Fibromas pendulares en perros: causas y tratamientos

1 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Los fibromas pendulares en perros constan de tejido fibroso –haces de fibras de colágeno– que conforman nódulos de tejido conectivo. Se cree que la piel sometida repetidamente a traumas tiene mayor disposición a la formación de estas masas de tejido.

Los fibromas pendulares en perros son tumores benignos y relativamente frecuentes, particularmente en animales mayores. Su nombre obedece a que se conforman de nódulos relativamente móviles que poseen un pedúnculo o tallo por el que están unidos a los tejidos.

Características de los fibromas pendulares en perros

Es frecuente observar que los fibromas aparezcan como varios nódulos muy bien definidos. Presentan una consistencia variable y, al no estar adheridos a planos profundos, son relativamente móviles. En estos tumores benignos la piel que los recubre no presenta pelos y tampoco suele presentar ulceraciones.

El tallo o pedúnculo está formado por tejido conectivo laxo que contiene vasos sanguíneos recubiertos por una epidermis normal o engrosada. En casos en los que el fibroma pendular sufra torsión de su pedículo, es posible que el nódulo llegue a presentar necrosis parcial o total.

Tumor en la cabeza del perro

En relación a las zonas corporales, pueden aparecer en las capas de la piel, en cualquier zona del cuerpo.

Causas de los fibromas pendulares en perros

Las causas que inducen la formación de tumores se desconocen. Es obvio que la piel del perro está continuamente expuesta a una amplia variedad de agentes de naturaleza química y lesiones de diferentes orígenes. Las agresiones a la piel canina van desde las radiaciones UV a infecciones virales.

Adicionalmente, otros factores como diversas anomalías hormonales, e inclusive diversos factores genéticos, también pueden influir en la aparición de tumoraciones. Así que, a medida que avanzan los años, el daño acumulado en la piel aumenta las probabilidades de que ocurra una proliferación neoplásica.

No extraña entonces que los tumores más comunes en los perros sean de piel y de tejidos subcutáneos. De hecho, estos representan aproximadamente un tercio de todos los tumores encontrados en la especie canina.

Diagnóstico de tumores en los perros

Es útil comprender que la piel está conformada por distintas capas, así que existe la posibilidad de que cada una de ellas pueda desarrollar tumores de diferentes características.

Primordialmente, los tumores aparecen como pequeños bultos o protuberancias, pero también pueden tener diferentes apariencias. Debido a que los tumores de piel pueden ser muy diversos, la identificación y el diagnóstico preciso es una tarea que solamente puede realizar un veterinario.

Distinguir entre un tumor benigno de un tumor canceroso requiere conocimientos especializados y equipos de laboratorio. Un veterinario puede realizar una aspiración con aguja fina de células o una biopsia –que extrae una pequeña cantidad de tejido de un tumor– para su evaluación microscópica.

Perro enfermo en el veterinario

Tratamiento de los fibromas pendulares en perros

Los fibromas –al ser benignos– no son invasivos, lo que quiere decir que no se propagan a otras áreas del cuerpo y son fáciles de extirpar quirúrgicamente. A diferencia de este tipo de tumores, los que son malignos pueden propagarse al tejido circundante y extenderse a órganos distantes. En consecuencia, los tumores malignos causan daño al animal.

En general, para los tumores benignos que no están ulcerados y que no deterioran la rutina normal del perro, el tratamiento puede no ser necesario. Esta puede ser la opción más prudente, especialmente en perros de edad avanzada. Sin embargo, se recomienda la extirpación quirúrgica completa si cambian de apariencia o se agrandan.

La aparición de fibromas según las razas

Los fibromas ocurren en todas las razas, pero se los considera principalmente como tumores de perros viejos. Las razas doberman, pinscher, boxer y golden retriever tienen una mayor incidencia de fibromas. En estas razas la cabeza y las patas son los sitios más probables de aparición.

Se recomienda estar atento a la aparición de cualquier bulto que sobresale en la piel de tu perro. Debes observar su forma, si es un único nódulo o son varios, si la piel que lo recubre está intacta, si tiene o no pelos o si presenta alguna úlcera.

  • Medina, I., Puicón, V., & Sandoval, N. (2017). Frecuencia de tumores en piel de caninos diagnosticados histopatologicamente en el laboratorio de patología veterinaria de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (1999-2012). Revista de Investigaciones Veterinarias del Perú, 28(2), 448-454.