Medicina de urgencias en pequeños animales: el triaje y la evaluación inicial

29 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la veterinaria Érica Terrón González
Llevar a nuestra mascota al veterinario no siempre es tarea fácil. Menos aún cuando se trata de una urgencia, ya que la forma de actuar puede ser la diferencia entre la vida o la muerte. Por eso, en estos casos, es fundamental seguir una serie de pasos ordenados.

Todas las etapas de la medicina de urgencias son importantes para el manejo exitoso del paciente crítico. Las primeras etapas se corresponden con el triaje y la evaluación inicial.

Ante cualquier urgencia veterinaria, la anticipación y la prevención son fundamentales. Por eso es tan importante la encuesta (conocida como anamnesis) que se realiza al tutor antes de cualquier acto sanitario. Este conjunto de preguntas proporciona los datos sobre los que se asentará el posterior manejo de la urgencia, al menos durante los primeros instantes.

El triaje y la evaluación inicial

El proceso de triaje en medicina veterinaria

El triaje puede definirse como la evaluación y la asignación de tratamiento a los pacientes siguiendo un sistema de prioridades diseñado para maximizar el número de supervivientes.

El contacto inicial entre un cliente y la clínica veterinaria es, a menudo, a través del teléfono. La información obtenida en esta conversación puede ayudar incluso en el diagnóstico del animal.

El objetivo inmediato de un triaje telefónico es determinar si el animal necesita ser examinado por el veterinario con urgencia, y también ayudar, en caso de necesidad, a que el tutor aplique primeros auxilios a su mascota.

¿Qué preguntas conviene hacerle al tutor?

Al veterinario le interesa saber:

  • forma en que el animal respira
  • color de la mucosa oral o conjuntiva
  • nivel de consciencia
  • presencia y gravedad del sangrado, heridas, fracturas, vómitos y diarrea
  • capacidad del animal para caminar
  • capacidad de orinar
  • grado de distensión abdominal.

triaje y la evaluación inicial

Preparación del animal para llevarlo a la clínica

Se recomienda colocar al animal en un transportín, para que su movimiento sea mínimo y los problemas no se agraven. En caso de hemorragia, la aplicación de presión directa o de un torniquete puede controlarla. A ser posible, todas estas medidas deben darse siguiendo las instrucciones telefónicas de un veterinario, al igual que cualquier otro método de primeros auxilios.

Los animales que sufren dolor, trauma, daño neurológico o miedo deben ser abordados con cautela, pues su temperamento puede cambiar. Incluso la mascota más amistosa puede volverse agresiva en estas circunstancias.

El triaje y la evaluación inicial una vez el animal llega a la clínica

Una vez ha llegado al veterinario, cada mascota debe ser evaluada rápidamente por un profesional. Con esta evaluación inicial se determinará si el animal requiere un tratamiento inmediato o si está lo suficientemente estable como para esperar. Esto, una vez más, es parte del triaje.

Se evalúan, en primer lugar, los cuatro aparatos principales:

  • respiratorio;
  • cardiovascular;
  • neurológico;
  • renal.

Las disfunciones en cualquiera de estos sistemas pueden resultar incompatibles con la vida y deben ser tratadas lo más rápidamente posible.

triaje y evaluación inicial

Verificación de la respiración

La frecuencia respiratoria, el ritmo y el esfuerzo respiratorio deben ser determinados en cuanto sea posible. Los signos de dificultad respiratoria incluyen el aumento de la frecuencia respiratoria o cabeza y cuello extendidos entre otros.

Comprobación de la función cardiovascular

La evaluación del sistema cardiovascular incluye verificar el color de las mucosas, el tiempo de relleno capilar y la calidad y el ritmo del pulso. Los signos preocupantes incluyen mucosas pálidas, azuladas o muy rojas, tiempo de relleno capilar alterado, pulsos débiles o saltones, etc.

Evaluación del sistema nervioso

La evaluación neurológica inmediata debe incluir la comprobación de la movilidad y la autonomía del animal. Las anormalidades neurológicas que deben ser tratadas rápidamente incluyen estupor, hiperexcitabilidad, convulsiones, etc.

El triaje y la evaluación inicial: verificación de la función urinaria

La evaluación del sistema renal debe incluir la revisión de la capacidad de orinar y la palpación de la vejiga.

Finalizada la evaluación inicial ¿cómo se toman decisiones?

Los animales con alguna disfunción en uno de los cuatro sistemas mencionados serán llevados inmediatamente a la zona de atención primaria.

Las condiciones que afectan a otros sistemas del cuerpo no son, en general, inmediatamente incompatibles con la vida. Pero sus efectos hay que tenerlos igualmente en cuenta.

Por ejemplo, una fractura de fémur no tiene porque ser una amenaza para la vida. Pero la pérdida de sangre en la zona del muslo puede comprometer al sistema cardiovascular.

También existen problemas que no afectan inmediatamente a los cuatro aparatos principales, pero que requieren actuación inmediata. Se tratan de las intoxicaciones o envenenamientos, los traumatismos sangrantes, los órganos prolapsados, las fracturas o heridas abiertas, las quemaduras y la distocia.

Una actuación rápida puede salvar vidas

Hemos visto como el triaje y la evaluación inicial son esenciales para tomar decisiones sobre cómo abordar una urgencia veterinaria. Permiten conocer la situación inmediata de los animales para decidir en qué orden actuar y con cuánta urgencia.

Una vez realizados ambos, el siguiente paso será proceder a la atención primaria. De ahí, a la atención secundaria, en la que, si fuese necesario, se derivaría al animal a un centro especializado.

  • King L, Boag A. BSAVA manual of canine and feline emergency and critical care. 2nd ed.