Ciclo de vida de las abejas

23 julio, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Sara González Juárez
El ciclo de vida de las abejas es diferente según la casta a la que pertenezca cada individuo. Si quieres conocer las diferencias entre castas, aquí puedes hacerlo.

El ciclo de vida de las abejas está relacionado directamente con la supervivencia en la colmena y el paso de las estaciones. Su enorme complejidad como sociedad se aplica también a la propia existencia de cada uno de estos insectos como individuos.

Las abejas melíferas son animales eusociales, es decir, son incapaces de vivir en soledad y solo una sección muy específica de la comunidad es capaz de reproducirse. En las colmenas, las tareas se dividen entre las diferentes castas. Si quieres conocer mejor cómo es la vida de estos increíbles insectos, aquí puedes hacerlo.

Ciclo de vida de la colmena

Las abejas (Apis mellifera) no paran su actividad en ningún periodo del año, pero la primavera es su época más productiva, tanto a nivel de trabajo como de reproducción. Con la llegada de las buenas temperaturas, el aumento de horas de luz y las lluvias, la vegetación florece y, con ella, el trabajo de las abejas se incrementa de forma exponencial.

Aunque en invierno también se pueden ver abejas en días especialmente cálidos, lo normal es que pasen la estación fría dentro de la colmena, alimentándose de la miel que han producido en primavera y verano.

En cuanto a su reproducción, lo normal es que no empiecen a nacer nuevas abejas hasta finales de abril. En zonas cálidas, el incremento poblacional puede comenzar a finales del invierno, pero nunca alcanzará su pico antes del deshielo.

Colmenas de abejas grandes.

Desarrollo individual de las abejas

El ciclo de vida de las abejas melíferas es holometábolo, un término que se aplica a las especies de insectos que se desarrollan a lo largo de 4 etapas. En el caso de las abejas, el ciclo es el siguiente:

  • Huevos: las reinas pueden poner huevos fertilizados, de los que nacen las obreras y las futuras reinas, o sin fertilizar, de los que salen los machos (zánganos). Los huevos se depositan en las celdas de la colmena y, dependiendo del individuo que vaya a nacer, tardan de 14 a 24 días en eclosionar.
  • Larvas: alimentadas por las obreras, las larvas permanecen en su celda hasta que alcanzan el tamaño necesario para pupar.
  • Pupa: durante esta fase, la abeja se desarrollará en su forma de adulta dentro de su cápsula. En este estadio permanece inactiva y no se alimenta.
  • Imago o adultez: en su fase final, la pupa se definirá por fin como la casta que le corresponde, ya sea obrera, zángano o reina —si se la ha alimentado con tal fin—.

Las abejas son himenópteros eusociales que se dividen en castas según su funcionalidad y capacidad reproductora.

Ciclo de vida de la abeja reina

El ciclo de vida de las abejas reina puede durar hasta 4 años. Su nacimiento se produce cuando la colmena es lo suficiente madura para dar lugar a otra colonia en un lugar diferente. Esto depende del tamaño de la colmena y del número de individuos adultos presentes en ella.

Cuando llega este momento, las obreras comienzan a alimentar a varias larvas de obrera con jalea real pura —las obreras la toman en ocasiones, pero mezclada con polen— durante todo su desarrollo. Esta sustancia estimula el crecimiento de la larva por encima de las que van a ser obreras o zánganos.

Llega un punto que la larva de reina es demasiado grande para su celda, pero la jalea real también cumple una función de sujeción. Su textura viscosa añade superficie en los bordes de la oquedad.

A los 14 días, la reina emerge de su celda al romper la pupa y a los pocos días partirá para aparearse y formar una nueva colmena. Para ello realizará el llamado baile nupcial, con el que atraerá a zánganos de otras colmenas. Una vez fecundada, buscará un lugar donde comenzar a construir su propia sociedad.

Ciclo de vida de las abejas obreras

Las abejas obreras suman el grueso de los individuos de una colmena y de media hay 30 000 en cada panal. En invierno pueden llegar a vivir hasta 4 meses, pero el desgaste del frenesí de la primavera hace que en esta estación no superen el mes y medio de vida.

Se trata de una casta infértil que realiza todas las tareas de la colmena, salvo la reproducción. Estas actividades se distribuyen en función de la edad de la abeja, contando desde el momento en el que emerge de la pupa. Te resumimos los estadios en la siguiente lista:

  • Días 1-3: limpieza de celdas y acomodación de los huevos.
  • 3-6 días de edad: alimentación de las larvas más maduras.
  • Días 6 a 10: alimentar a las larvas más jóvenes, que entraña mayor dificultad por ser más frágiles.
  • 8 a 16 días de edad: recepción del polen de las abejas forrajeadoras.
  • Días 12-18: creación de cera y construcción de las celdas que forman el panal.
  • Día 14 en adelante: exploración, forrajeo de néctar y polen y defensa de la colmena.

Muchos etólogos atribuyen este comportamiento desinteresado a la Kin selection, o lo que es lo mismo, la selección de parentesco. Como la reina es pariente directa de las obreras, a estas últimas les conviene mantenerla viva para que se reproduzca y siga expandiendo sus propios genes, aunque sea de forma indirecta.

Zánganos

Por último, los zánganos son los machos de las abejas, que nacen de los huevos no fertilizados que pone la reina. Portan la mitad de información genética en comparación con las obreras y la reina y su producción comienza unas semanas antes de que la colmena comience a criar nuevas reinas.

Puesto que su única función es la de reproducirse, nada más salir de la pupa los zánganos se alejan de la colmena, a la espera de los bailes nupciales de las abejas reina que haya por los alrededores. De esta forma, se preserva un mínimo de variabilidad genética cuando se crean las nuevas colonias.

Una vez se han apareado, los zánganos mueren. Si permanecen en la colmena pero no han llegado a reproducirse, serán expulsados antes del invierno, ya que en esa época no se crían nuevos individuos y serían un gasto de recursos innecesario.

Una abeja en su colmena.

Las abejas son pura fascinación, independientemente del prisma con que se las mire. Desde su capacidad para calcular ángulos respecto al Sol hasta la perfección geométrica de sus casas, cada nuevo descubrimiento es más maravilloso que el anterior. ¿Quién iba a imaginar que habría tantas cosas detrás de esos pequeños seres revoloteando entre las flores?

  • How Honeybees Defy Gravity with Royal Jelly to Raise Queens. (2018, 2 abril). ScienceDirect. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0960982218302070
  • Fewell, J. H., and Winston, M. L. 1992. Colony state and regulation of pollen foraging in the honey bee, Apis mellifera L. Behavioral Ecology and Sociobiology, 30: 387 – 393.
  • Calderone, N. W. and Page, Jr, R. E. 1988. Genotypic variability in age polyethism and task specialization in the honey bee, Apis mellifera (Hymenoptera: Apidae). Behavioral Ecology and Sociobiology, 22: 17 – 25.