Cómo hacer arena casera para gatos

Irene Peláez · 2 enero, 2015

La arena para gatos que se vende en tienda puede llevar químicos dañinos que dañan el medio ambiente y que pueden dañar al gato. La arena natural es más económica y no hace daño. Además es biodegradable y tan fácil de cambiar como la que se vende en tienda. Se puede fabricar en grandes cantidades una vez al mes o una vez a la semana, depende de las necesidades.

Hay varias formas de hacer arena casera para gatos; mezclando productos comprados aunque no sean específicos para gatos, o haciéndola desde cero con materiales reciclados. Para hacer la arena mezclando productos comprados hay varias opciones:

Arena normal

Pues eso, arena normal comprada en una ferretería o tomada de la playa. Cuanto más fina mejor.

Arena con bicarbonato de sodio

Para eliminar los olores se puede mezclar con la arena bicarbonato de sodio, que se compra en cualquier farmacia. Lo conveniente es poner un poco en la base de la caja y luego más mezclado con la arena.

Arena con cal

También para quitar los malos olores se puede mezclar cal con la arena normal. Sin embargo, es mejor echar la cal después de que el gato haga sus necesidades y no es conveniente que tu pequeño felino pise la arena si lleva cal.

Arena aglomerante

Para crear la arena aglomerante, que es más agradable al tacto, se puede mezclar la arena normal con pan rallado siendo la proporción de aproximadamente 2 kg de pan rallado por cada 5 kg de arena.

Serrín

serrin

Otra opción alternativa a la arena es el serrín. El serrín puede comprarse en cualquier carpintería (o en la plaza Mayor de Madrid, si es Navidad) y si es del grueso servirá mejor a este propósito.

Arena casera con materiales reciclados

Para crear la arena desde cero con materiales reciclados necesitas:

  • Periódicos viejos
  • Trituradora de papel
  • Recipiente plano y con algo de capacidad
  • Colador
  • Detergente biodegradable
  • Guantes
  • Bicarbonato de sodio
  • Una superficie lisa

¿Y qué hago con todo esto?

arena para gatos 2

  • Primero tritura el papel de periódico en la trituradora de papel (o con el robot de cocina) y recógelo en el recipiente plano. Moja el papel triturado en agua tibia y échale chorros de detergente biodegradable. Deja que el papel se moje hasta que tenga la consistencia de la avena.
  • Una vez adquiera esta consistencia, escurre el papel con el colador y mójalo de nuevo con agua tibia, esta vez sin el detergente. Escúrrelo de nuevo con el colador lo más que se pueda.
  • Con los guantes puestos, aplica el bicarbonato de sodio sobre el papel mojado y mézclalo bien. Escurre toda el agua que puedas con las manos y luego coloca los trozos sobre una superficie lisa para que sequen. Cuando estén completamente secos, la arena estará lista. Colócala sobre la caja de tu gato formando una capa de 2,5 cm de grosor.

Recuerda siempre que la caja de arena para tu gato debe de estar limpia y se debe cambiar la arena regularmente. Tu gato necesita un sitio accesible e higiénico para mantenerse en buena salud.