Nectocaris pteryx: el abuelo de los cefalópodos hace 500 millones de años

09 Abril, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Francisco Morata Carramolino
Aunque pueda parecer sorprendente, los cefalópodos —pulpos, calamares, sepias y nautilos— son parientes cercanos de los caracoles y las almejas. Todos ellos son moluscos.

La historia evolutiva de los moluscos —y en concreto el origen de los cefalópodos—, aún encierra muchos misterios. La reclasificación de un antiguo animal fósil, denominado Nectocaris pteryx, ha permitido arrojar algo de luz sobre estos aspectos.

Este animal se descubrió en 1976 a partir de un solo ejemplar que formaba parte de la formación de Burgess Shale, uno de los yacimientos fósiles más excepcionales jamás encontrados. Su aspecto extraño y mal estado de conservación impidió que se clasificara adecuadamente.

Sin embargo, 91 nuevos ejemplares fósiles han permitido descubrir la verdad sobre este animal y extraer conclusiones sobre los primeros cefalópodos que habitaron la Tierra. Continúa leyendo si quieres aprender más sobre ello.

La historia de Nectocaris pteryx

El primer ejemplar de Nectocaris pteryx estaba muy degradado, lo que dificultó enormemente su identificación. Por ello, esta antigua criatura había sido clasificada como un artrópodo ancestral, el grupo al que pertenecen los crustáceos e insectos. También figuraba dentro de los cordados, el clado que contiene a mamíferos y reptiles.

No obstante, un artículo publicado en 2010 en la revista Nature ha podido examinar los numerosos ejemplares nuevos descubiertos. Gracias a ello, los investigadores han esclarecido las características y el hábitat —temporal y espacial— de este animal en la historia de los seres vivos.

Dicho estudio ha revelado que este animal se trata realmente del cefalópodo más antiguo jamás encontrado. Esto lo convierte en un posible ancestro de los pulpos y calamares que existen hoy en día.

Nectocaris existió hace unos 500 millones de años, por lo que ha retrasado la fecha estimada del origen de los cefalópodos 30 millones de años más. Esto indica que los cefalópodos surgieron justo al comienzo de la evolución de los organismos multicelulares y, por ende, son uno de los grupos animales más antiguos del mundo.

Un fósil de belemnite.

Características de Nectocaris pteryx

Estos remotos cefalópodos eran muy pequeños. Los ejemplares encontrados varían en talla, pero miden en torno a 3,7 centímetros de media. El tamaño reducido era un rasgo común para los cefalópodos de la época.

El cuerpo de este animal era aplanado, blando y con forma romboidal. Contaba con una aleta que recorría cada lado del cuerpo y era más grande cerca de la cabeza. A diferencia de otros cefalópodos antiguos, Nectocaris pteryx no tenía concha.

Su cabeza pequeña aparecía al final de un cuello corto. En ella podían encontrarse 2 largos tentáculos, que eran flexibles y se hacían más delgados hacia la punta. La cabeza también soportaba 2 ojos, separados por pequeños tallos o pedúnculos. Es posible que estos ojos fuesen complejos, con una estructura similar a la de una cámara, como ocurre en los pulpos actuales.

Por último, uno de los aspectos más importantes era la presencia de un sifón. Esta estructura flexible surgía en la parte ventral del cuello, se ensanchaba al alejarse de él y conectaba con una cavidad interna, donde estaban las branquias.

El sifón ha sido uno de los aspectos cruciales para identificar a Nectocaris como un cefalópodo. No estaba bien conservado en el primer ejemplar encontrado, lo que causó muchas confusiones.

Ecología del cefalópodo arcaico

Este molusco era capaz de nadar activamente —gracias a sus aletas laterales— y podía dar grandes acelerones expulsando agua por su sifón. Probablemente habitaba cerca del fondo marino, sobrevolándolo en busca de alimento.

Además, Nectocaris pteryx tenía hábitos depredadores o carroñeros. Se alimentaba de pequeños animales blandos del fondo marino, que atrapaba y manipulaba con sus largos tentáculos.

Aún se desconoce cómo consumía sus presas exactamente, ya que no se han conservado las piezas bucales de este animal. El resto de cefalópodos cuentan con un pico afilado y la rádula —una lengua dentada con la que raspan el alimento—. Puede que estas estructuras no hayan fosilizado o que no estuviesen presentes en Nectocaris.

Algunos misterios evolutivos

Además de las piezas bucales, la existencia de este animal ocasiona otras cuestiones sobre la evolución de los moluscos, que necesitan más fósiles para ser resueltas.

Una de ellas trata de los tentáculos. Nectocaris solo tiene 2, lo que podría significar que los cefalópodos comenzaron con un número reducido de tentáculos que fue aumentando con el paso de los años. Otra posibilidad es que los antepasados de Nectocaris tuviesen más tentáculos, pero que este animal los perdiese o fusionase.

Otra de las cuestiones más intrigantes es su ausencia de concha. Se cree que el ancestro de estos animales era similar a un monoplacóforo, cuya concha habría sufrido modificaciones para albergar gas y lograr la flotación.

Nectocaris no tenía concha, pero podía flotar y nadar libremente. Por lo tanto, los cefalópodos podrían no descender de un ancestro con protección externa. Es posible que la concha de nautilos, amonites y otros parientes fuese una adaptación más tardía.

Un fósil de ammonites.
La existencia de Nectocaris pone a prueba la idea de que la concha era un carácter ancestral en cefalópodos.

Como se ha podido observar, este antiquísimo cefalópodo ha dado respuesta a varias de las cuestiones sobre la evolución de los moluscos, pero también ha generado algunas otras. Las relaciones de estos animales aún son muy desconocidas, por lo que es necesaria más investigación.

  • Smith, M. R., & Caron, J. B. 2010. Primitive soft-bodied cephalopods from the Cambrian. Nature, 465: 469-472.
  • https://www.nationalgeographic.com/science/article/nectocaris-mystery-fossil-was-actually-a-500-million-year-old-squid-relative
  • https://www.abc.es/ciencia/abci-calamar-carnivoro-misterio-millones-anos-201005260300-140205093278_noticia.html