Leyendas latinoamericanas sobre animales

María Eugenia Thomas · 7 junio, 2019
Los terroríficos monstruos mitológicos y las leyendas del horror de los pueblos latinoamericanos suelen asustar a propios y extraños durante todo el año

Las leyendas latinoamericanas sobre animales suelen pasar desapercibidas debido a la gran inventiva de los pueblos latinos en historias de ficción y terror. Y es que los fantasmas, apariciones misteriosas y espantos que deambulan por suelos latinoamericanos son tan abundantes que no cabrían en un solo artículo.

Tan diversa y heterogénea como es la cultura latinoamericana, hay algunas historias comunes que conectan a casi todos, independientemente de cada nacionalidad. Con Halloween a la vuelta de la esquina, pensamos que era un buen momento para revisar algunas de estas historias y figuras espeluznantes.

Las leyendas latinoamericanas sobre animales más conocidas

El culebrón o vivorón

El culebrón es básicamente una anaconda: una serpiente enorme –imagen que abre este artículo– y peluda con una cabeza gigantesca como una ternera. La criatura pertenece al campo rural de Chile, donde se dice que sale de cuevas oscuras o bosques remotos por la noche y come básicamente cualquier cosa en su camino.

El culebrón también tiene un ‘tesoro-radar’, y es que se dice que llega a los sitios donde haya un tesoro 40 días después de haber sido enterrado. Cualquiera que desee recuperar el tesoro debe rociar el suelo con aguardiente, con la esperanza de que la serpiente se apegue al licor y baje la guardia.

De la misma manera que el culebrón se siente atraído por las riquezas, la leyenda también dice que la serpiente puede atraer riqueza a cualquiera que sea capaz de ‘domesticarla’. Pero atrapar a un culebrón no es una tarea fácil: tienes que encontrar uno en la naturaleza, arrancar tres de sus pelos más largos sin que te coma y  luego poner los pelos en un recipiente con leche.

De ese tazón, tres culebrones bebés cobrarán vida, y los más fuertes se comerán a los otros dos y se convertirán en un culebrón de pleno derecho. A partir de ese momento, los propietarios deben mantener a las serpientes con sacrificios de animales o parientes cercanos y dejar la sangre en un lugar secreto que solo la serpiente conoce. De lo contrario, no habrá dinero para ti y, probablemente, te comerán.

Peuchen

Entre las leyendas latinoamericanas sobre animales que circulan por el sur chileno, nace el peuchen. Este proviene de la tradición indígena del pueblo mapuche. Es una criatura semejante a un vampiro que cambia de forma.

Se describe con más frecuencia como una serpiente voladora. En ocasiones, las descripciones agregan que está cubierta de plumas o cabello, lo que la hace similar al culebrón. Otras personas se refieren a este simplemente como un gran murciélago.

Vuelo del murciélago

Al igual que los vampiros, los peuchens pueden paralizar a sus víctimas al mirarlos a los ojos para drenar la sangre de los cuerpos. Las únicas personas que pueden derrotar a los peuchen son las machi (mujeres mapuches).

Yacumama

El poderoso Amazonas no puede estar exento de leyendas latinoamericanas sobre animales. Este es el hogar del legendario yacumama, un monstruo marino con forma de serpiente con cuernos que se cree que es la madre de todas las criaturas marinas.

La yacumama es parte de la mitología de múltiples grupos indígenas, principalmente tribus que provienen de la Amazonía occidental en las tierras bajas de Perú y Ecuador. Según los relatos de varios colonizadores europeos del siglo XIX, se rumorea que la yacumama tiene una longitud de hasta 160 pies.

Antes de entrar en cuerpos de agua desconocidos, las tribus indígenas tocarían un cuerno para advertir al gigantesco reptil de la presencia humana y, probablemente, para que tampoco fueran atacados.

En Argentina la yacumama también es una diosa del agua, pero toma la forma de una anciana humana que se acerca a los niños que entran al río para recolectar agua en sus cantimploras.

El chupacabra

Los cuentos del chupacabra surgieron por primera vez en Puerto Rico a finales de los años 90. Describieron una criatura bípeda de cuatro o cinco pies de altura con ojos grandes, púas en su espalda y largas garras. Esta bestia, según la gente, era responsable de matar y drenar la sangre del ganado, un acto que le valió su nombre: ‘chupador de cabras’.

Chupacabra

El cuero

De las leyendas latinoamericanas sobre animales más extrañas, está ‘el cuero’. Esta forma de llamar a la piel de la vaca se relaciona con la historia de un monstruo en Chile que vive en el lago Lacar, en los Andes. Se asemeja a una piel de vaca extendida, con una cabeza y columna vertebral sin pelo.

La leyenda puede haber surgido de los avistamientos de rayas de agua dulce, aunque ‘el cuero’ es más grande y tiene ojos en las patas, así como garras. También tiene una boca que sobresale de su sección media a través de la cual succiona la sangre de sus víctimas.

En la región del Amazonas, un monstruo similar se llama Hueke Hueke, que también se describe como una piel extendida, sin la probóscide que chupa sangre.

Huallepen

El huallepen o guallipen es una quimera chilena con cabeza de ternera, cuerpo de oveja y pies torcidos. El monstruo vive en ríos y lagos, y se apareará con el ganado para producir descendencia deformada. Incluso la vista del huallepen puede hacer que una mujer embarazada tenga un hijo deforme.