¿Qué provocan los desequilibrios de electrolitos en los animales?

12 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la veterinaria Érica Terrón González
Muchas veces no sabemos por qué una enfermedad que a priori no parecía tan problemática, de repente se agrava. En algunas ocasiones, los culpables de esto son los desequilibrios de electrolitos.

Los desequilibrios de electrolitos en los animales son indicativos de que algo no va bien en el organismo. Suelen acompañar a los síntomas de la mayoría de enfermedades o ser una consecuencia directa de ellas.

En ocasiones, estos desequilibrios desencadenan complicaciones y agravan el estado del animal. Por lo tanto, saber medir sus niveles y detectar la pérdida del equilibrio es fundamental para los animales enfermos. Muchas veces, este parámetro da pistas a los veterinarios a la hora de lograr un diagnóstico o decidir un tratamiento.

El problema es que los parámetros pueden cambiar de forma inesperada con la progresión de la enfermedad. Así pues, es imprescindible capacitar a los propietarios para que puedan medirlos en casa.

Principales desequilibrios de electrolitos en animales y sus consecuencias

A continuación, hablaremos de la importancia fisiológica y clínica que tienen los cambios de los siguientes electrolitos: sodio, potasio, cloro, calcio y magnesio.

Efectos de las variaciones del sodio

El sodio es parte esencial del equilibrio osmótico entre las células y el líquido extracelular, en el cual se encuentra. La regulación de la concentración de sodio en el organismo influye de forma directa en balance hídrico corporal. Los riñones son los órganos en los que esa relación sodio-agua se hace efectiva.

Para variar la cantidad de agua —y de sodio— que el cuerpo del animal elimina, se necesitan una serie de mecanismos hormonales. La hormona antidiurética —vasopresina—, al aumentar, estimula la sed del animal en busca de un incremento del agua corporal.

Hipernatremia

El término hipernatremia significa un exceso de concentración de sodio en sangre. Esto puede darse bien porque de verdad hay un exceso de dicho componente en el líquido extracelular o porque hay un déficit de agua y la balanza se desequilibra.

Un animal deshidratado puede mostrar signos relacionados con el exceso de sodio, por no hablar de una mascota que consuma un pienso —o cualquier otro alimento que no corresponda— rico en sales.

Los desequilibrios de electrolitos pueden ser graves en muchos animales.

Hiponatremia

Aquí nos encontramos con el caso contrario, una reducción del sodio en sangre. Es un trastorno clínico frecuente y suele ir acompañada de edema, lo que se conoce vulgarmente como «retención de líquidos». Las enfermedades renales o hepáticas y la insuficiencia cardiaca suelen cursar con este síntoma tan molesto.

Desequilibrios de electrolitos: efectos de las variaciones del potasio

El potasio es la otra cara de la moneda, el ion contrario al sodio, por así decirlo. Si el sodio era abundante en el líquido extracelular, el potasio se encuentra dentro de la célula. Entre ambos regulan la ósmosis antes mencionada. El exceso de potasio se excreta a través de la orina y la aldosterona es la hormona principal que influye en su eliminación.

Hiperpotasemia

Como ya hemos dicho, el potasio se encuentra, en su mayor parte, dentro de las células. Por lo tanto, el aumento de su concentración en sangre es un síntoma de desequilibrio fisiológico en el animal.

De hecho, niveles muy altos de potasio constituyen una urgencia veterinaria debido al riesgo de fallo cardiaco. Hay que vigilar las enfermedades que disminuyen la excreción de este ion en la orina, como es el caso de la Enfermedad de Addison.

Hipopotasemia

La hipopotasemia suele ir de la mano de la hipernatremia. Por esta razón, hay que vigilarla en caso de deshidratación, diarrea abundante y uso de laxantes, entre otras enfermedades.

Efectos de las variaciones del cloro

El cloro acompaña al sodio como ion extracelular y sus niveles en sangre suelen cambiar de forma similar. De hecho, tratar los desequilibrios del sodio resuelven, en muchos casos, los desequilibrios del cloro.

La particularidad del cloro o los cloruros en sangre es que tienen un papel muy importante en el mantenimiento del equilibrio ácido-base. Este equilibrio ácido-base es el conjunto de procesos por los cuales el organismo mantiene su pH estable. Sin esta constante, el cuerpo del animal se desestabiliza y los problemas se agravan.

Desequilibrios de electrolitos: efectos de las variaciones del calcio

El calcio tiene importancia tanto dentro como fuera de las células, además de ser un componente fundamental del esqueleto. Este electrolito se consume mediante una dieta equilibrada y, si debe eliminarse un exceso, se hace a través de la orina. Hay tres mecanismos hormonales involucrados en el equilibrio del calcio:

  • La hormona paratiroidea y el calcitrol, que aumentan el calcio en sangre al reducir su eliminación en el riñón y mejorar su llegada a los huesos.
  • La calcitonina, contraria a las anteriores, que inhibe la entrada del calcio en los huesos.

El aumento o descenso excesivo del calcio en sangre —hipercalcemia o hipocalcemia, respectivamente— pueden provocarle al animal una alteración grave del ritmo cardiaco. Un animal con deficiencia de vitamina D o con raquitismo sufre falta de calcio, lo cual afecta a la integridad de su esqueleto.

Efectos de las variaciones del magnesio

El magnesio se mide en los animales con menos frecuencia que los demás electrolitos. Sin embargo, algunos estudios demuestran que sus anomalías están presentes en gran cantidad de perros y gatos gravemente enfermos.

En medicina humana, por su parte, la hipomagnesemia es uno de los desequilibrios de electrolitos más comunes en los pacientes críticos. El magnesio desempeña un papel en muchos procesos dentro de la célula, entre ellos la síntesis y degradación del ADN. También es importante para el funcionamiento de un corazón sano.

Un gato en un veterinario.

Como habrás podido leer en estas líneas, son muchas las patologías que pueden provocar un desequilibrio de electrolitos en las mascotas. Si bien es difícil diagnosticar este cuadro clínico desde casa, los veterinarios lo utilizan para conocer el pronóstico del animal ante una enfermedad, entre otras muchas cosas.