El sentido de independencia de los gatos ¿Sabes cómo se manifiesta?

Mariela Ibarra Piedrahita · 19 marzo, 2015

El gato, al igual que todos los felinos, tuvo un pasado salvaje que dejó grandes marcas en su comportamiento. Los instintos de los gatos todavía están muy arraigados a los de sus antecesores, además, teniendo en cuenta que su proceso de domesticación ha sido corto a comparación de otras especies, hace que estos permanezcan casi intactos. De esto se desprende el sentido de independencia de los gatos. A continuación veremos algunas de sus características.

Instinto de caza

Los gatos son cazadores formidables, básicamente el tiempo que se encuentran despiertos están en función de atrapar una nueva presa. Posiblemente has escuchado que el gato es un animal muy curioso, sin embargo, más que curiosidad, este comportamiento corresponde a unos sentidos bien desarrollados, siempre dispuestos a ayudar al animal a capturar su próxima presa. Así que permanecerá atento a todo lo que suene o se mueva, nunca se sabe donde estará  la próxima comida.

Por lo tanto, el instinto de caza del gato, le permitirá asechar, tender emboscadas o saltar encima de cualquier animal o cosa que considere su presa. Además este comportamiento, le garantizará la supervivencia en caso de que se encuentre fuera de un hogar.

Autosuficiencia

Una de las principales razones que hacen que los gatos no generen lazos de dependencia de sus cuidadores humanos, sino que establecen tolerancia dentro de “su” territorio con los miembros de su hogar, es que son tremendamente auto-suficientes.

Como lo mencionamos anteriormente, el gato es un gran cazador, debiéndole esto a su estructura física. Elementos como la forma de su cabeza y ojos, la estructura muscular y ósea, sumado a una tremenda agilidad, le permiten ser capaz de proporcionarse su propio alimento, siendo también dueño de su propia subsistencia.

Su dieta

gatos comiendo

La dieta de los gatos también los hace muy independientes, pues es carnívora casi en su totalidad. Son depredadores que se alimentan de una gran variedad de animales pequeños, que habitan en las ciudades y campo, como por ejemplo las aves y los roedores, aunque un gato hambriento se alimentará básicamente de cualquier animal que sea capaz de cazar y que le proporcione algún valor nutricional, incluyendo además de mamíferos, algunos insectos y reptiles.

Por esta razón es común que muchos gatos a los que se les permite salir, abandonen voluntariamente el hogar, porque puede que hayan encontrado una fuente de alimento más nutritiva que la proporcionada por su cuidador o que simplemente le guste más y le parezca más apetecible.

Sentido de orientación

Los gatos tienen además un buen sentido de la orientación, que les permitirá alejarse varios kilómetros lejos de su hogar y de su cuidador, para poder hacer actividades como explorar, socializar con otros gatos, buscar pareja en sus periodos de celo y realizar el cuidado y marcaje de su territorio.

Difícilmente un gato llega a perderse involuntariamente, siendo capaces de volver a casa así deban emprender un largo camino de regreso, incluso si debe atravesar lugares que sean desconocidos para él.

Necesidad de espacio

Los gatos son felinos y estos, con excepción tal vez del león, viven solos en la naturaleza, cazan solos y no necesitan de nadie para cuidar sus sitios de caza y de descanso. Es por este motivo que el gato tolerará la convivencia con humanos siempre y cuando esto no afecte su libertad y su independencia.

Podrás notar que habrá ocasiones en las que tu gato busque tu compañía y afecto. Sin embargo, también habrá otras en las que se aísle y rechace todo tipo de contacto contigo. Deberás entender y respetar esta circunstancia, en caso de que quieras tener una buena convivencia con tu gato. Esto incluye también la tolerancia a la presencia de otros animales, pues si bien no será necesaria para él, puede lograrla siempre y cuando este no se sienta amenazado o invadido.

Siempre harán su voluntad

gato asustado

A diferencia de los perros, que quieren complacer, los gatos siempre darán preferencia a su voluntad, a la de los intereses o demandas de su cuidador. Por lo tanto, maullará de manera insoportable si tiene hambre y no se la ha dado alimento o si quiere tomar algo que está fuera de su alcance, lo mismo ocurre con las puertas y ventanas cerradas. Aunque estos pueden llegar a entrenarse, pero solo si diseñas una estrategia en la que el gato piense que hace las cosas por decisión o beneficio propio.