10 consejos para controlar el apetito sexual de tu perro

Francisco María García · 20 junio, 2016

Todos conocemos el efecto que produce una perra en celo en los machos que viven cerca de ella, o si se cruzan en la calle, etc. Cantidad de problemas y situaciones indeseadas pueden producirse. ¿Hay alguna forma de controlar el apetito sexual de nuestros perros?

  1. Castración

Es una de las soluciones más recurridas. En ella, se extirpan los testículos, en donde se fabrica la testosterona, causante del instinto sexual en los perros. No obstante, después de llevarse a cabo, el can seguirá sintiéndose atraído por las hembras y por el olor que desprenden durante el celo, solo que a diferencia de lo que sucedía antes, ahora el animal tendrá mucho menor vigor sexual, no dejará embarazada a ninguna y no tendrá quistes en sus testículos.

Para que este método consiga su efectividad, lo ideal es que se realice antes del año de edad para que el perro no haya tenido contacto con hembras y pueda controlarse más fácilmente.

  1. La utilización de correa

perro con correa

El perro que sale al parque o a cualquier otro sitio debe estar sujeto con una correa, y solo en situaciones muy concretas lo soltaremos. El objetivo principal es que no vaya salir corriendo detrás de alguna hembra. Si está suelto, probablemente la atracción será tan fuerte que puede no obedecer nuestras órdenes para que se detenga.

  1. Educación para evitar el apetito sexual excesivo

El perro debe estar educado en ciertos comportamientos. Un buen adiestramiento frente a algunos comandos es muy importante. Por ejemplo: quieto, stop, siéntate, vamos, ven. Aunque estos comandos no garantizan al cien por cien el control del can cuando hay cerca una hembra en celo, mitigarán su comportamiento.

  1. No todas las hembras sirven

Aunque el olor de las feromonas que emiten las perras es el causante de que se alborote el deseo sexual de los perros, está comprobado que, a pesar de las ‘ganas’ por aparearse, un can, al igual que otros mamíferos, elige la hembra con la que quiere estar, es decir, tiene sus propias preferencias, a pesar del instito con todas.

  1. Evitar perras en celo y alterar el itinerario

Si hay confianza con los dueños de la perra que está en celo, es muy efectivo salir a una hora diferente, así como modificar el itinerario de nuestras salidas con el perro. Acudir a otros parques o cambiar el recorrido de paseo para no toparse con una hembra en celo es una forma de evitar escapadas y el nerviosismo del nuestro amigo.

  1. La ‘adolescencia’ de los cachorros

En el caso de los cachorros, cuando lleguen a la edad de pubertad, los propietarios tenemos que estar preparados, ya sean machos o hembra, porque el problema se genera en ambos casos. La mayoría de las camadas no deseadas se producen en la pubertad de los animales. En esta etapa, el deseo sexual puede ser tan acentuado que el cachorro será capaz de escaparse de su casa para poder saciar su deseo sexual.

  1. El momento de la monta. Adiestramiento

La mayoría de los perros machos hacen el amago de “montar” la pieza o el brazo de sus dueños. En ese momento hay que adiestrar su comportamiento. Le gritaremos “no” y le aplicaremos algún castigo para que comprenda que esa acción repentina no es adecuada.

  1. Ejercicios físicos

ejercicio perro

Si el animal está en un momento en que precisa de estímulos físicos, tenemos que asegurarnos de que haga bastante ejercicio. En general, esta práctica a diario moderará el apetito sexual de nuestro macho si está cerca de alguna hembra canina en celo.

  1. Un chorro de agua oportuno

Además de en las piernas o brazos de su dueño, un cachorro que entra en la pubertad hará el amago de monta en determinados objetos, como cojines, almohadones, etc. En esas acciones, cuando se lance sobre el objeto, habrá que decirle “fuera”, e inmediatamente rociarle con un chorro de agua (utilizando una pistola de agua o un vaporizador). La impresión recibida lo desconcertará y dejará su acción. Después mostraremos indiferencia por algunos minutos y pasado un tiempo jugaremos con él o le sacaremos de paseo para que satisfaga su necesidad de movimiento.

  1. Medicamentos

No es saludable para nuestro perro intentar buscar alguna modalidad de medicamentos que reduzcan su apetito sexual. Si vemos que el problema es acentuado, lo mejor es la visita al veterinario.