Animales adaptados al frío extremo

Yamila · 8 noviembre, 2017

Para estos seres, las bajas temperaturas o la nieve son parte de su vida, y por ello realizan los cambios que sean necesarios para sobrevivir. En el siguiente artículo te contaremos todo sobre los animales adaptados al frío extremo. ¡Y sin llevar abrigo adicional!

¿Qué animales adaptados al frío extremo existen?

Pueden vivir en los polos Antártico o Ártico, ya que, su piel, su tamaño o su cantidad de grasa acumulada, les permiten soportar mejor las condiciones extremas. Aunque parezca que esos sitios inhóspitos no albergan vida, lo cierto es que existen varios animales adaptados al ambiente. Algunos de ellos son:

Oso polar

1. Oso polar

Es la única especie de oso con pelaje completamente blanco, al igual que el área donde vive. También es el único que se alimenta 100% de carne (focas mayormente). Tiene las patas desarrolladas para poder caminar o nadar distancias largas. Tanto las orejas como la cola son pequeñas, para evitar así que se pierda el calor corporal. Además, tiene un pelaje denso y una gran capa de grasa en todo el cuerpo. Si bien no hibernan, las hembras preñadas buscan refugio durante el invierno.

2. Zorro ártico

También conocido como zorro polar, se distribuye entre las tundras de Norteamérica y Eurasia. Posee orejas pequeñas, y una gran capa de pelo blanco para poder sobrevivir a temperaturas de hasta -50°C. Eso sí, cambia de color cuando llega el verano, y posee una gran cola peluda. Puede pesar hasta 9 kg, y permanece activo todo el año (no hiberna, migra a sitios menos fríos). Su principal alimento son las aves y los mamíferos pequeños.

3. Foca

De todas las especies de foca, hay sólo algunas que viven en los climas fríos. Una de las más importantes es la de Groenlandia o Arpa. Su hábitat son los océanos Atlántico Norte y Glacial Ártico. Los adultos presentan una capa de color gris plateado, con rostro negro y una mancha oscura en la espalda. Las crías tienen pelaje blanco amarillento. Pasan poco tiempo en tierra firme, y viven en colonias.

4. Liebre del Ártico

La liebre polar es otro de los animales adaptados al frío extremo. Vive en los países con temperaturas más bajas del mundo: Groenlandia, Finlandia, Suecia, Noruega, Islandia y Dinamarca. Si bien su pelaje es blanco en invierno, cuando llega el verano, o migra hacia sitios más agradables, cambia de color a un tono azul escarchado. Come brotes, hojas y bayas.

5. Ballena

Varias de las especies de ballenas pasan tiempo en áreas frías. Una de ellas es la ballena Boreal o de Groenlandia, de cuerpo robusto, aleta dorsal, y hasta 18 metros de largo y 100 toneladas de peso. Su población ha descendido notablemente debido a la caza. Pasan toda su vida en las aguas árticas, y sus migraciones son cortas. Nadan con la boca abierta para filtrar el kril con sus barbas y alimentarse.

6. Pingüino

Esta ave marina no voladora que vive en el Hemisferio Sur es otro de los animales adaptados al frío extremo. Nadan gracias a sus aletas con huesos y rígidas. Sus patas están muy atrás en el cuerpo, y, por ello, no pueden caminar muy bien en tierra. Pero en el mar, pueden alcanzar los 60 km/hora cuando buscan atrapar una presa. Pueden retener una buena parte de su calor corporal gracias a su plumaje de tres capas, su capa gruesa de grasa, y sus vasos sanguíneos especializados.

Pinguino vestido
Fuente: peru.com

7. Morsa

Otro mamífero marino que vive en la región Ártica. Hay tres especies: una del Atlántico, otra del Pacífico y una tercera del Mar de Láptev (Siberia). Las segundas de las aquí citadas son las de mayor tamaño, pero todas cuentan con una gran capa de piel para no perder calor. Los machos mudan el pelo en verano, el cual cambia de color según la temperatura y el ambiente. Si están en el agua, se vuelve blanquecina o rosada. Se alimentan de moluscos, peces, y cualquier animal pequeño que viva en el agua.

8. Reno

Por último, entre los animales adaptados al frío extremo, podemos encontrar el caribú o reno, que vive en el Hemisferio Norte, más precisamente en Canadá, Alaska, Rusia y Groenlandia. Han sido domesticados en Finlandia, Suecia y Noruega. Puede pesar hasta 300 kg. Los machos viven separados de la manada, y emigran en rebaños. Gracias a sus anchas pezuñas, pueden caminar por la nieve.