Los perros y el olfato: otra forma de ver el mundo

Se trata del sentido más importante y poderoso de los cánidos, y es que supera con creces al del ser humano; las razas de rastreo, como el beagle, son los que más desarrollado lo tienen

El olfato de los perros es uno de sus sentidos más poderosos, en contraste con el sentido humano, este es hasta 100 mil veces o más potente. Es su herramienta favorita, y gracias a ello, los perros y el olfato cambian su forma de ver el mundo

La esencia de las cosas

Si prestan atención, se percatarán que los perros anda en constante olfateo sobre todas las cosas que les rodean; de esta forma identifican más rápido a las personas y los sitios conocidos por ellos.

Cada individuo del reino animal tiene una esencia característica y particular que los identifican en el mundo, y los perros lo saben bien. Es por esto que vemos que al conocer a un individuo por primera vez, lo identifican oliéndolo de arriba abajo.

Sin duda, la relación entre los perros y el olfato es muy grande; como son cazadores naturales, el olfato es su mejor herramienta para husmear a sus presas por el bosque o el campo, según sea el caso.

Los perros y el olfato; por qué es mejor el de ellos

Todo comienza con la estructura craneal de nuestros compañeros; si tomamos el mito acerca del origen de los perros, los lobos acudieron a los hombres cromagnon al oler su alimento. De esta forma, se crea un vínculo entre ambas especies al compartir la comida entre ellos.

A raíz de este hecho, podemos ver la primera evidencia del poder del olfato de la familia canis. Si hablamos de forma biológica, observamos una gran ventaja en la estructura del craneo del animal; su hocico permite una mejor recepción de los olores en contraste con el del humano.

Olfato de los lobos

Si seguimos este orden de ideas, debemos destacar que los perros poseen una mayor cantidad de células sensoriales en su nariz, en contraposición con la nariz humana. Esto quiere decir que los perros pueden diferenciar los olores de una forma más amplia.

El ser humano tiene un promedio de 5 millones de receptores olfativos, mientras que estos animales, en función de la raza, tienen entre 125 y 250 millones de glándulas odoríferas. Por ejemplo, los perros de raza bloodhound tienen 300 millones de receptores de olor.

No solo esto, la nariz o trufa del animal está diseñada para explotar mejor este sentido; la estructura presenta aberturas bastante grandes al inicio y con aberturas laterales que hacen más fácil el acceso de aire al conducto nasal.

En el hocico canino, observamos un canal nasal más alargado, lo que permite tener más receptores de olores por todo el conducto. Y no solo eso, el canal está dedicado para la abertura nasal, es decir, por donde pasa el aire que el animal respira.

Los olores y la identificación

Gracias a su poderoso olfato, los perros pueden oler el mundo de formas distintas a lo que el ser humano está acostumbrado. Pueden olfatear cosas que la raza humana no puede, e incluso reconocer personas y objetos sin tener que verlas.

Cada persona y animal tienen un olor específico que está ligado al metabolismo del individuo, lo que indica que no existen duplicados en la identificación de animales. Tomemos, por ejemplo, el caso de los perros sabueso.

Olfato del beagle

Los sabuesos tienen el olfato más desarrollado que cualquier otra raza canina en el mundo, que les permite rastrear mayor distancia, tiempo y efectividad que las otras. Son los perros favoritos para las misiones de rastreo de personas y para los cazadores.

Esto nos lleva a otro punto importante: los perros pueden mover sus fosas nasales a voluntad para saber de dónde viene exactamente el olor. Así que es este el secreto de por qué son unos rastreadores tan hábiles y una gran herramienta para el humano.

Con un buen entrenamiento, al animal se le puede adiestrar para rastrear incluso las cosas más insospechadas; desde objetos como los estupefacientes hasta el cáncer; la nariz de estos animales pareciera no tener límites.

Hay casos en donde se les entrena incluso para rastrear ballenas en el mar abierto, mediante el seguimiento del aroma de las heces de esta por toda la superficie acuática. Y no es para menos. Lo olores se perciben con más facilidad bajo condiciones climáticas húmedas.

Así que este es uno de los factores principales por la que la trufa del animal siempre está húmeda. Una trufa seca puede llegar a ser síntoma de alguna enfermedad, por lo que si tu cachorro se comporta extraño, lo mejor es chequear este órgano.

Así que ya lo sabes, el olfato en los perros le permite ver el mundo en dimensiones que nosotros no podemos llegar a pensar. Y si tienes un perro, recuerda sacar todo el potencial que su nariz puede ofrecer.

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