El lebrel húngaro o Magyar Agar

Laura Huelin · 5 enero, 2018
Puede parecer un galgo más, pero el lebrel húngaro o magyar tiene una historia propia y se trata, asimismo, del lebrel más rápido del mundo

Puede parecer un galgo más; aunque está emparentado con el greyhound y con el galgo español, el lebrel húngaro o Magyar Agar es una raza propia con mucha historia y un carácter propio.

Historia del lebrel húngaro

Las razas de galgos y lebreles aparecieron por primera vez en el Antiguo Egipto y han evolucionado poco desde entonces. En concreto, se sabe que el lebrel húngaro llegó al este de Europa alrededor del siglo X, ya con las características físicas y el comportamiento que conocemos ahora.

Los magiares, grandes cazadores, lo llevaron consigo y lo introdujeron en el territorio cuando consquistaron Panonia. Se supone que cuando partieron del centro de Asia ya entonces les acompañaba esta raza de perro.

Pasaron los siglos y el lebrel húngaro permaneció en esa zona de Europa sin sufrir grandes cambios. Siguió usándose como perro de caza, especialmente de conejos y zorros, aunque posteriormente se introdujo en los canódromos y en los deportes caninos.

En el siglo XIX se le cruzó con el galgo inglés y así consiguió ganar en velocidad, aunque su aspecto no se vio modificado. Hoy en día es una raza de can muy común en Rumanía y Hungría, pero muy poco conocida fuera de estos países. Sigue siendo un perro de caza y de carreras.

Características del lebrel húngaro

Como su propio nombre indica, el lebrel húngaro está clasificado por la FCI dentro del grupo 10: es un lebrel de pelo corto y su físico está orientado a ser ligero, rápido y ágil.

De todas las razas con las que está emparentado, es de los grandes: algunos ejemplares llegan a medir hasta 70 centímetros de alto y pesan entre 20 y 30 kilogramos. Es un perro alto y fuerte, pero delgado; cualquier otra raza con una altura parecida pesaría el doble o el triple.

El lebrel húngaro presenta el físico característico de los galgos: tiene la cabeza alargada y triangular, los ojos pequeños y oscuros; el cuello largo y musculoso. Las patas son largas y delgadas, el cuerpo delgado, sin piel sobrante, pero con un pecho muy profundo que contrasta con una cintura estrecha.

Raza de perro maygar o lebrel húngaro: comportamiento

Tiene dos características que lo diferencian de otras razas parecidas: las orejas le caen hacia delante cuando las yergue en alerta, y en invierno tiene un tipo de pelo diferente. A pesar de ser un perro de pelo corto, en invierno le crece para protegerse del frío.

Comportamiento del lebrel húngaro

El lebrel húngaro comparte el carácter propio de las otras razas relacionadas con él: es un perro cariñoso, valiente y trabajador. Es apegado a su familia, pero puede mostrarse desconfiado con extraños; si bien a pesar de esto no se le considera un perro guardián. Es inteligente y de gustos sencillos, pero no es excesivo en sus muestras de cariño o agradecimiento.

Por contraste, es un can enérgico pero tranquilo. Necesita hacer ejercicio físico y, aunque adora correr por el campo, puede habituarse a vivir en la ciudad si cuenta con al menos tres paseos de calidad al día. Sin embargo, dentro de casa se convierte en un perro cómodo y perezoso.

En la caza y en las carreras es un perro veloz, decidido y obediente. Es una raza inteligente y fácil de adiestrar que disfruta trabajando en su hábitat natural. Persigue a sus presas con la vista más que con el olfato y, debido a esto, los juegos en los que se arrojan cosas para que las persiga –como palos o pelotas– están desaconsejados por ser demasiado estresantes.

Cuidados del lebrel húngaro

El lebrel húngaro tiene la suerte de ser una raza libre de enfermedades hereditarias; solo deben preocupar los achaques propios de los canes grandes: la torsión de estómago y la displasia de codo o cadera son los problemas de salud más comunes.

A pesar de esto, no se deben descuidar las visitas veterinarias habituales y seguir el calendario de vacunación y desparasitación que recomiende el veterinario de confianza. Que no tenga enfermedades hereditarias no lo hace inmune a muchos otros problemas de salud, y estos deben ser prevenidos y controlados.

Raza de perro maygar o lebrel húngaro: cuidados

Como cualquier otro perro que pasee por el campo, se deben hacer revisiones periódicas en busca de espigas o astillas clavadas especialmente en las patas y en las orejas. También se debe tener cuidado con las garrapatas y las pulgas.

El lebrel húngaro aparenta ser una raza de galgo más, pero varias cualidades muy destacadas lo diferencian del resto de lebreles. En definitiva, es un perro con una larga historia y un carácter propio.