España, la puerta al tráfico ilegal de animales en Europa

Eugenio Fernández · 8 julio, 2018
Se trata del mayor receptor de pieles de reptiles como cocodrilos o serpientes; nada menos que un 33% terminan en territorio español

El tráfico ilegal de animales continúa beneficiándose de la falta de voluntad política en España, un país que se ha convertido en la puerta al contrabando de estas especies en Europa, según denuncia la famosa ONG conocida como WWF.

España, suspenso en lucha contra el tráfico ilegal de animales

El último informe de la ONG lo deja claro: es imperante exigir planes concretos para luchar como nación frente al tráfico ilegal de animales. La limitación de recursos y de medios para luchar contra este problema se une a la expansión de la venta por internetEuropa sigue queriendo especies exóticas y España lo facilita con su tibia reacción.

Tras este problema también existe una falta de coordinación de las distintas autoridades, que carecen de una formación específica en muchas comunidades autónomas. La ausencia de sensibilidad en este tema por parte de la población también es otro problema, que aún desconoce que no se puede tener un mono como mascota, por ejemplo.

Las cifras del tráfico ilegal de animales en España

WWF define el tráfico ilegal de animales como un negocio sangriento enormemente relacionado con la trata de personas, la prostitución, el tráfico de armas o el de drogas. La diferencia, según los conservacionistas, es que apenas está perseguido a pesar de que podría mover hasta 20 000 millones de euros cada año.

Este negocio es la segunda causa de pérdida de biodiversidad en todo el mundo: especies en peligro de extinción como los tigres o los rinocerontes corren grave peligro debido al tráfico ilegal de animales.

Las cifras del estudio son escandalosas: España se convierte, por ejemplo, en el principal receptor de pieles de serpientes, cocodrilos y otros reptiles, por lo que un tercio del tráfico de estas pieles termina en territorio español.

Tráfico ilegal de reptiles

Entre los ejemplares que han sufrido el tráfico ilegal de animales en España, nuestro país importó 92 000 mamíferos y 2,5 millones de reptiles, además de millones de plantas. La mayoría de estos animales estaban vivos, por lo que se entiende que son futuras mascotas.

Las especies que sufren el tráfico ilegal de animales

España se ha convertido en puerta de entrada para este tipo de negocio: animales africanos como el macaco de Gibraltar o la tortuga mora son distribuidos desde España por toda Europa.

Los animales también pueden llegar en avión: especies exóticas de América Latina llegan embutidas en maletas a nuestro país, principalmente loros, pero también primates o reptiles.

El estudio de WWF destaca los productos y trofeos de caza, con especial énfasis en el marfil y otras partes del elefante africano: 1 095 trofeos de esta especie fueron incautados en España en los últimos años.

Una de las víctimas más llamativas del tráfico ilegal de animales es la ángula: el negocio ha crecido de forma enorme, al llegar a valer 1 500 euros por kilo en países como China.

Centros de rescate animal

Los centros de rescate españoles, los grandes perjudicados

WWF denuncia la precaria situación de los centros de rescate para fauna exótica: de los 35 centros existentes solo cinco tienen un convenio de colaboración, que únicamente subvenciona el 10% de los gastos reales de mantenimiento de los animales.

Siendo claros, cuando una especie es incautada del tráfico ilegal de animales no puede ser devuelta a su hábitat, por lo que debe alojarse en cautividad en alguno de estos centros durante el resto de su vida.

Al ser incautados, estos animales pasan a ser propiedad del estado español y, en lugar de crear centros para alojar a estos animales, el gobierno los ‘cede’ a centros para que se los mantengan, sin apenas aportar una ayuda económica.

Entre estos centros de rescate se incluyen varios zoológicos que destinan parte de sus instalaciones al rescate de  víctimas del tráfico ilegal de animales. Además, existen lugares especializados, como los santuarios de primates.

Aunque la aprobación del Plan de Acción español contra el Tráfico Ilegal y el Furtivismo Internacional de Especies Silvestres es positivo, desde WWF apuestan por destinar más recursos económicos y humanos a los centros de rescate privados, a la educación ambiental y a la lucha contra el tráfico ilegal de animales.