El weta, uno de los insectos más grandes del planeta

23 junio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el biotecnólogo Alejandro Rodríguez
El weta, un habitante nocturno de Nueva Zelanda, sorprende por su gran tamaño

Viajamos a tierras neozelandesas para conocer una criatura que parece haber salido del cine y la fantasía. Pero la realidad es que el weta puede observarse en muchos rincones de este país, y es que su enorme tamaño no pasa desapercibido. A continuación, te contamos más sobre uno de los símbolos animales de Nueva Zelanda.

¿Qué es el weta?

Si nos ceñimos a su clasificación, weta es en realidad el término usado para agrupar alrededor de 70 especies distintas de dos familias de insectos: Anostostomatidae y Rhaphidophoridae. 

Al igual que ocurre con otros animales que habitan en Nueva Zelanda, el término weta proviene del lenguaje maorí. Los últimos estudios realizados con fósiles sitúan a estas criaturas en el periodo Triásico, hace unos 190 millones de años.

Características generales del Weta

Dentro del grupo de los insectos, estos animales tienen el honor de estar entre los más grandes. Algunos ejemplares del denominado weta gigante (Deinacrida fallai) han llegado a medir hasta 20 centímetros. Atendiendo a su morfología, podríamos compararlos con saltamontes o grillos, ya que son similares. 

Deinacrida fallai

Algunas características comunes a todos ellos son su nula capacidad para volar –debido, en parte, a su peso– o sus hábitos nocturnos. Durante el día prefieren permanecen escondidos y, al caer la noche, aprovechan para alimentarse. La dieta de estos insectos varía en función de la especie: algunos de ellos son omnívoros, mientras que otros se alimentan de material vegetal como fruta, hojas o semillas.

La criptobiosis: sobreviviendo al invierno

Si estos animales ya sorprenden por su morfología fuera de lo común, su mecanismo de adaptación a todas los rangos de temperatura es aún más increíble. Cuando llega el frío del invierno, el weta sobrevive gracias a un proceso denominado criptobiosis.

Este mecanismo implica la ‘parada’ o suspensión momentánea de las funciones internas del organismo, gracias a las cuales el animal puede sobrevivir indefinidamente. Esto evita que las frías temperaturas congelen el agua contenida en las células del weta, lo que ayuda a su supervivencia. Este extraordinario mecanismo se ha descrito también en otras especies de insectos, al igual que en bacterias y semillas de plantas.

Grillo gigante

¿Qué especies existen?

El primer ejemplar que te presentamos es el weta gigante. En realidad, nos referimos a un término que engloba a 11 especies distintas, y que pertenecen al género Deinacrida. Estos monstruosos insectos pueden llegar a pesar hasta 30 gramos, aunque se ha documentado la captura de un ejemplar de 70 gramos. Es fácil encontrarlos a latitudes altas de la Isla Sur, o en pequeñas islas alejadas.

Los weta de árboles son otros de los ejemplares más representativos y llamativos. Pertenecientes al género Hemideina, estos insectos suelen vivir en los agujeros de árboles, en grupos formados por un macho y varias hembras. Estos weta se caracterizan por tener un par de robustas mandíbulas, que no dudarán en utilizar si se ven amenazados. Actualmente se conocen siete especies distintas.

Terminamos con el espectacular weta de cuernos o de colmillos, un ejemplar que presenta unos largos colmillos que se proyectan desde la mandíbula de los machos. Cuando se produce una disputa entre machos, el weta se vale de sus colmillos para atacar. Estos insectos son mayormente carnívoros, y su dieta se basa en gusanos y otros insectos. Al igual que el weta de los árboles, también vive en agujeros de árbol.

  • Pratt, R. C., Morgan-Richards, M., & Trewick, S. A. (2008). Diversification of New Zealand weta (Orthoptera: Ensifera: Anostostomatidae) and their relationships in Australasia. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences363(1508), 3427-3437.
 
  • Watts, C., Stringer, I., Sherley, G., Gibbs, G., & Green, C. (2008). History of weta (Orthoptera: Anostostomatidae) translocation in New Zealand: lessons learned, islands as sanctuaries and the future. In Insect Conservation and Islands (pp. 165-176). Springer, Dordrecht.