Enfermedades de los periquitos

Los periquitos son animales hermosos que pueden vivir en torno a 10 o 12 años. Sin embargo, lograr que tengan una vida longeva no es tarea fácil: las enfermedades de los periquitos son abundantes y diversas.

Algunas enfermedades solo afectan a sus plumas o pico y, por tanto, son bastante llevaderas. Pero hay otras que representan un gran riesgo para la vida de este espectacular ejemplar: unas tienen tratamiento y otras incluso pueden ser contagiosas para los seres humanos.

Así las cosas, tener información básica sobre las enfermedades de los periquitos es de suma importancia para sus dueños.

Enfermedades infecciosas

Igual que los seres humanos, los periquitos pueden ser afectados por infecciones. Estas serían generadas por hongos, virosis o bacterias. Entre las más conocidas destacan el virus polyomar, la candidiasis, la salmonella y el catarro del buche.

Periquito en una rama

Algunos como el virus polyomar aparecen solo cuando los pericos son apenas pichones. Tener jaulas bien ventiladas y espaciosas es lo más recomendable para evitar este tipo de infecciones. Por su parte, la levadura puede transmitir mega bacterias, aunque existen medicamentos antifúngicos que funcionan con total eficacia.

Uno de los cuadros más delicados en esta especie es el catarro del buche. Este se desarrolla cuando vegetales como la lechuga están mal lavados o tienen restos de pesticidas. Los síntomas son notorios: piel violeta, depresión, falta de apetito y pico sucio. Tres o cinco días son suficientes para que la mascota muera.

Debemos prestar atención a los cuidados básicos: por ejemplo, el estado de la comida colocada en la jaula, en especial si se trata de vegetales y granos. Si vemos que el ave está delgada, toma mucha agua y tiene cambios en el pelaje, lo más acertado es ir al veterinario.

Infecciones provocadas por parásitos

Existen muchos organismos parasitarios que generan enfermedades de los periquitos. Por ejemplo, los ácaros knemidocoptes viajan por el aire y afectan a las patas y el pico del animal. Si un ejemplar presenta escamas con pequeños agujeros en estas zonas es porque ha sido afectado.

Pero también hay cuadros generados por endoparásitos que habitan en el interior de estas mascotas. A menudo, este tipo de afección genera decaimiento, debilidad, diarrea y pérdida del apetito.

Como podemos ver, hasta el momento muchas enfermedades de los periquitos tienen influencia sobre su sistema digestivo. Por lógica, es recomendable que los dueños exploren posibles cambios en el excremento, ánimo y hábitos alimenticios de sus aves.

Enfermedades cutáneas y en las plumas

El aspecto externo de los pericos también puede verse afectado por algunos cuadros clínicos. Este es el caso del síndrome de Ema, caracterizado por costras y rasguños en las alas. También puede detectarse cuando comienzan a aparecer manchas de sangre en las zonas afectadas.

Además, el piojillo es generado por un ectoparásito que se aloja en la parte inferior de las alas. Los ejemplares afectados sienten picor y tienden a expurgarse con el pico, así que lo importante es mantener la higiene del ave y rociar alcohol en la región afectada. La limpieza de la jaula es otro aspecto trascendental para la prevención.

Los periquitos también pueden experimentar problemas al mudar de plumas. A estos se les conoce como muda francesa y anormal, las cuales pueden ser consecuencia de otros virus como el Polyomar.

Algunas enfermedades de los periquitos son iguales a las de los humanos

Los pericos son propensos a sufrir patologías conocidas y experimentadas por todos nosotros: resfriados, diarreas, hígado graso y estreñimiento nos son bastante familiares. Además, sus alas y patas pueden fracturarse.

A decir verdad, las enfermedades respiratorias que les afectan son similares a las nuestras. Estas aves pueden sufrir de asma y bronquitis, o ser afectados por procesos alérgicos. Algunos sufren el incurable padecimiento de la epilepsia.

Periquito comiendo

Junto a lo anterior, los periquitos pueden ser víctimas de tumores y cáncer. Los veterinarios especializados afirman que este inconveniente suele aparecer desde los dos y hasta los seis años de edad. Casi siempre, los órganos afectados son los riñones, la piel, el sistema digestivo y el reproductivo.

Otras dolencias características de la especie

El coto puede afectar a casi cualquier ave, pero en el caso de los pericos es muy singular. El mismo se origina por falta de yodo, lo cual genera cambios en la tiroides. El resultado: la mascota experimenta un cambio en su canto, haciéndolo más grave y profundo.

Por su parte, la fiebre del periquito australiano es mortal y transmisible a personas. Lo llamativo es que el animal internaliza su estado y termina apartándose a un rincón para evitar contagiarnos, así que si observamos esta conducta debemos preocuparnos.

Por último, cabe reseñar que una de las enfermedades de los periquitos más graves se genera en su interior. Y es que la depresión es mortal para este ave: el animal deja de comer y comienza a arrancarse las plumas, generando un mayor estrés. Si no logramos levantar su ánimo, el ave morirá al poco tiempo.

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