Hepatitis canina contagiosa: síntomas y causas

María Eugenia Thomas · 25 mayo, 2019
Esta enfermedad viral altamente contagiosa ataca órganos vitales del cuerpo de tu perro, como el hígado, los riñones y el bazo, lo que causa malestar y angustia

La hepatitis contagiosa canina es una enfermedad mundial que abarca desde casos muy leves hasta casos mortales. No hay tratamiento para esta enfermedad viral, por lo que si tu perro está infectado, se debe tratar de controlar la enfermedad y permitir que el sistema inmunológico de tu perro tenga tiempo para recuperarse.

Los perros jóvenes y los cachorros pequeños están en mayor riesgo, ya que su sistema inmunológico todavía está en desarrollo. La mejor opción para tu perro es vacunarlo contra la enfermedad. Hay excelentes vacunas disponibles tanto para perros grandes como para cachorros. Para protegerse de este padecimiento, la prevención es el mejor curso de acción.

Síntomas de la hepatitis canina contagiosa

Las señales a las que debes estar alerta se incluyen en la siguiente lista:

  • Pérdida del apetito. Si tu perro normalmente hambriento no come de repente, es una señal de grave malestar y de que algo anda mal.
  • Cansancio y ausencia de energía, o si tu perro parece deprimido o abatido.
  • Goteo de ojos, nariz y tos.
  • Vómitos frecuentes. Toma nota de la periodicidad y el momento en que comiencen.
  • Hinchazón alrededor del área de la cabeza y el cuello.
  • Ojos azulados y turbios.
  • Tu perro puede estar excesivamente sediento.
  • Dolor fuerte cuando tocas o presionas su estómago.

Tipos de hepatitis canina contagiosa

Existen dos tipos o variaciones del virus que produce la hepatitis canina contagiosa:

  • El adenovirus tipo 1 es el virus más común, que atacará el hígado y otros órganos vitales del perro.
  • El adenovirus tipo 2, que causa una infección contagiosa del sistema respiratorio y le produce tos.

Si tu perro desarrolla un caso más grave, la hospitalización será la única opción. La prevención a través de la vacunación regular es el curso de acción más inteligente y está disponible para ambos tipos de virus.

Perro enfermo

No se conoce ninguna cura para la enfermedad y la mayoría de los perros se curarán de la hepatitis canina contagiosa sin ninguna intervención, ya que tu perro presentará inmunidad y se recuperará. Pero puede ser una enfermedad muy agresiva y en algunas ocasiones puede ser fatal.

Causas

La causa de esta enfermedad es el virus conocido como adenovirus canino. Este virus ataca el hígado, el bazo y otros órganos del cuerpo de tu mascota. Representa un riesgo particularmente para los perros jóvenes y los cachorros, con sus sistemas inmunes inmaduros que luchan para combatir esta enfermedad altamente infecciosa.

Aunque se encuentra en todo el mundo, es raro en animales que han sido vacunados. Si tu perro ha tenido esta enfermedad y se ha recuperado, ten en consideración que todavía puede estar expulsando el virus a través de la orina y otros líquidos (goteo nasal), por lo que si tienes otros perros, pueden infectarse.

Este virus es tan potente que puede estar presente en los fluidos de tu perro hasta nueve meses después del tiempo de recuperación. Mantener limpios los cuartos para dormir, los tazones, e incluso las suelas de tus zapatos, puede ayudar a prevenir la propagación del virus.

Diagnóstico

Si tu perro muestra alguno de los síntomas anteriores, el mejor curso de acción es llevarlo al veterinario para que lo revisen a fondo. A veces, el especialista puede confirmar la enfermedad solo con un examen físico, pero para estar seguro sugerirá un análisis de sangre.

Tanto el examen físico como el de sangre no dañarán a tu perro, aunque le gustará que estés cerca solo para tranquilizarse. El veterinario buscará una disminución de los glóbulos blancos en la sangre y otras evidencias de enfermedades hepáticas. También se pueden hacer radiografías y pruebas de orina.

El sistema inmunológico de tu perro se activará por la invasión del virus y aparecerá en los análisis de sangre. El veterinario podrá responder a todas tus preguntas sobre la enfermedad y sobre cómo puedes ayudarlo con el cuidado y la recuperación de tu perro.

Tratamiento de la hepatitis canina contagiosa

Como ya explicamos anteriormente, no hay tratamiento para esta infección viral. Solo se ayudará a tu perro a lo largo de la enfermedad hasta que la inmunidad de su cuerpo se haga cargo y comience la recuperación. En casos graves, tu veterinario lo hospitalizará y podrá usar líquidos intravenosos para reducir la deshidratación.

Una de las preocupaciones con esta enfermedad son las infecciones secundarias. Debido a que el sistema inmunológico de tu perro está ocupado luchando contra el virus, otras infecciones virales pueden ingresar al cuerpo, por lo que se puede sugerir un tratamiento de antibióticos para protegerlo.