Implantes dentales en perros

Más allá de cuestiones estéticas, los canes pueden beneficiarse en lo relativo a la masticación –y consecuentemente digestión– y para frenar el debilitamiento de la estructura ósea bucal

Para muchos dueños de animales todavía puede sonar extraño llevar a sus mascotas al dentista. No obstante, la odontología veterinaria es una especialización creciente en muchos países, como Inglaterra y Estados Unidos. Además de los cuidados y tratamientos bucodentales básicos, también son cada vez más populares los implantes dentales en perros.

Actualmente, los implantes dentales para perros son considerados como procedimientos estéticos en la odontología canina. Su colocación puede tener efectos positivos en masticación y, consecuentemente, en la digestión.

A continuación, te invitamos a conocer mejor las ventajas y desventajas de los implantes dentales en perros.

¿Cómo son los implantes dentales en perros?

Los implantes dentales en perros tienen el mismo principio de los implantes para seres humanos. El procedimiento odontológico comprende la sustitución de una pieza dental dañada, perdida o ausente. El odontólogo reemplaza el diente natural con una pieza artificial que debe ser ajustada como un accesorio permanente.

Antes de fijar el diente artificial en su correspondiente lugar, el odontólogo necesitará implementar un tornillo de titanio. Este elemento actuará como una base para la sustentación de la pieza artificial (una especie de ‘raíz artificial’). A continuación, la pieza externa recubierta en cerámica podrá ser atornillada y acomodada en la encía del animal.

Hay que aclarar que la implantación de piezas artificiales es completamente indolora para el animal. Dicho procedimiento es hecho bajo previa anestesia general; se trata de preservar el bienestar del animal y garantizar la seguridad de la colocación.

Pérdida de dientes en perros

¿Cuándo es indicada la colocación de implantes dentales?

Los implantes dentales son recomendados para todos los perros que hayan perdido alguna pieza dental. No obstante, la viabilidad del procedimiento en cada animal deberá ser analizada por un veterinario experto en odontología canina, principalmente cuando se tratan de perros ancianos con cuadros de salud más frágiles.

Para verificar la salud general y odontológica del perro, el veterinario podrá solicitar análisis clínicos y radiografías de dientes y encías; en estas pruebas se podrá ver el estado real de las piezas dentales del animal.

Antes de insertar un implante, el profesional deberá constatar que la estructura ósea de la boca es capaz de soportar la pieza artificial. En algunos casos, se podrá recurrir a un injerto de masa ósea para lograr una superficie óptima para el implante.

Al suplir la ausencia o la pérdida de un diente con un implante artificial, el proceso digestivo del perro podrá verse beneficiado. La función de masticación de alimentos será la realizada de forma adecuada.

La masticación es la primera etapa de la digestión, ya que permite empezar a asimilar las moléculas de proteína y la fibra. Por ello, se puede afirmar que los implantes dentales en perros son funcionales y van más allá de un simple ‘adorno’ estético.

Caída de dientes en perros

Ventajas de los implantes dentales en perros

A lo largo de los últimos tiempos, se han hecho varios estudios científicos; en ellos se ha analizado la forma en que los implantes dentales impactan en la calidad de vida de las mascotas. A continuación, veremos sus conclusiones sobre las ventajas de los implantes dentales en perros.

Los expertos apuntan que el mayor beneficio de los implantes dentales para perros es evitar la pérdida de masa ósea de la mandíbula. Cuando el animal pierde un diente, este espacio ‘libre’ genera una contracción ‘compensatoria’ del hueso. Y frente a la pérdida de dos o más dientes, el daño de la masa ósea puede llegar a ser importante.

La ausencia de dientes también podría perjudicar considerablemente la digestión de nuestros compañeros. No olvidemos que una dentición completa resulta indispensable para una óptima masticación y posterior asimilación de nutrientes.

Por otro lado, los perros que pierden sus dientes suelen quedar con la lengua más expuesta. Además de ser considerado como estéticamente desagradable, esta exposición extrema puede llegar a ser la puerta de entrada para numerosos agentes patógenos.

Algunos especialistas también afirman que la autoestima de los perros podría verse debilitada. Esta afirmación carece de comprobaciones científicas, entre otras cosas por la dificultad de medir el impacto psicológico de la ausencia de dientes en los caninos.

Conclusión

Los implantes dentales en perros resultan funcionales para mejorar la masticación; también para prevenir el debilitamiento de la estructura ósea de su boca. Además, podrían impactar positivamente en su vida social y en su autoconfianza.

No obstante, dicho procedimiento puede resultar costoso y sus impactos a largo plazo en la calidad de vida del perro todavía no han sido suficientemente estudiados.

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