Falsa muda en pájaros: causas, síntomas y tratamientos

La causa principal de los problemas de las plumas en aves suele estar relacionada con el cautiverio. Este evento se puede abordar de varias formas.
Falsa muda en pájaros: causas, síntomas y tratamientos
Ana Díaz Maqueda

Escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda el 25 enero, 2021.

Última actualización: 25 enero, 2021

La pérdida de plumas es un signo clínico muy frustrante, complicado y multifactorial que debería ser considerado una enfermedad clínica en sí y no parte del diagnóstico de otra patología. Esta falsa muda en pájaros puede ser, en ocasiones, realmente difícil de revertir o curar.

Las aves suelen tener periodos de mudas muy concretos, habitualmente durante la primavera. Otras mudan justo antes del otoño para emprender la migración con el mejor equipo de vuelo. La cautividad puede provocar en los pájaros una caída de las plumas a destiempo.

Causas de la falsa muda en pájaros

En la actualidad, aún se desconocen en profundidad las causas por las que un pájaro puede comenzar a tirar sus plumas antes de la temporada. En la mayoría de los casos, se achaca esta dolencia al confinamiento continuo en jaulas y la falta de enriquecimiento ambiental.

Las aves son animales sumamente inteligentes que necesitan un ambiente rico, variado y que se asemeje a su hábitat natural. Esto es más esencial aún en las psitácidas, que conforman uno de los grupos más numerosos de mascotas exóticas en la actualidad.

Estos animales son conocidos por desarrollar graves problemas psicológicos cuando son mantenidos en cautiverio sin la atención adecuada. Además, curarlos de sus problemas mentales es una tarea ardua que rara vez se consigue.

Un canario mosáico.

Pica y automutilación

Una de las principales causas de la falsa muda en pájaros es la conducta de pica, donde el propio animal se arranca las plumas. Un ave aburrida, que lleva años en el mismo espacio —donde rara vez aparecen nuevos estímulos—, termina arrancándose las plumas.

El signo clínico más evidente que aparece por esta conducta es la falta total de plumas sobre la pechuga del animal, lugar del cuerpo donde mejor alcanza. Se diferencia bien de otras causas porque el ave mantiene las plumas de la cabeza en perfecto estado, sin ningún signo de enfermedad.

Por el contrario, cuando un ave convive con otras y la falta de plumas se evidencia en la cabeza, es señal de que otro ave la está acosando y picando. En estos casos, se debe separar al acosador y, si no mejora, aislar a la víctima. No obstante, esta conducta vuelve a ser consecuencia de la cautividad.

Falsa muda en pájaros por malnutrición

La falsa muda en pájaros y la malnutrición siempre se han relacionado, no obstante, no existe un soporte científico detrás de ello. La mayoría de las aves en cautividad reciben una dieta muy nutricionalmente muy pobre. Además, el animal no tiene la posibilidad de elegir qué alimentos prefiere. 

A día de hoy, la malnutrición es considerada una enfermedad endémica en las aves mantenidas en cautividad. Hacer crecer, mantener y reemplazar las plumas conlleva un gasto energético muy alto. Cambiar todas las plumas del ave es sustituir el 30 % de su peso corporal en seco. Además, este 30 % es prácticamente proteína.

Según las investigaciones, suele ser la carencia de ciertos aminoácidos que contienen azufre la causante de malformaciones y caída temprana de las plumas. La falta de lisina y metionina, 2 aminoácidos, parece ser el detonante de la dificultad para el fortalecimiento de las plumas y de la aparición de las líneas horizontales de estrés.

Estos 2 signos clínicos, junto al nacimiento de plumas amorfas, son los síntomas más claros de una falsa muda en aves. Como hemos dicho previamente, estos eventos son causados generalmente por la malnutrición y por la carencia de nutrientes esenciales.

Infecciones bacterianas, víricas o parásitos

Muchas patologías infecciosas están relacionadas con una pérdida generalizada de plumas, así como su deterioro. En animales que viven en casas, solos, sin la entrada de ningún nuevo compañero de plumas, es raro el desarrollo de ciertas enfermedades que deben ser transmitidas. Igualmente, se puede adquirir un pájaro que ya venga con una patología previa.

Una enfermedad vírica relativamente común es el circovirus. Los síntomas clínicos son, principalmente, la caída de las plumas y la baja tasa de aparición de otras nuevas. Además, pueden surgir pequeñas hemorragias, hiperqueratosis en la base de las plumas y estas nacen débiles y quebradizas.

Para que esta enfermedad sea diagnosticada, se debe realizar una PCR, un tipo de análisis genético especializado.

Otra infección grave que afecta a las plumas es el poliomavirus. En general, esta enfermedad la sufren los pequeños polluelos. Aunque un adulto se infecte, rara vez mostrará síntomas de la patología. 

El desarrollo de síntomas es muy conocido en crías. Los periquitos menores de 2 semanas carecen del plumón habitual en cuello y cabeza. Entre las 2 semanas y el mes de vida, las plumas de vuelo no crecen. A partir de los 25 días de edad, algunas plumas de vuelo aparecen, otras permanecen ausentes y las de la cola tampoco surgen.

Por último, los parásitos también pueden dañar las plumas y hacer que se caigan antes de tiempo. Los ácaros, por ejemplo, pueden convivir con el ave sin provocarle ningún daño. Estos pequeños artrópodos suelen localizarse en las patas o en la cera del pico de los pájaros.

Cuando la parasitación por ácaros se agrava y hay una sobrepoblación de ellos, las plumas pueden comenzar a dañarse. También es normal que aparezcan hemorragias en el nacimiento de las plumas y las líneas horizontales del estrés. Al final, las plumas terminan por caer.

Tratamiento para la falsa muda en pájaros

Cuando un pájaro comienza con un problema en las plumas, lo mejor y más sencillo sería que la causa de esta muda fuera una infección vírica o bacteriana. Si este fuera el caso, existen tratamientos específicos que pueden acabar con el microorganismo patógeno y curar fácilmente al animal.

La realidad es que la gran mayoría de falsas mudas están causadas por problemas emocionales en las aves. Un ejemplo claro es el del tutor que crea un fuerte vínculo con su mascota, pero cada día debe irse durante horas a trabajar. Mientras, el ave se queda sola y siente una profunda tristeza y ansiedad

Una de las formas que tienen los pájaros de liberar esta ansiedad es con la conducta de pica, por lo que arrancarse las plumas es la consecuencia de su soledad transitoria. Es importante saber que cada ave es diferente y reacciona ante las distintas circunstancias de una manera particular.

Por otro lado, está el aburrimiento de pasar una vida en una jaula pequeña. Las aves, aunque siempre hayan sido mantenidas de esta forma, no pueden estar enjauladas, al menos no todo el día.

Estos animales necesitan nuevos desafíos cada día, romper cosas, interactuar con otros individuos y moverse libremente. Por ello, la jaula debería ser simplemente un lugar de descanso nocturno.

La falsa muda en pájaros suele darse en cautiverio.

Por último, los problemas derivados de la malnutrición tienen una solución más sencilla. Si se considera que un ave puede estar malnutrida, se debería visitar a un veterinario especializado en animales exóticos para que realice una exploración completa, así como el planteamiento de una dieta apta y rica para la mascota en particular.

Te podría interesar...
Resfriado en canarios: una afección muy común
Mis Animales
Leerlo en Mis Animales
Resfriado en canarios: una afección muy común

El resfriado en canarios es una afección muy comun en aves domésticas. La localización de la jaula tiene un papel importante en este evento.



  • Mertens, P. A., Mills, D. S., Heath, S. E., & Harrington, L. J. (1997, April). Pharmacological treatment of feather picking in pet birds. In Proceedings of the First International Meeting Veterinary Behavioural Medicine. UFAW, Potters Bar, UK (pp. 209-211).
  • Rubinstein, J. & Lightfoot, T. (2014). Feather Loss and Feather Destructive Behavior in Pet Birds. Journal of Exotic Pet Medicine, Volume 21, Issue 3.
  • Seibert, L. M. (2006). Feather-picking disorder in pet birds. Manual of parrot behavior, 255-265.