Venenos como medicinas: poder ponzoñoso

9 noviembre, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
Los venenos presentan una variedad increíblemente compleja de compuestos desarrollados durante varios milenios de evolución. Unos 100 000 animales, desde lagartos y serpientes hasta anémonas de mar y medusas, producen venenos.

Los venenos de animales son efectivas armas de defensa o ataque que permiten inmovilizar y/o digerir a las presas. De hecho, estos compuestos son mezclas complejas de moléculas con funciones muy diversas y específicas.

Durante miles de años, los venenos de serpiente se han utilizado como herramientas terapéuticas, especialmente en la medicina tradicional china. De hecho, los venenos de serpiente se consideran como bibliotecas de fármacos, ya su repertorio es tan basto que menos del 0,01 % de estas toxinas han sido identificadas y caracterizadas.

Evitar la coagulación en la presa es un truco oculto en el veneno de muchos animales

Es común que algunos de los componentes en la ponzoña de diversos animales contengan péptidos o sustancias con efecto antiagregante plaquetario. Por tal razón, ejercen su efecto retardando la coagulación sanguínea.

Así, se han descrito compuestos como la apitoxina en la ponzoña de las abejas. De igual modo, existen elementos análogos en arañas, escorpiones, pepinos de mar, orugas y sobre todo en algunas serpientes, como las del género Bothrops.

Otros compuestos anticoagulantes también están en las secreciones salivales o exocrinas de algunos murciélagos vampiros (Desmodus rotundus y Desmodus rujus). Asimismo, forman parte de la estrategia de alimentación de insectos hematófagos como el Rhodnius prolixus  o parásitos intestinales como el Ancylostoma ceylanicum y el Ascaris.

Una serpiente venenosa sobre un fondo negro.

Aplicación terapéutica de antiplaquetarios basados en componentes de veneno

Los inhibidores de la agregación plaquetaria ayuda a prevenir la formación de coágulos sanguíneos. Los siguientes medicamentos están basados ​​en componentes aislados de venenos de serpiente, que han sido aprobados por la FDA —Administración de Medicamentos y Alimentos— para la aplicación terapéutica:

  • Integrilin® (Eptifibatide) es un péptido de siete aminoácidos.
  • Aggrastat® (Tirofiban) es una molécula pequeña, un derivado no peptídico de la tirosina.

Otros ejemplos de medicinas de éxito basadas en componentes de venenos

Otros muchos otros componentes del veneno de serpiente ahora están involucrados en ensayos preclínicos o clínicos para una variedad de aplicaciones terapéuticas.

Estos ejemplos muestran que los venenos pueden ser una fuente valiosa de nuevos componentes principales en el descubrimiento de fármacos. Es clásico citar el caso de los medicamentos antihipertensivos:

  • Captopril® es un medicamento que pertenece al grupo de los llamados inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina —inhibidores de la ECA—. Dado que esta enzima participa en la formación de angiotensina, el inhibidor Captopril actúa produciendo una relajación de los vasos sanguíneos y reduciendo la presión arterial.

El captopril se ha utilizado en los EE. UU. Y el Reino Unido durante alrededor de 40 años con éxito y, además, ha impulsado la búsqueda de más medicamentos novedosos en el veneno de serpiente. Te mostramos algunos más:

  • El enalapril es un bloqueador de los receptores de la angiotensina II —ARB, por sus siglas en inglés— y se usa para muchos problemas cardíacos y vasculares. Por ejemplo, en enfermedades de las arterias coronarias, insuficiencia cardíaca, presión arterial alta o problemas renales.
  • El analgésico ziconotida —vendido con el nombre de Prialt— deriva de un péptido del caracol cónico y funciona en los sistemas nerviosos como un potente analgésico.
  • El medicamento para la diabetes exenatida reduce el azúcar en la sangre y aumenta la producción de insulina en el cuerpo. Se basa en un componente en la saliva de los monstruos de Gila, un lagarto venenoso.

Venenos como esperanza para tratar la esclerosis múltiple

Actualmente, los científicos están estudiando drogas derivadas de la anémona solar. Esta especie aturde a sus presas de camarones por contacto con largos tentáculos y sus potentes toxinas bloquean los canales nerviosos de la presa. Ahora, los científicos han logrado sintetizar versiones más seguras que la original.

La nueva versión sintética del veneno de anémona revierte dramáticamente la parálisis que acompaña a la esclerosis múltiple en modelos de roedores. Los ensayos en humanos también están actualmente en curso, aunque es demasiado pronto para decir cuán útil será este derivado de veneno a largo plazo.

¿Podría el veneno de serpiente tratar el cáncer?

En la búsqueda de compuestos que puedan aplicarse al tratamiento del cáncer, es lógico examinar el veneno de serpiente, ya que puede llegar a contener cientos de compuestos químicos de interés médico.

Grupos de científicos afirman que el veneno de algunas serpientes —aplicado en la dosis apropiada— puede matar los tumores de mama y colon de forma rápida, pero admiten que los ensayos aún son tempranos. Por ahora los resultados son obtenidos mediante ensayos in vitro, es decir, en cultivos de células de origen humano.

Más recientemente, ha sido caracterizado el veneno de ciertas arañas y su efecto en el tratamiento de glioblastoma, con resultados prometedores. Desde luego, el mundo del veneno animal aún tiene muchas sorpresas guardadas para nosotros.

Un monstruo de gila sobre un fondo blanco.
La exenatida es un medicamento desarrollado a base del veneno del monstruo de gila.

Como hemos podido leer en estas líneas, hay cientos de caminos abiertos en lo referente al veneno de animales y la investigación médica. Solo el tiempo dirá cuantas de estas toxinas terminarán salvando vidas humanas.

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