Displasia de codo en perros: causas, síntomas y tratamiento

Alba Muñiz · 24 octubre, 2017

¿Tu peludín manifiesta molestias o dolor en sus extremidades anteriores? ¿No quiere realizar ejercicio? Quizá esté padeciendo alguna de las formas en que se presenta la displasia de codo en perros. Aquí te contamos todos los detalles sobre esta dolencia que aparece a temprana edad y, sobre todo, en machos de tamaño grande.

¿Qué es la displasia de codo en perros?

Se trata de una enfermedad del desarrollo. Las primeras señales suelen manifestarse a partir de los 4 ó 5 meses. Ocurre, principalmente, al no existir un crecimiento armónico del cúbito y el radio, dos de los tres huesos que forman la articulación del codo.

Como el tejido óseo no se desarrolla de manera adecuada, el peludo puede sufrir artritis (inflamación de la articulación) en un primer momento. Pero finalmente presentará osteoartrosis, que es un desgaste progresivo tanto del del hueso como de la articulación.

Perro mayor tumbado

Esta dolencia se puede presentar de forma tanto unilateral como bilateral. Y la padecen más los machos que las hembras. Además, debes saber que el término displasia de codo abarca cuatro patologías distintas:

  • Fragmentación del Proceso Coronoides
  • No Unión del Proceso Ancóneo
  • Incongruencia Articular
  • Osteocondritis Disecante (OCD)

Conoce las causas, síntomas y tratamiento de la displasia de codo en perros, una patología que se hereda y que afecta, principalmente, a machos de tamaño grande. Una consulta al veterinario ante la mínina sospecha de que tu peludo padece esta dolencia es fudamental para aminorar las consecuencias y garantizarle calidad de vida.

Una enfermedad hereditaria que suele afectar a razas de gran tamaño

La displasia de codo en perros se da por lo general en animales de tamaño grande o gigante, y que tienen un rápido crecimiento. Sin embargo, ningún can está exento de sufrirla.

De todas formas, las razas que son más propensas a presentar esta enfermedad son:

  • Mastín Napolitano
  • Rottweiler
  • San Bernardo
  • Boyero de Berna
  • Labrador
  • Terranova
  • Golden Retriever
  • Pastor Alemán

Y aunque el origen de esta dolencia es genético y se transmite de generación en generación, para que se manifieste suelen jugar también factores como el medio ambiente (frío, humedad), el peso o la alimentación. Por eso, se recomienda evitar los excesos de calcio, vitaminas y proteínas. Y aminorar riesgos de traumatismo en la actividad física que realice el peludo durante su etapa de crecimiento.

Aprende a reconocer los signos de esta patología

Las señales de la displasia de codo en perros suelen ser:

  • Cojera al iniciar el movimiento o tras realizar ejercicio por un tiempo prolongado
  • Intolerancia a la actividad física
  • Manifestaciones de dolor

Ante estos signos, lo ideal es recurrir de forma urgente al veterinario. Un diagnóstico temprano permitirá que tu peludo aminore las consecuencias de esta enfermedad. Así sufrirá menos dolor y podrá conservar en mejor estado la articulación de su codo.

Incluso si tu mascota no manifiesta ningún signo de padecer esta dolencia, pero sospechas que, por sus características, puede llegar a desarrollarla, lo ideal es que realices una consulta médica para descartar el diagnóstico o, de confirmarlo, comenzar cuanto antes un tratamiento. Ten en cuenta que si no atiendes a tiempo a tu amigo de cuatro patas, sufrirá una progresiva disminución en su calidad de vida.

Perro en el veterinario

Diagnóstico y tratamiento de la displasia de codo en perros

Para un correcto diagnóstico de esta patología, el veterinario se basará en:

  • La historia clínica del peludo
  • La sintomatología que presenta
  • Una exploración física completa
  • Radiografías y otras pruebas de diagnóstico por imagen

Si el profesional confirma que tu mascota padece esta dolencia, hay distintas opciones de tratamiento. Entre ellas:

  • Complemento ortopédico para que fije de manera adecuada la articulación del codo
  • Reposo
  • Alimentación correcta
  • Evitar el sobrepeso
  • Administración de condroprotectores, analgésicos y antiinflamatorios
  • Fisioterapia
  • Cirugía, en casos más graves

Y, si bien la evolución de esta enfermedad varía de acuerdo a la gravedad que presenta, suele ser favorable si se practica una intervención quirúrgica antes que el animalito desarrolle osteoartritis. Por tal motivo, no demores en consultar al veterinario ante la menor sospecha de que tu peludo puede padecer displasia de codo.