Bursitis en aves: causas, síntomas y tratamiento

La bursitis es una enfermedad muy contagiosa en las granjas de pollos y gallinas. La tasa de mortalidad oscila entre el 20-30 % de los afectados.
Bursitis en aves: causas, síntomas y tratamiento
Silvia Conde

Escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde el 29 diciembre, 2020.

Última actualización: 29 diciembre, 2020

La bursitis es una enfermedad infecciosa —muy contagiosa en aves jóvenes— que afecta a los tejidos del sistema inmune del animal, como la bolsa de Fabricio. También es conocida como la enfermedad de Gumboro.

El primer caso de bursitis fue identificado en una granja aviar en el distrito de Gumboro en Delaware (Estados Unidos) hace más de 60 años. Es una de las enfermedades aviares más importantes desde el punto de vista sanitario y económico, ya que afecta a las aves de producción en todos los países con avicultura industrial.

¿Qué causa la bursitis?

La bursitis es causada por un virus de la familia de los birnavirus, que afecta principalmente a los animales, llamado virus de la bursitis infecciosa aviar (IBDV). Algunas cepas pueden causar la mortalidad de hasta el 20 % de los polluelos infectados.

Este virus se propaga fácilmente entre las aves de corral y es difícil erradicarlo de las granjas infectadas. El contagio se produce por el contacto directo con las aves afectadas, sus excrementos u objetos. El escarabajo del estiércol (Alphitobius diaperinus) también puede albergar este virus y transmitirlo.

La forma en la que se presenta la enfermedad depende de la edad y la estirpe de las aves, de la cepa viral y de la inmunidad que posean los animales. Afecta principalmente al gallo doméstico —sobre todo a los ejemplares juveniles— y en muchos casos puede llegar a ser mortal.

Una gallina con sus pollitos.

Síntomas de bursitis en aves

La bursitis afecta principalmente a los órganos, tejidos y células que conforman el sistema inmune. El órgano diana es la bolsa de Fabricio, pero también se ve afectado el timo.

La enfermedad altera la respuesta inmunológica y deja inmunodeprimidos a los animales infectados, especialmente a los pollos menores de 3 semanas de edad, ya que tienen la bolsa de Fabricio aún inmadura.

La susceptibilidad a la enfermedad disminuye entre las 6 y 8 semanas de vida y hacia las 16 semanas las aves son más resistentes a la infección. El período de incubación de la enfermedad de Gumboro es de 1 a 3 semanas y los síntomas principales en aves son los siguientes:

  • Diarrea acuosa y blanquecina.
  • Picoteo de la cloaca.
  • Temblores.
  • Anorexia.
  • Depresión.
  • Letargia.
  • Plumas erizadas, especialmente en el área de la cabeza y el cuello.
  • Postración.
  • Deshidratación.
  • Hemorragias en músculos de muslos y pectorales.
  • Muerte súbita. La mayor tasa de mortalidad se da entre las aves de 3 y 6 semanas. El porcentaje de muertes puede ser bastante alto en una misma granja.

La bolsa de Fabricio puede mostrar hemorragias, atrofia y aumentar de tamaño debido a edema —acumulación de líquido— e hiperemia, un aumento en la irrigación del órgano. El bazo también puede verse afectado, ya que aumenta ligeramente de tamaño y presenta pequeños focos grises sobre su superficie.

Con estos síntomas tan evidentes el diagnóstico suele ser muy claro, pero también existen pruebas para confirmar en el laboratorio la presencia del virus. Por otro lado, la inmunosupresión provocada también causa una mayor vulnerabilidad a otras enfermedades graves en los animales contagiados.

Tratamiento de la bursitis

La mejor medida contra la bursitis en aves es la vacunación. El método más eficaz para controlar la enfermedad es inducir una alta inmunidad en las gallinas ponedoras, las cuales transmiten a sus crías por medio del huevo la enfermedad si están infectadas —transmisión vertical—.

Por desgracia, no existe un tratamiento específico cuando el animal enferma. Una vez se instaura la infección, es necesario controlarla y minimizar los contagios. Se puede ayudar a las aves tratando los síntomas y los efectos de la inmunosupresión.

Es muy importante hacer una correcta desinfección del gallinero y esperar un tiempo de reposo antes de reponer los animales. La calidad del agua también es un factor importante en su propagación pues, por ejemplo, la formalina y cloramina son desinfectantes eficaces contra el IBDV.

Las vacunas en aves pueden aplicarse de muchas formas distintas y, junto una buena higiene y desinfección de las superficies del recinto, suponen las mejores medidas contra enfermedades graves como la bursitis aviar.

Una cabeza de una gallina hecha zoom.

Otras enfermedades graves que pueden cursar en el gallinero son la viruela aviar, la enfermedad de Marek, de Newcastle, la bronquitis infecciosa o la influenza aviar. Para todas ellas también existen medidas de prevención que pasan por una buena higiene y un programa correcto de vacunación supervisado por un veterinario.

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  • PortalVeterinaria. La enfermedad de Gumboro, 2014.
  • Hipra. Bursitis infecciosa (IBD, Gumboro)