Cooperación y eusocialidad: la unión hace la fuerza

11 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el biólogo Samuel Sanchez
El trabajo en equipo aumenta las probabilidades de supervivencia en la naturaleza. Existen diversos tipos de cooperación, desde el mutualismo hasta la eusocialidad y formación de superorganismos.

La cooperación puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte. Los animales trabajan juntos para maximizar su supervivencia a lo largo del tiempo y así poder dar lugar a descendencia. Todos conocemos el caso del pez payaso y la anémona, que se protegen mutuamente frente a depredadores y parásitos.

También existen otros comportamientos no tan conocidos, pero igual de esenciales. Por ejemplo, muchos mamíferos realizan crías comunales.  En estos casos animales de una misma especie se ocupan de las crías aunque no sean suyas. Nos vienen a la mente los suricatos: en estos grupos existe una hembra dominante reproductora por grupo y ayudantes subordinados. Estudios han demostrado  que el número de ayudantes por hembra dominante está relacionado con el número de crías que sobreviven.

Hemos visto ejemplos de cooperación ya conocidos, pero, ¿qué sucede cuando la socialidad define la propia existencia del animal? Te lo explicamos a continuación.

La eusocialidad

La eusocialidad es un término que hace referencia al nivel más alto de organización social que se da en ciertos animales. Se caracteriza por:

  • El cuidado cooperativo de crías.
  • La superposición de generaciones.
  • La existencia de castas estériles y conductas altruistas.

Cuando las castas evolucionan a subordinarse a un individuo dominante de forma irreversible, hablamos de eusocialidad obligatoria. La eusocialidad se da sobretodo en los insectos: los himenópteros son los reyes del trabajo en equipo.

La jerarquía en abejas

Abejas trabajando en el panal.

Las abejas son el claro ejemplo de que la unión hace la fuerza. El panal alberga tres tipos de castas: reina, obreras, y zánganos. La reina es la única capaz de ser fecundada por los zánganos. Los huevos fecundados darán lugar a otras obreras, y los no fecundados a zánganos.

La diferenciación de una hembra en reina u obrera depende del tipo de alimento que recibe cuando es  larva. Ella es el centro neurálgico de la colmena: ¡ puede vivir de 2 a 4 años y  poner hasta 1500 huevos por día! La tarea del resto de castas es protegerla y mantenerla nutrida a toda costa.

Existen diferencias en la magnitud de las colonias y castas dependiendo de especies. Por ejemplo, el abejorro (género Bombus) se asocia en colonias de una reina y hasta 500 obreras, mientras que las avispas (género Vespula) puede presentar hasta miles de reinas y millones de obreras en una colonia.

Puede parecer que estas jerarquías sean el culmen de la cooperación, pero aún tenemos más.

Los superorganismos

Montículo de termitas en el campo (Uganda).

El término «superorganismos» hace referencia a colonias que actúan como un único ser vivo y tienen su propia fisiología. La reina es el cerebro y las estructuras construidas y obreras el cuerpo. Como unidad tienen una temperatura común regulada, un flujo de nutrientes continuo, y una capacidad de comunicación  análoga a un sistema nervioso.Un ejemplo de esto son muchas especies de termitas, que crean estructuras mastodónticas en comparación a su tamaño.

Cada integrante de un superorganismo podría compararse con cada célula y bacteria de nuestro cuerpo: ambos son partes de algo mucho mayor.

Eusocialidad en mamíferos

No todo trata de insectos, ya que en mamíferos también tenemos ejemplos de cooperación extrema. El ejemplo ideal es la rata topo desnudaHeterocephalus glaber. 

Este curioso animal forma colonias de unos 80 individuos. Cada colonia consiste en un complejo sistema de cuevas conectadas por túneles de distintas profundidades. En estas colonias solamente hay una hembra reproductora, que copula con los mismos 2 o 3 machos hasta 5 veces por año. Los individuos no reproductores (obreros y obreras)  se dedican a buscar alimento y defender la colonia.

Rata topo desnuda en su madriguera.

  • Un dato curioso de las colonias de esta especie es su alta tasa de xenofobia: atacan y matan al momento a cada individuo que entre en sus túneles que no sea parte del sistema propio.
  • Existe un dimorfismo claro en esta especie según su jerarquía, pues los machos y hembras reproductores son más grandes.

Todos para uno, y uno para todos

Como hemos visto a lo largo de este artículo, la unión de muchos pequeños seres puede dar lugar a cosas increíbles. Desde jerarquías complejas, a estructuras que actúan como un único ser vivo. La cooperación y eusocialidad tienen un único fin: prolongar la vida de la especie. Pero tampoco hace falta salir al campo para ver ejemplos de este comportamiento: solamente es necesario dar un paseo por nuestro barrio, y descubrir que no somos tan diferentes a las colonias de animales.

  • https://es.wikipedia.org/wiki/Eusocialidad
  • Clutton-Brock, T. H., Brotherton, P. N. M., O'Riain, M. J., Griffin, A. S., Gaynor, D., Sharpe, L., ... & McIlrath, G. M. (2000). Individual contributions to babysitting in a cooperative mongoose, Suricata suricatta. Proceedings of the Royal Society of London. Series B: Biological Sciences267(1440), 301-305.
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Apis_mellifera
  • www.oei.es/historico/divulgacioncientifica/noticias_435.htm
  • Sleator, R. D. (2010). The human superorganism–of microbes and men.