Las técnicas quiroprácticas más comunes para tu gato

Este artículo fue redactado y avalado por el biotecnólogo Alejandro Rodríguez
· 23 marzo, 2019
Nuestras mascotas pueden sufrir problemas articulares debido a diversas razones. En este artículo vamos a hablarte sobre algunas de las técnicas quiroprácticas que ayudarán a tu gato a recuperar su movilidad

Los gatos, al igual que nosotros, pueden sufrir desajustes o lesiones que pueden afectarles al realizar ciertos movimientos cotidianos. Para corregirlo, podemos recurrir a técnicas quiroprácticas para ayudarles a recuperar esa movilidad. Aquí te contamos qué es la quiropraxia y sus aplicaciones más comunes en gatos.

¿Qué es la quiropraxia?

Cuando un gato –o cualquier otro animal– sufre un golpe, una caída, está sometido a un ejercicio intenso o tiene problemas derivados de la edad, su movimiento general puede verse seriamente afectado.

La quiropraxia está considerada como una técnica complementaria a la medicina veterinaria. Las técnicas quiroprácticas están enfocadas a tratar lo que se conoce como disfunciones biomecánicas, es decir, en el movimiento articular.

Mediante una serie de ajustes y movimientos precisos, los quiroprácticos intentan ‘reestablecer’ el esqueleto de nuestra mascota y mejorar su biomecánica.

Quiropraxia en gatos

¿Cuándo aplicar técnicas quiroprácticas?

Aunque no siempre son visibles, existen distintos síntomas o gestos que pueden indicarnos que nuestro gato tiene algún problema de movilidad:

  • Dificultad al subir o bajar escaleras u otros obstáculos.
  • No levantan la cola de manera correcta.
  • Su postura al estar sentados es distinta.
  • Al caminar, el animal empieza a cojear.

La quiropraxia puede ser de ayuda también si nuestro gato ha sido sometido a algún tipo de cirugía. Pero, ante todo, es sumamente importante que las técnicas quiroprácticas sean recomendadas y aplicadas por un veterinario o un profesional en quiropráctica animal.

Gato va al veterinario

¿Cuáles son las técnicas más comunes?

Muchas de estas técnicas se aplican tanto en gatos como en perros y otros animales de pequeño tamaño. Las más comunes son:

  • Trabajar los músculos flexores de la cadera: realizando una serie de movimientos de flexión y presión suaves mejorará la flexibilidad en la cadera y la espina dorsal.
  • Estirar los músculos de los hombros: realizando estos estiramientos ayudarás a que tu gato se mueva correctamente. La integridad estructural de los hombros se verá aliviada también.
  • Estiramiento de la espalda: mejorar la movilidad de la espalda sin duda reportará grandes beneficios a tu gato. Su movilidad general mejorará y su tensión corporal será menor.

Existen otras muchas técnicas quiroprácticas que se pueden aplicar. Todas ellas dependen de la zona articular a mejorar. Si quieres saber más, no dudes en consultar a tu veterinario de confianza sobre el camino a seguir.

  • Kamen, D. (2013). The well adjusted cat: Feline chiropractic methods you can do. CCB Publishing.

 

  • Taylor, L. L., & Romano, L. (1999). Veterinary chiropractic. The Canadian Veterinary Journal40(10), 732.