‘olor a perro’, como se dice popularmente, no es del todo agradable. Por ello es que los dueños optan por usar perfumes para perros, de esos que se consiguen en las tiendas especializadas.

Colonias para perros

Ahora bien, ¿es bueno o malo para tu perro que le eches perfume cada vez que regresa del parque o cuando llueve? Para ti será perfecto porque el animal olerá ‘a rosas’, pero para él… no será tan agradable.

Incluso, hay algunas mascotas que cuando se les pone perfume no quieren salir de casa o se pelean con otros perros cuando están fuera. Y es que ese cambio en el aroma personal los desorienta y no permite que los demás de su especie le reconozcan.

Perfumes para perros: cambiando sus percepciones

Cuando le echamos perfume a nuestra mascota, lo pensamos meramente desde el punto de vista humano: qué es un buen o mal aroma según nuestra idea racional, pero en los demás animales las cosas no son así.

Los perros tienen un olfato mucho más desarrollado que el nuestro y esa ya es la primera diferencia. Quizás para ti un poco de fragancia no tiene nada de malo, pero para tu mascota es como si le echases litros y litros de colonia.

Además, el aroma que a ti te gusta, tal vez al can no le sea tan agradable y sienta la necesidad de quitárselo o taparlo como sea posible. No es extraño que, tras ser perfumado, el animal salga corriendo a frotarse el lomo contra cualquier cosa que encuentre a su paso, incluido algo que para los humanos sea repugnante: heces, animales muertos, basura, etc.

Otro de los efectos negativos de los perfumes para perros tiene que ver con la socialización del animal. Si lo llevas a menudo al parque, seguro que habrás visto que apenas llega ‘se olfatea’ con todas las mascotas que le rodean. Ese saludo ceremonial es la forma que ellos tienen para reconocerse e identificar las intenciones.

Fragancias para perros

Si tu perro está ‘bañado en perfume’ los demás canes no lo reconocerán y no podrán saber si es de fiar o no. Es probable que lo ataquen o que le rehuyan como si fuese peligroso.

Entonces, ¿qué hago para que mi perro huela bien? Como primera medida, deberías preguntarte qué es eso de ‘oler bien’, pues probablemente tu definición sea muy diferente de la del animal. Eso no quiere decir que no lo puedas bañar o asear, pero sí que evites los excesos.

Prueba con solo unas gotas de perfume para perros y analiza si hay cambios de comportamiento en tu mascota. No hace falta que le eches todo el frasco, porque eso será malo para él. Para evitar que huela mal báñalo cada unas pocas semanas y ventila bien los ambientes y pertenencias del animal.

Moreno, S. (2010). Olores repulsivos sin control. Diario Medico.