Las amistades más bonitas entre perro y gato

Virginia Duque Mirón · 5 junio, 2017

Se llevan como el perro y el gato” es una frase muy usada para definir la mala relación entre dos personas. No obstante, a pesar de este mito creado alrededor de las relaciones canino-felinas, parece que una amistad entre ambas especies no es del todo imposible, ¿o sí? Veamos curiosidades en torno a perro y gato.

Son muchos los argumentos que se han dado para explicar que perro y gato no pueden ser amigos. Mientras, muchos afirman tener una mascota de ambas especies y llevarse maravillosamente bien.

¿Pueden perro y gato ser amigos?

A pesar de ser muy diferentes, ya que los perros son totalmente dependientes mientras que los gatos no, existe aquello de que los polos opuestos se atraen.

Sin embargo, cuando dos animales no se conocen, incluso cuando no son de la misma especie, es posible que sus reacciones no sean como esperamos.

Las cosas cambian cuando hay confianza. A pesar de que dicen que la confianza da asco, definiendo que las cosas empeoran, en este caso van a mejor.

Perros y gatos pueden llegar a ser amigos cuando viven juntos por una razón muy sencilla. Ellos responden a los sentimientos que otros transmiten.

Una vez que un perro y un gato viven juntos, pueden pasar dos cosas, o mejor dicho, tres:

  • Sus personalidades pueden encajar y llevarse de maravilla
  • Pueden no congeniar y pelear
  • Pueden no congeniar y hacerse los pasotas el uno con el otro

Todo dependerá mucho de ambos animales, así como de cómo vivan y cómo se les haya enseñado a estar con otros, ya sean animales o personas.

El caso es que al convivir juntos, se consideran familia, sin pensar en apariencias. Para ellos, cada uno es parte de la manada. Ahora bien, tú tienes mucho que ver en que esta convivencia tenga éxito.

Qué hacer para que tus mascotas no se lleven como perros y gatos

A veces los animales se llevan mal porque ven amenazado su territorio. Por ejemplo, si ya tienes un perro y traes un gato, es posible que tu can sienta que perderá tu amor y parte de su lugar en el hogar.

Con un gato puede pasar exactamente lo mismo. Entonces, sea que tengas ya o no un animal en casa, hay unas pautas que debes seguir para tener éxito en la unión familiar:

  • Haz una presentación formal. No llegues a casa y dejes al nuevo animal como si nada pasara. El que ya vive en casa se dará cuenta de que algo extraño sucede y se puede sentir amenazado. Entra con el nuevo en brazos y suavemente presentáselo a tu mascota. Déjalos un poco en el suelo para ver cómo reaccionan y según se vayan conociendo, ve alejándote.
  • Cada uno debe tener su espacio. Cada uno deberá tener su comedero, bebedero, su sitio en el sofá o su lugar para la cama. No intentes que compartan, pues esto traerá más problemas.
  • Trátalos de igual forma. Es normal que la novedad, es decir, la mascota nueva, llame más tu atención ahora y quieras que se sienta a gusto. Sin embargo, dar mimos de más a uno despertará los celos del otro. Trátalos del mismo modo, es lo justo.
  • No los fuerces. Entendemos que quieras que ambos se lleven bien, pero si fuerzas las relaciones no tendrás éxito. Déjalos a su ritmo, que ellos se vayan acercando y poco a poco conociendo. Solo es cuestión de tiempo que se lleven bien, tranquilo.

Para demostrarte que la frase con la que comenzamos el artículo no es más que un mito, te queremos mostrar este vídeo que no deja lugar a dudas de que un perro y un gato pueden ser amigos.

Una muestra irrefutable de amistades muy especiales entre ambas especies.