La centellografía en medicina veterinaria

Francisco María García · 28 noviembre, 2017

La centellografía es una técnica de diagnóstico de medicina nuclear que utiliza isótopos radiactivos para reconocer y acompañar diversas patologías. Este término también designa la especialidad encargada de estudiar y aplicar dicha metodología. Te contamos más a continuación:

¿Cómo funciona la centellografía?

El paciente que debe realizar una centillografía, sea humano, perro o gato, recibe una dosis controlada de isotopos reactivos (radioisótopos). Estas sustancias pueden ser administradas por vía oral o inyectadas directamente en la corriente sanguínea por vía endovenosa.

El tipo de isotopo utilizado depende de la finalidad del estudio y de qué órgano se pretende investigar. El yodo 131 es usado con albúmina marcada para analizar el encéfalo, y ya cuando se combina con oro coloidal 198 se destina a examinar el hígado, mientras que el cromo 51 es aplicado para estudiar el bazo.

Estas sustancias se van desplazando por la corriente sanguínea hasta alcanzar determinados órganos. Entonces, una maquina llamada contador de centelleo recubre con su cámara todo el contorno del cuerpo del paciente.

Este aparato detecta los rayos gamma que resultan de la reacción de los isotopos reactivos suministrados al paciente. La emisión de estos rayos resulta de la liberación de partículas radioactivas derivadas de la desintegración espontánea de los radioisótopos.

Perro en el veterinario

La computadora conectada al contador de centelleo transmite el comportamiento de los isotopos en imágenes y curvas de acción. Ello permite obtener imágenes de alta calidad de las estructuras internas del organismo, como tejidos y paredes de diferentes órganos.

Aplicaciones de la centellografía en la medicina veterinaria

En cuanto a sus aplicaciones, cabe destacar que la técnica de centellografía ofrece informaciones morfológicas (sobre la anatomía y estructura de los órganos) y funcionales.

Además, permite reconocer diferentes patologías de forma precoz, que posibilitan un diagnóstico temprano y mejor pronóstico para el paciente. De hecho, en enfermedades degenerativas su acción es determinante para la supervivencia.

Gracias a su alta sensibilidad, la centellografía es muy eficaz en el diagnóstico de tumores benignos y malignos. Normalmente, es complementaria a otras técnicas de diagnóstico por imagen, como tomografías y ecografías.

Además de la oncología, esta técnica también es utilizada en las siguientes áreas médicas:

  • Gastroenterología
  • Endocrinología.
  • Cardiorrespiratorio.
  • Neurología.
  • Nefrología.
  • Urología.

Centellografía en la oncología veterinaria

En la parte ósea, la centillografía es utilizada para analizar y evaluar tumores de primer y segundo grado. Es eficaz en la detección de lesiones con orígenes óseos y metástasis por carcinomas mamarios.

En cuanto a su aplicación en la medula ósea, es eficaz para reconocer aplasias, hipoplasias, hiperplasias, así como masas anómalas.

También se muestra eficiente para diagnosticar la existencia de tumores malignos y lesiones en los tejidos y ganglios mamarios, además de reconocer la existencia de adenopatías tópicas.

Por su parte, la modalidad denominada linfocentellografía se destina principalmente a la localización del ganglio centinela en casos de melanoma. Cuando administrados isótopos de Galio 67 se dedica a identificar abscesos no visibles y trastornos inmunológicos en pacientes con linfoma.

Centellografía en la endocrinología veterinaria

En la endocrinología veterinaria la principal utilización de la centellografía está asociada a los diagnósticos del cáncer de tiroides. Esta técnica permite evaluar la morfología de la glándula y detectar disturbios en su estructura y funcionamiento.

También es eficaz para reconocer la presencia de nódulos de aspecto maligno, hiperplasia, hipotiroidismo congénito y la enfermedad nodular.

Así, el paciente deberá suspender la medicación diaria de levotiroxina o metilmercaptoimidazol para no interferir en la calidad del estudio.

Por último, la centellografía endocrina también investiga la zona pancreática, y es capaz de indicar hiperplasias, neoplasias e insulinomas.

Centellografía en la gastroenterología veterinaria

Es utilizada para detección en las células salivares, hepatobiliar y transcolonica. Su sensibilidad permite diagnosticar las siguientes condiciones:

  • Análisis de inflamaciones y sialolitiasis (región salivar).
  • Verificar la función de la vesicula, los hepatocitos y las vías excretoras del hígado, principalmente en pacientes diagnosticados con colecistis y hepatopatías.
  • Percibe y cuantifica el fraccionamiento de shunt portosistémico en la región del colon.
Perro en el veterinario

Centellografía cardiorrespiratoria

  • Diagnósticos pulmonares: detección y acompañamiento de tromboembolismo pulmonar (TEP), así como la verificación de la presión pulmonar y de la presencia de shunt en casos de cardiopatía congénita.
  • Análisis del miocardio: identifica la perfusión de diferentes zonas del miocardio, cardiopatías y arritmias, y también diferencia coágulos de masas anómalas.
  • Angiografía: verifica el flujo de la circulación sanguínea e identifica la ubicación de tromboembolismos, así como la función renal.

La centillografía también permite investigar y reconocer tumores e infecciones en el encéfalo, por lo que se erige una herramienta esencial en la neurología veterinaria.