Descubre al cóndor, un ave majestuosa

Yamila · 16 febrero, 2018
Se trata de una rapaz carroñera de gran tamaño, cuyo vuelo es espectacular, pero que se encuentra en peligro de extinción; capaz de engullir 5 kilos de carne en un solo día, puede estar 5 semanas sin comer nada

Vive en la cordillera de los Andes y es un ave realmente majestuosa en pleno vuelo. En este artículo te contaremos todo sobre el cóndor andino, originaria de Sudamérica y símbolo nacional de varios países de la región.

Características del cóndor andino

Se trata del ave voladora más grande del planeta –solo superada por los albatros real y viajero en cuanto a envergadura– y puede llegar a medir 142 centímetros de alto y los machos pesar 15 kilos. Cuando despliega sus alas alcanza los 330 centímetros. ¡Por eso en pleno vuelo es tan impresionante!

La cabeza del cóndor no presenta plumas, pero en los machos crece una cresta o protuberancia similar a la de los gallos. Una de las particularidades de este distintivo es que cambia de tonalidad según el estado de ánimo del animal: puede ir de más a menos rojizo.

Ambos sexos tienen picos curvos con bordes cortantes, patas prensiles con uñas poco curvadas que les permiten agarrar la carroña, y que también les sirven para caminar entre las rocas y montañas.

Cóndor: hábitat

El plumaje en los adultos es negro azabache, con una parte blanca en el dorso de las alas y en la parte del cuello. Los ojos son rojizos y la cara no presenta plumas, pero sí unas ‘arrugas’ que se van acentuando con la edad del ejemplar. Otra curiosidad del cóndor es que no realizan casi sonidos debido a una atrofia en la siringe, el órgano vocal de las aves.

Hábitat del cóndor

Como su propio nombre indica, el cóndor andino vive en las inmediaciones de la cordillera de los Andes, desde Venezuela hasta Tierra del Fuego, en Argentina. Uno de los mayores territorios habitados por este ave es el cañón del Colca, al sur de Perú.

El área de mayor difusión de esta especie es la Patagonia y Pampa argentinas, así como también en la región andina que este país comparte con Chile.

Se trata de una de las aves que puede volar a mayores alturas: para ello se aprovecha de las corrientes térmicas ascendentes de aire cálido. Puede llegar a los 6 500 metros de altura y planear durante kilómetros sin mover prácticamente sus alas extendidas; así reduce el consumo de energía y puede llegar más lejos.

Comportamiento del cóndor

En cuanto a su alimentación, se trata de un ave carroñera con todas las letras: una vez que detecta un animal muerto sobrevuela por encima de él incluso durante dos días. Primero se come las partes blandas, para después usar su fuerte pico y desgarrar el cuerpo. El cóndor puede comer hasta cinco kilos de carne en un solo día y después pasar cinco semanas sin ingerir alimento.

Cóndor: comportamiento

Vive en grupos conocidos como ‘dormideros’, los cuales están localizados en las partes más altas de las montañas y riscos, al resguardo del viento, la lluvia y los depredadores. En estos refugios, muy difíciles de hallar, duermen los jóvenes y los adultos de ambos sexos.

En lo referido a la reproducción, se trata de una especie monógama –como la mayoría de las aves rapaces– que una vez que encuentra una pareja, cuando tiene alrededor de tres años de edad, la mantiene toda la vida.

Las cuevas o paredes rocosas les sirven como nido y en cada temporada la hembra pone un solo huevo, el cual empollan ambos padres durante casi dos meses. Una vez que el polluelo nace es alimentado con carne regurgitada. Recién llegados los seis meses, la cría intenta dar sus primeros ‘pasos’ fuera del nido.

Hasta el año y medio el polluelo continúa viviendo con sus padres, y entonces disputa un lugar en la carroña con los demás juveniles del grupo.

El cóndor andino, confundido en ocasiones con el buitre, está considerado como una especie casi amenazada debido las bajas tasas de reproducción. Existen proyectos de conservación para que nazcan en cautiverio, aunque todavía no se puede hablar de éxito porque el proceso puede llevar varios años.

Por último, merece la pena destacar que el cóndor es un ave cargado de misticismo y simbolismo: los Incas decían que era inmortal y todas las tribus andinas aseguraban que era el responsable de que el sol salga cada mañana. Aparece en los escudos de armas de Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador y en el logo de la aerolínea de bandera argentina.