Cálao de casco: reproducción y características

Camila O.Thomas · 21 febrero, 2019
El cálao de casco es un ave que ha impresionado a muchos turistas debido a sus brillantes colores

La familia Buderotidae, comúnmente conocida como cálao de casco, incluye alrededor de 55 especies vivientes. Estas aves se encuentran distribuidas a lo largo de Asia, Malasia y África tropical y subtropical.

Suelen presentar un plumaje de color negro, gris o marrón con algunos detalles blancos en sus colas. Sus tonalidades oscuras se compensan con brillantes tonos en el pico o con parches de piel de colores en la cara y parte del cuello.

En este tipo de ave, el tamaño varía considerablemente dependiendo de la especie. Por ejemplo, el toco negro mide aproximadamente 30 centímetros y pesa unos 102 gramos, mientras que el cálao terrestre sureño puede medir 1,2 metros y pesar 6 kilogramos. Por lo general, los machos son más grandes que las hembras, pero esto cambia según la especie.

Poseen un enorme pico aplanado y curvado, con unos bordes dentados y ‘cascos’ óseos sobre la mandíbula superior. Utilizan su pico como un instrumento que los ayuda en la lucha, acicalamiento, construcción del nido y captura de presas.

Apareamiento y reproducción del cálao de casco

Los cálaos forman, por lo general, parejas monógamas. Al momento del cortejo, el macho y la hembra se persiguen el uno al otro, pegan sus picos y cantan. Antes del apareamiento, el macho le ofrece a la hembra un regalo alimenticio como gesto de su lealtad. Este regalo puede ser un insecto o una fruta.

Los sitios de anidación pueden ser agujeros o grietas existentes en árboles o rocas. Normalmente, estos agujeros son naturales. Sin embargo, algunas especies pueden anidar en los nidos abandonados de pájaros carpinteros y barbudos.

Rhinoplax vigil

Una vez que la hembra está lista para poner sus huevos, se encierra en el nido dejando una muy estrecha abertura. Esta puerta es construida con barro, excrementos y comida traída y regurgitada por el macho.

Así, los machos usan esta abertura para pasarle comida a la hembra y a los polluelos. Esta dinámica continúa hasta que estos crecen demasiado y la madre rompe la pared del nido. En este momento, ambos padres se encargan de la alimentación de los polluelos hasta que estén listos para dejar el nido.

El tamaño de la puesta de los cálaos varía dependiendo de la especie. Las especies más grandes ponen alrededor de uno o dos huevos, pero las más pequeñas pueden llegar hasta ocho huevos. A lo largo de este periodo de incubación la hembra experimenta una muda de la mayor parte de las plumas de su cola y alas.

El cálao de tierra es la única especie que no utiliza el mismo método de cría que las demás especies de cálaos. No sella la entrada y, por lo general, anida en los agujeros vegetales. La hembra y el macho de los cálaos de tierra se turnan para incubar y cuidar de los polluelos por igual.

Conservación del cálao de casco

El estado de conservación de los cálaos se clasifica como vulnerable. Muchas de las especies se encuentran amenazadas por cazadores ilegales, que buscan sus brillantes plumas. Además, los cálaos han sufrido una pérdida importante de sus hábitats.

Cálao de yelmo

Por estas razones, varias organizaciones están generando un movimiento para la conservación de estas aves. El zoológico de San Diego, por ejemplo, tiene una larga historia con cálaos de tierra abisinios.

Cuando su primer varón, llegado en 1951, fue enviado al San Diego Zoo Safari Park y emparejado con una hembra en 1972, se produjo con éxito la primera cría de cálao de tierra fuera de África.Ya en 1995 se habían producido 43 polluelos, la mayoría de los cuales fueron transferidos a otros zoológicos de Norteamérica.

Hoy en día, San Diego Global Zoo tiene la colección mas completa de cálaos en los Estados Unidos: cuenta con 30 especies entre el zoológico y el Safari Park. Estos lugares son visitados por muchas personas apasionadas por las aves.

Otro notable programa de conservación es el Hornbill Adopt-A-Nest, desarrollado por la Hornbill Research Foundation en Tailandia. Este programa consiste, principalmente, en emplear a la gente local como guardianes de nidos.

Así, ha disminuido la cantidad de personas que robaban y vendían polluelos. Esta iniciativa protege a los bosques tropicales de la tala ilegal. Además, se busca entrenar a los empleados para que recopilen datos vitales para las investigaciones futuras.