La guacamaya: un ave muy inteligente

8 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Además de su vistosa belleza, la guacamaya posee una inteligencia asombrosa. Tristemente, está entre las aves terrestres más amenazadas a nivel global.

La guacamaya es un ave que pertenece a la familia de los psitácidos. Esta familia incluye a otras aves como loros, pericos, cotorras y cacatúas. Los psitácidos son quizás la familia de aves más carismáticas y populares del planeta.

El carisma y fuerte afecto que despiertan en la gente se debe principalmente a su inteligencia. Es bien conocido, que estas aves son capaces de resolver problemas y aprender por experimentación. Es especialmente impresionante que el conocimiento obtenido lo pueden compartir a otros miembros de su especie.

Rasgos físicos de la guacamaya

Las aves de esta familia son un grupo de aves afamadas y de fácil reconocimiento por su inconfundible pico curvo con forma de gancho. También destaca su plumaje multicolor, en el que predominan los tonos verdes con acentos de colores como el rojo, el amarillo, el azul, el púrpura y el marrón. Sin duda, su colorido hace que se confundan con el color de las flores y el follaje de los  árboles donde viven.

Los psitácidos también se caracterizan por sus vocalizaciones y su capacidad para imitar la voz de los humanos. Esta habilidad los ha convertido en una mascota deseada, por la empatía que genera.

En los psittaciformes, los dedos de las patas se encuentran dirigidos dos hacia adelante y dos hacia atrás, esto les permite manipular herramientas de modo similar a los primates.

Guacamayos rojos y azules posados en una rama de árbol.

Biología y conducta

La guacamaya tiene una maduración tardía. Por lo general, las crías dejan su hogar alrededor de los cuatro años, cuando han alcanzado la madurez sexual. Durante este largo periodo, sus padres no pondrán más huevos. Este patrón de comportamiento refleja la importancia que tienen las crías de aprender de sus progenitores.

Además, viven en estructuras sociales complejas, de 25 hasta 50 individuos. Esta es una estrategia muy eficaz para cuidarse de los predadores. También, establecen pareja monógamas para toda su vida. Estos rasgos, aunado al hecho de poseer un gran tamaño del cerebro en relación con su peso corporal, hace que cumplan con todas las condiciones previas que se correlacionan con el desarrollo de la cognición compleja.

Una guacamaya salvaje puede vivir, en promedio, unos 40- 50 años, mientras que un ejemplar en cautiverio, bajo cuidados muy atentos, puede llegar a vivir hasta 70 años.

Belleza colorida e inteligencia

Desde siempre, los psitaciformes son considerados como los primates en las especies de aves. La proporción entre el tamaño del cerebro y el del cuerpo en ellos es claramente comparable a la de los grandes simios.

En la familia de los psitaciformes no solo se manifiesta su inteligencia por sus capacidades de aprender a imitar sonidos, algunas especies como la Kea (Nestor notabilis) también tiene una gran habilidad en el uso de herramientas, de manera similar a los grandes monos antropomorfos.

Guacamayo amarillo

¿Qué dice la ciencia sobre la inteligencia de la guacamaya?

Existe un grupo de investigación que lleva a cabo sus estudios del zoológico Loro Parque, en Tenerife, España. El grupo estudia la evolución de la cognición compleja en aves.

Actualmente, el citado laboratorio alberga, guacamayas verdes (Ara ambiguus), guacamayas de garganta azul (Ara glaucogularis), guacamayas de frente roja (Ara rubrogenys), guacamayas de cabeza azul (Primolius couloni).

El laboratorio ha publicado una serie de estudios comparativos, entre los que destaca un reporte sobre la toma de “decisiones económicas”.

Resulta interesante conocer que esta toma de decisiones hace referencia a la capacidad de ponderar diferentes alternativas beneficiosas, y al hecho de escoger aquella que proporciona máxima rentabilidad.

A veces, esta situación requiere renunciar al deseo de satisfacción inmediata. Esta capacidad se considera cognitivamente desafiante porque no solo requiere inhibir los impulsos, sino también evaluar los resultados esperados para decidir si vale la pena esperar.

¿En qué consistían los ensayos de toma de decisiones?

Los experimentos consistieron en someter cuatro especies de guacamayas a una tarea de intercambio de fichas. En primer lugar, las aves fueron entrenadas para intercambiar tres tipos de fichas por alimento de valor bajo, medio y alto. Todas aprendieron a intercambiarlos en un orden determinado de acuerdo con su valor.

Luego las aves se enfrentaron a la situación de elegir entre un alimento de bajo valor y una ficha que podría intercambiarse por alimentos de mayor calidad. En estos ensayos, todas las especies fueron capaces de decidir económicamente, pero solo las especies de guacamayas grandes superaron a las otras especies en uno de los controles cruciales.

El precio de ser un ave magnífica

Es quizás su inteligencia lo que más nos atrae a estas aves maravillosas. Tristemente, el uso de estas aves como mascotas, sumado a las presiones ocasionadas por la destrucción y la transformación de sus hábitats naturales, las ha convertido en una de las familias de aves bajo el mayor riesgo de extinción.

De hecho, cerca de la mitad de las especies de guacamayas ya se extinguieron. El género Ara, al que pertenecen las guacamayas, tiene reconocidas cerca de trece especies. ¡Seis de estas trece especies ya se encuentran extintas! Los especialistas concuerdan en que de continuar su tráfico ilegal como mascotas, todo el género habrá desaparecido del medio natural en los próximos diez años.

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