Busardo ratonero: características, comportamiento y hábitat

Eugenio Fernández · 26 diciembre, 2017
Este ave rapaz es un depredador de ratones y topos. Está muy presente a lo largo de la península ibérica

El ratonero común, también conocido como busardo ratonero (Buteo buteo) es la rapaz más común de Europa. El ratonero ha conseguido tener un éxito ecológico brutal, y es que habita toda Europa continental y parte de Asia.

Características del ratonero

El busardo ratonero es una rapaz de tamaño medio que llega a 1,3 metros de envergadura con sus anchas alas, además de poseer una cola corta en forma de abanico. Su plumaje es muy variado: abarca muchas tonalidades de marrón y también de blanco, especialmente en el interior de las alas.

Es una de las aves más reconocibles de la península ibérica, difícil de confundir con otras especies como el ratonero calzado o la culebrera europea, con las que además comparte su hábitat solo parcialmente. Su vuelo es en planeos circulares y pausados, y no es dado a las acrobacias aéreas de otras especies como los milanos.

Ratonero común: características

Existen más de ocho subespecies, debido a su enorme área de distribución, sin bien no existen grandes diferencias entre ellas. Antiguamente se consideraban más especies dentro del ratonero común, pero recientemente se han separado algunos de los más alejados de Europa, como es el caso del busardo del Himalaya.

Comportamiento del ratonero

Son aves territoriales, especialmente durante la época de cría, donde combaten con otros ratoneros mediante batallas aéreas; protegen ferozmente su nido. El cortejo se realiza al final del invierno, cuando las parejas realizan vuelos sincronizados en círculo y vocalizan sobre el nido, donde acaban posándose.

Los ratoneros son solitarios, pero en ocasiones se juntan para consumir carroña; también en los meses de invierno debido a la falta de presas, para lo que forman una especie de jerarquía que se regula mediante las batallas ya comentadas. En ocasiones, también se les ve volar en bandadas a la hora de migrar al norte de África, pues algunas poblaciones son aves migratorias.

Aunque es un depredador, es curioso el hecho de que otra rapaz depreda sobre esta especie, y es el búho real. Estos animales nocturnos también habitan gran parte de Europa, España incluida, y es de mayor tamaño y más poderoso que el ratonero.

Además, el ratonero caza desde posaderos que le permitan vislumbrar una buena porción de terreno para poder localizar topos, ratones y otros roedores; también conejos, serpientes o palomas. No es extraño que roben las presas a los halcones.

Ratonero común: comportamiento

Aunque es un depredador, es curioso el hecho de que otra rapaz depreda sobre esta especie, y es el búho real. Estos animales nocturnos también habitan gran parte de Europa, España incluida, y es de mayor tamaño y más poderoso que el ratonero.

Hábitat del ratonero

Los ratoneros viven en toda Europa, salvo en las zonas más inhóspitas de Rusia y los países escandinavos; también podemos encontrarla en el Cáucaso, Turquía e Irán. El territorio de este ave se extiende hasta la frontera con Mongolia, y algunas de sus poblaciones migran a Oriente Medio, India y África, los cuales viven en la estepa euroasiática durante gran parte del año.

En cuanto al hábitat, suelen combinar los límites de las masas forestales para construir sus nidos y las praderas para cazar; usan en muchas ocasiones paisajes modificados por el ser humano, como pastizales de ganadería o campos de cereal.

Aunque abundante, esta especie prácticamente ha desaparecido, por desgracia, de algunos países: es el caso de Irlanda y Gran Bretaña. Ello se ha debido a su caza indiscriminada.

En España, la subespecie canaria se encuentra amenazada, pero en el resto del país sus poblaciones son numerosas, a pesar de que la ausencia de conejos, la presencia de plaguicidas o medicamentos tóxicos, y las electrocuciones, han afectado seriamente a este ave. Su uso en cetrería está prohibido en Canarias y es muy reducido en España.

En cuanto al hábitat, suelen combinar los límites de las masas forestales para construir sus nidos y las praderas para cazar; usan en muchas ocasiones paisajes modificados por el ser humano, como pastizales de ganadería o campos de cereal.