¿Es peligroso dar comida a los animales en el zoo?

Francisco María García · 9 febrero, 2019
Tal como ocurre con los perros y el chocolate, dar comida a los animales en el zoo puede ser perjudicial para estos porque su organismo no está adaptado a buena parte de los alimentos de los humanos

Todos los que hemos hecho visitas en un zoológico, reserva o parque natural conocemos las famosas placas que rezan ‘prohibido alimentar a los animales’. Pero seguramente muchos de nosotros aún nos preguntamos si es tan peligroso dar comida a los animales en el zoo.

No es difícil entender por qué, en principio, nos parece inofensivo el acto de alimentarlos. Los animales nos generan empatía y nos sentimos mal por negarles un trozo de sándwich o una galleta; no obstante, debemos comprender que este acto representa un riesgo para su salud.

¿Por qué es tan peligroso dar comida a los animales en el zoo?

El principal motivo por el que nuestra comida parece tan atractiva y llamativa para los animales es que no forma parte de su dieta natural. En otros términos, su organismo no está biológicamente preparado para digerir y asimilar todos los alimentos que consumimos.

Lógicamente, no todas las comidas humanas son malas para los animales. Por ejemplo, hay muchas especies que suelen consumir frutas, verduras o cereales para complementar su dieta, así como lo hacemos nosotros.

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En realidad, las comidas industrializadas o especiadas, embutidos, frituras o bebidas azucaradas no son recomendadas y pueden resultar tóxicas para muchos animales. Lo mismo aplica para el alcohol y muchos otros productos que usamos en nuestro día a día.

Los perros y el chocolate: un ejemplo esclarecedor

Para entender los riesgos de la comida humana para los animales, pensemos en los perros que muchos de nosotros elegimos adoptar. Si bien podemos ofrecer ciertas comidas humanas a nuestros amigos canes, muchos alimentos que consumimos diariamente pueden generarles problemas de salud.

Siguiendo con los ejemplos, fijémonos en el chocolate, uno de los dulces más queridos y consumimos por los seres humanos. Los perros, los gatos y muchos otros animales son incapaces de digerir este alimento, entre otras cosas porque su organismo no produce las enzimas necesarias para asimilar todos sus componentes.

En consecuencia, el consumo de chocolate –incluso en pequeñas dosis– puede provocar efectos adversos indeseables en los animales. Las consecuencias más frecuentes son los trastornos digestivos, los vómitos y las diarreas, que suelen aparecer unas horas después de la ingesta.

Por qué los perros no pueden comer chocolate

También pueden desarrollarse taquicardia y alteraciones de comportamiento, como la hiperactividad, gracias a la cafeína presente en el chocolate. Ya el consumo de dosis más elevadas podría llegar a intoxicar el animal; la consecuencia serán problemas respiratorios y al riesgo de un fallo cardíaco.

Riesgos de dar comida humana a los animales en el zoo

Como el ejemplo anterior demuestra, hay muchos riesgos ‘escondidos’ en el hábito aparentemente inofensivo de dar comida humana a los animales. Incluso cuando hablamos de animales de compañía, que están adaptados a la convivencia con los seres humanos.

Ahora pensemos en los animales silvestres que no han experimentado un proceso de domesticación. La comida humana para ellos resulta completamente extraña, pero potencialmente atractiva.

Como solemos utilizar condimentos y muchos ingredientes en nuestras preparaciones, nuestra comida es una mezcla completamente nueva de aromas para los animales. Por ello, es muy común que demuestren curiosidad y se sientan atraídos a probar los bocados que les ofrecemos.

Dar de comer animales en el zoo

Algunos riesgos que hay que tener en cuenta

No obstante, el hábito de darles de comer presenta los siguientes riesgos:

  • Muchos animales pueden reaccionar negativamente a la presencia humana por sentirse amenazados, por lo que acercarse para ofrecerles comida es un potencial peligro para ambos.
  • El hecho de habituar a los animales a alimentarse de forma tan especial puede fomentar una dependencia en relación al hombre. En consecuencia, se disminuye su aptitud para sobrevivir por su propia cuenta en un entorno silvestre.
  • Alimentar a las aves migratorias puede llegar a interferir en sus ciclos vitales, lo que perjudicaría inclusive su reproducción y la conservación de la especie.
  • El consumo de alimentos inapropiados puede favorecer de desarrollo de enfermedades, como la obesidad, la diabetes o la hipertensión, entre otras.
  • La incorporación de nuevos alimentos en la dieta animal puede generar un rechazo a su alimentación cotidiana; con ello se perjudicará su nutrición y, consecuentemente, su estado de salud.
  • Muchas comidas humanas pueden generar alergias en los animales, problemas digestivos e incluso envenenamientos.

¿También es peligroso alimentar a los animales de los parques?

Ya hemos visto que las especies silvestres no están biológicamente preparadas para consumir la comida humana o volverse dependientes de los hombres. Por ello, jamás debemos dar comida a los animales en el zoo.

La pregunta es: ¿también es peligroso alimentar a los animales que están en los parques urbanos? Es decir, palomas, patos, cisnes, o inclusive perros y gatos. Y la respuesta es afirmativa.

Aunque estos animales estén habituales a la presencia humana, su organismo no ha cambiado biológicamente por esta razón. Es decir, que deben seguir una dieta apropiada a los requerimientos nutricionales de su especie para preservar una buena salud.