¿Cómo montar un gambario?

09 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Un gambario es un acuario exclusivo para especies de camarones. La clave para mantenerlos con vida es la calidad del agua.

Configurar un gambario es relativamente fácil si se siguen paso a paso las recomendaciones aportadas a los largo de este texto. En principio, no es necesario tener experiencia en el mundo de la acuariofilia para poder construir un acuario para camarones.

Este tipo de tanques crean un paisaje magnífico que deleitará la visión de cualquiera que lo mire. Por supuesto, las pequeñas gambas son presa fácil para cualquier animal, por lo que no deben introducirse peces con ellas. No obstante, sí se podrán usar los camarones como alimento vivo para peces.

¿Qué especie de gamba es mejor para el acuario?

Aunque introducir las gambas en el acuario será el último paso de la construcción del gambario, no está de más ir pensando qué especie elegir. En general, todas las especies expuestas a continuación vivirán en el mismo tipo de tanque, con algunas excepciones. No obstante, no todas son una opción para los principiantes.

La especie más popular en el momento y que podría ser la mejor opción para los iniciados en este mundo es el camarón cereza roja (Neocaridina davidi). Son crustáceos fáciles de mantener, los hay de muchos colores y se reproducen con facilidad en agua dulce.

Otra especie que se ha popularizado recientemente es el camarón rojo cristal. Este animal es resultado de una mutación en el genoma del camarón abejorro japonés (Gnathophyllum americanum), que le ha dado su coloración característica roja y blanca, pero también una condición física extremadamente delicada.

El camarón amano (Caridina multidentata) es una de las especies que puede ser introducida en un tanque con peces que no sean carnívoros. Eso sí, el nivel en la calidad del agua tiene que ser siempre perfecto. El problema de estas gambas es que solo se reproducen en aguas salobres, pero viven en agua dulce.

Por último, otra especie muy conocida que puede incluirse en un acuario con las mismas características que las anteriores es el camarón fantasma (Palaemonetes sp.). Estos camarones se venden muy a menudo como alimento para cíclidos, pero cuando crecen un poco suelen ser bastante luchadores.

No todas las especies de camarones fantasmas son de agua dulce, por lo que hay que asegurarse bien de la variedad que se adquiera.

Una gamba panda.

¿Cómo debe ser el tanque para un gambario?

Una de las reglas principales dentro del mundo de los acuarios es la siguiente: mientras más grande, mejor. Esto no es solo porque así tendrán más espacio los animales o que el tanque será más vistoso. La realidad es que, cuanto más grande sea un tanque, más fácil será mantener los parámetros fisicoquímicos del agua estables.

Puede parecer que cualquier grupo de camarones podría sobrevivir perfectamente en un gambario de 20 litros. No obstante, estos animales necesitan que la calidad del agua sea perfecta y que las fluctuaciones sean mínimas. Por ello, el tanque para un gambario no puede tener una capacidad menor a 40 litros.

Por otro lado, es interesante adquirir un acuario con luz incorporada. Los gambarios más populares son los conocidos como plantados, es decir, que tienen plantas vivas. Los vegetales pueden servir de refugio a los animales, como alimento y, lo más importante, minimizan las fluctuaciones en el tanque e impiden la acumulación de sustancias tóxicas.

El sistema de filtración en el gambario

Como todo los acuarios, los gambarios también necesitan un filtro que elimine la suciedad del agua y albergue las bacterias beneficiosas que permiten que la vida fluya dentro del tanque. Cierto es que algunos acuarios no necesitan filtros, pero este no es el caso de los gambarios.

En el mercado existen muchos tipos de filtros aptos para gambas, pero el más utilizado y que más beneficios aporta es el filtro de esponja. Además, es el que suelen recomendar los profesionales del sector. No obstante, si el tanque es superior a 75 litros, hay que buscar otro filtro.

Estos filtros son 100 % seguros para las gambas. En otros tipos de filtros, los individuos juveniles —e incluso los adultos— tienden a ser absorbidos por el sistema de filtración y quedan atrapados.

Para los acuarios más grandes, pueden buscarse en el mercado otros tipos de filtros. Si no son aptos para gambas, deben ser protegidos por fuera para evitar que se traguen a los animales.

¿Arena o grava?

Algunos profesionales del sector prefieren la grava como sustrato, pues permite un mejor enraizamiento de las raíces de las plantas, ya que no se compacta. Otros se decantan por un sustrato arenoso al 100 %, preferiblemente de color negro, para que destaquen las gambas y la vegetación.

La arena presenta como ventaja que al compactarse no crea bolsas de aire donde podrían crecer bacterias anaerobias que, una vez salen al exterior, podrían intoxicar a los animales. Por otro lado, impide que se entierren restos de comida y desechos.

Parámetros fisicoquímicos del agua

Todas las especies de camarones antes mencionadas precisan de los mismos parámetros ambientales. Aún así, cuando se adquiera una nueva especie, es mejor informarse a través del propio proveedor para no errar. Estos son los parámetros generales buscados:

  • Temperatura: 22 a 26 ºC. Para ello, es crucial colocar un calentador y un termómetro.
  • pH: se recomienda niveles de pH entre 6,5 y 7,5.
  • Nitrito: 0 ppm, es decir, partes por millón. No debe haber contaminación por nitritos en el agua.
  • Amoniaco: 0 ppm. En general, todas las gambas son muy sensibles al amoniaco.
  • Nitrato: niveles inferiores a 20 ppm. Realmente, lo ideal es que el nitrato también se mantuviera en cero, pero es difícil. Agregar más plantas naturales y sustratos amortiguadores es una buena estrategia.
  • Cambios de agua: al menos un 30 % del agua del gambario debe cambiarse una vez a la semana.

El ciclado, el inicio de todo gambario

Una vez se haya instalado el acuario en el lugar deseado y colocado todos los instrumentos e introducido el agua, se comenzará con el ciclado. Si se omite este paso, las gambas morirán.

El ciclado permite que se establezca el microecosistema de bacterias beneficiosas en el acuario y que todas las sustancias tóxicas desaparezcan. Una vez configurado, simplemente se pondrá en marcha el filtro, el calentador y la luz. Tras esto, se dejará pasar al menos un mes, pues hasta este momento no comenzarán a bajar los niveles de nitratos.

Gambas comiendo cosas.

Cuando haya pasado dicho periodo, se puede emplear un kit de medición de la calidad del agua que indicará si tiene la viabilidad química suficiente para introducir a las nuevas mascotas. Si fuera así, ¡por fin llegó el momento de disfrutar!