Akita japonés: 6 curiosidades de esta raza

19 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
El akita es un perro de orígenes antiguos que procede de Japón

El akita japonés es una raza de perro muy popular. Procede, como indica su nombre, de Japón, pero cada vez se pueden ver más perros de este tipo en otros continentes.

¿Por qué es tan popular el akita japonés?

Sin duda, lo más llamativo son las facciones redondeadas de su cara y de aspecto entrañable, junto a su pelaje denso, suave y erizado, así como su cola ancha y enroscada.

El akita es un perro tranquilo, dócil, leal, noble pero independiente. Además, resulta ser un perro muy inteligente.

Historia del akita

En sus orígenes, sobre 1603, los akita fueron utilizados como perros para la caza del oso. Posteriormente, se cruzaron con razas más grandes como el mastiff y se convirtieron en perros de pelea. No fue hasta principios del siglo XX cuando la raza akita pasó a ser considerada como una especie de monumento histórico en Japón.

Sin embargo, con la llegada de la Guerra Mundial el número de perros akita cayó drásticamente y muchos de los que quedaron eran cruzados con pastores alemanes, los únicos perros que por entonces no se cazaban para piel, ya que prestaban servicio militar.

Pasado el conflicto bélico, el entusiasmo por la raza pura de akitas volvió y, mediante cruces con individuos matagi akita (la raza original, sin cruces), aumentó considerablemente el número de akitas.

¿Cómo son estos perros?

Es un perro de talla grande, de unos 30 a 45 kilos, de constitución fuerte, con un pecho amplio y abdomen recogido. Las patas y pies son anchas y fuertes.

Akita japonés en la nieve

Su frente es ancha y sin arrugas, las orejas son pequeñas, triangulares y gruesas, y su hocico es largo, más ancho en la base. Destacan sus ojos, muy pequeños como si los entrecerrara y distantes entre sí. Por su parte, la cola es larga, ancha y enroscada sobre el lomo, como suele ser la cola de los perros tipo spitz.

Existen varios colores en esta raza: rojo-leonado, sésamo, atigrado y blanco; además, todos tienen una serie de manchas blancas que se encuentran a ambos lados del hocico, en las mejillas, debajo de la mandíbula, en el cuello, pecho y abdomen, debajo de la cola y en la parte interna de las patas.

Silenciosos y discretos

Los akitas son perros muy silenciosos, y es que no ladran sin motivoo lo que les convierte en buenos guardianes del hogar.

El perro japonés por excelencia

Esta raza se ha convertido en un símbolo de la cultura nipona y se encuentra en muchos hogares japoneses, así como otros perros parecidos a él, como el shiba inu.

No es un perro fácil

A pesar de su carácter reservado y tranquilo, es un perro muy enérgico y necesita una buena dosis de actividad. Además, no socializa fácilmente con extraños.

Inteligente y obediente

El akita ocupa el puesto 54 en el famoso ranking de inteligencia de los perros. Ello lo convierte en un perro bastante obediente si mantenemos un buen entrenamiento.

Famoso en el cine

Todos conocemos la famosa adaptación de Hachiko, cuyo protagonista es un perro de la raza akita. Pero Hachiko fue real y su historia también: esperó a su amo en la estación de tren donde se apeaba incluso años después de la muerte de este.

Película Siempre a tu lado, Hachiko
Fuente: www.filmaffinity.com

La historia de este leal perro cautivó a todos los japoneses y, además de películas y libros, Hachiko tiene una estatua en su memoria.

Más grande que el shiba inu

Aunque en su origen el akita japonés era un perro mediano (akita matagi), tras siglos de cruces con otras razas resulta ser un perro grande, más grande que su congénere, también japonés e igualmente reconocido, el shiba inu, de unos 33 centímetros de altura.

  • Federación Cinológica Internacional (FCI)