3 señales que indican que tu gato tiene rabia felina

Yamila · 6 febrero, 2019
La rabia felina no tiene cura y, como afecta al sistema nervioso central y provoca encefalitis, puede provocar la muerte del gato

En este artículo te contaremos cuáles son los síntomas y señales que indican si un gato tiene rabia felina. Esta enfermedad, relacionada principalmente con los perros, también afecta a los felinos.

Qué saber sobre la rabia felina

Se trata de una enfermedad viral e infecciosa que cualquier mamífero puede sufrir, aunque es más común en los perros. La rabia felina es grave y, debido a que afecta al sistema nervioso central y causa encefalitis, puede ocasionar la muerte del animal.

Para que un gato se contagie debe ser mordido por otra mascota o mamífero infectado. En el caso de los felinos debemos tener mucho cuidado, ya que suelen pelearse entre sí cuando hay una hembra en celo o por cuestiones territoriales. Cuando las heridas se infectan y quedan expuestas, es más probable que el virus ingrese en el organismo.

Es bueno saber que también la rabia se encuentra en la saliva y las secreciones, por lo que no hace falta más que una simple mordedura para contagiarse.

Rabia felina: síntomas

La buena noticia es que la rabia felina se puede prevenir con vacunación. La vacuna se aplica a los cuatro meses de vida del animal y luego se repite cada año como refuerzo.

En el caso de que encuentres un gato callejero y lo lleves al veterinario, será uno de los primeros preventivos que le coloque. Esto se debe a que es una enfermedad muy grave y, una vez que se contagie, es probable que el animal empeore y fallezca.

Síntomas y señales de rabia felina

Los primeros días después del contagio de la rabia no notarás nada extraño en tu mascota, ya que el virus se está incubando y desarrollándose en su interior, y en esa fase es asintomático. Posteriormente, habrá ciertos cambios en sus hábitos y en su salud. Estas son algunas de las señales típicas de la rabia felina:

1. Comportamiento extraño

Ya que el virus afecta principalmente el sistema nervioso central es probable que el gato se muestre más irritable, más nervioso o menos tolerante al contacto con las personas. Es normal que quiera atacar a sus dueños o a otras mascotas, que por cualquier cosa se encolerice y que se esconda.

La agresividad, la ansiedad y la inquietud son los principales cambios si ha sido contagiado de rabia. Pero en el caso de que el animal haya sido algo ‘salvaje’ antes –si es callejero–, es probable que se convierta en una mascota dócil y amable de la noche a la mañana.

Rabia felina: vacuna

2. Síntomas físicos

A veces los cambios de conducta pueden ser atribuidos a otras cuestiones como la época del año, la llegada de otra mascota, el celo, etc. Sin embargo, hay síntomas físicos de la rabia felina que no dan lugar a dudas.

Entre estas señales podemos destacar la fiebre, el babeo excesivo, la pérdida de apetito, el aumento en la ingesta de agua, las vocalizaciones excesivas, los cambios en los maullidos, la apatía, el desgano y la falta de aseo personal. Todo esto aparece en la primera fase de la enfermedad.

3. Alteraciones graves

En la segunda etapa de la rabia felina el comportamiento del animal es mucho más extraño que al principio, y por eso se conoce como ‘fase de excitación o nerviosa’. El gato correrá o caminará compulsivamente y sin rumbo, estará cada vez más agresivo, tendrá problemas de coordinación, sufrirá convulsiones y se morderá a sí mismo, sobre todo la cola.

Ya en la última etapa de la rabia –llamada paralítica– los síntomas son más que graves e irreversibles. Puede sufrir dificultades respiratorias, parálisis de alguna parte del cuerpo o en su totalidad, asfixia y formación de espuma en el hocico. Lamentablemente, tras ello no habrá nada más que hacer por el animal y fallecerá en breve.

Debido a que la rabia felina no tiene cura –hasta el momento– la mejor manera de evitar que el gato se contagie es a través de la vacunación temprana.

  • Paez, A., Polo, L., Heredia, D., Nuñez, C., Rodriguez, M., Agudelo, C., … Rey, G. (2009). Brote de rabia humana transmitida por gato en el municipio de Santander de Quilichao, Colombia, 2008. Revista de Salud Pública. https://doi.org/10.1590/S0124-00642009000600009