Cómo cuidar a un gato bebé

Yamila · 23 julio, 2018
Además de prestar especial atención a su alimentación, es esencial estar pendiente de su higiene o evitar que pase frío; también hay que tenerlo en un entorno controlado, así que es preciso cerrar ventanas y puertas de las habitaciones por si acaso

Quizás lo hayas encontrado en la calle sin su mamá, o tal vez lo acabas de adoptar y hace poco que dejó de ser amamantado. En este artículo te contaremos cómo cuidar a un gato bebé para que puedas ofrecerle todo lo que necesita.

Tips para cuidar a un gato bebé huérfano

Cuidar a un gato bebé de menos de tres semanas de vida es todo un desafío, ya que el animal requiere de todo tipo de atenciones. Con dedicación, mucho amor y suavidad podrá sobrevivir aunque no tenga a su mamá al lado.

1. Mantén la temperatura corporal

Cuando los gatitos nacen pasan todo el día al lado del vientre de la madre. Además de alimentarse, esta cercanía les permite mantenerse calientes. Por ello, deberás ofrecerle todo lo que necesite para que su temperatura no disminuya, sobre todo en las noches, ya que aún no es capaz de regular el calor corporal.

Puedes envolverle en una manta o usar una almohada térmica. Incluso si tienes otras mascotas puedes ‘usarlas’ como niñeras para que le den calor (y también afecto). De lo contrario, si el gatito sigue llorando o temblando y tiene las almohadillas frías, envuélvelo en tu regazo.

Cómo cuidar a un gato bebé destetado

2. No le des leche ‘común’

Un error muy habitual cuando encontramos un gatito bebé es calentar leche de la nevera y dársela. Wste líquido no es bueno para su salud, debido a que no cuenta con los nutrientes necesarios e incluso puede causarle problemas estomacales como diarrea o vómitos.

En las tiendas para mascotas venden una leche de fórmula en polvo, que sustituye a la de la madre. Si no la consigues, dale agua tibia con una jeringuilla. Luego deberás darle la leche con un biberón y que el líquido esté a 37°C. ¡Recuerda que debe alimentarse cada tres horas!

3. Enséñale a hacer sus necesidades

Entre las principales tareas a cumplir para cuidar a un gato bebé huérfano es enseñarle a que haga sus necesidades. La madre se encargaría de estimularlos lamiendo el vientre y alrededores. En tu caso, basta con mojar un algodón con agua tibia y pasarle por los genitales y ano.

Otra de las cosas que deberás hacer es asearle como haría su mamá, con un paño mojado en agua tibia. Pásalo por su pelaje con mucho cuidado y sécalo bien para que no se enferme.

Consejos para cuidar a un gato bebé destetado

A partir de las cuatro semanas de vida, los gatitos dejan de alimentarse con leche materna. Ya han abierto los ojos y saben hacer sus necesidades, pero todavía tienen mucho por aprender. Si has adoptado a un gato bebé ya destetado, sigue los próximos consejos:

1. Dale comida especial

En las tiendas para mascotas venden pienso para gatos bebé, los cuales son más tiernos que los de adultos y contienen otro tipo de nutrientes o ingredientes. También tienen un tamaño adecuado para su pequeña boca.

Ármate de paciencia y dale poco a poco la comida. Al principio no sabrán que se come o que deben masticarla. Quizás tengas que darle de uno en uno y en la boca. Luego se acostumbrará solo.

2. Llévalo al veterinario

No importa si lo has adoptado de un refugio, si es hijo de la gata de alguien conocido o si lo has encontrado en la calle… Todos los gatos necesitan una visita al veterinario cuando son bebés.

Cómo cuidar a un gato bebé de la calle

El profesional se encargará de revisarlo, de darle todas las vacunas y de darte algunos consejos sobre su cuidado y alimentación. De esta manera, el animal no se enfermará y vivirá muchos años. Además, puedes aprovechar para consultar si es de alguna raza específica y sus cuidados: siamés, persa, etc.

3. Evita los peligros hogareños

Si nunca habías tenido mascota, y mucho menos un gato, quizás tu hogar no sea apto para un animal. No te preocupes porque puedes mejorarlo con solo algunos cambios.

Para empezar, nada de ventanas abiertas ni de acceso libre a terrazas o balcones. Hasta que el gato no se acostumbre a andar solo por todos lados monitorea qué zonas visita.

Otra cuestión muy importante es ocultar cables eléctricos, objetos pequeños (como bolígrafos), medicamentos o artículos de limpieza. Los gatos son muy hábiles y pueden abrir puertas o cajones, así que no te fíes.

Cierra la tapa del cubo de la basura y la del inodoro. No dejes la puerta abierta de la habitación o del baño –o del ambiente al que no quieras que ingrese– y presta atención a las plantas: algunas de ellas pueden ser tóxicas para los gatunos.

Cuidar a un gato bebé no es una tarea sencilla, pero tampoco es imposible. Solo tienes que ofrecerle lo que necesita y evitar que se lastime o rompa todo en casa.